Archivado en Junio, 2009

La regulación y el control de la Red

30 Junio, 2009

law-internetExiste una  corriente de internautas que opinan que la Red, por su naturaleza, tiene que estar libre de cualquier control. A modo de ejemplo, uno de los blogueros más mediático de la blogosfera hispana, afirmaba hace unos días que: implantar en la red un “organismo de control” gubernamental que pretende supervisar a dónde se puede acceder y a dónde no, algo completamente inaceptable y contrario a la naturaleza de la red.

Posición que despierta mis simpatías y que me gustaría que fuese así, pero, al mismo tiempo, me parece ingenua, porque históricamente podemos observar que en la organización social y económica se van estableciendo, a medida que evolucionan las relaciones entre todos los intervinientes, sean personas físicas o jurídicas, los modos de regulación y control institucional que van estableciendo las normas jurídicas abstractas o de principios generales, y las concretas, es decir, las legislaciones o regulaciones de diferentes tipos de actividades.

Los poderes, dentro de su lógica, no van a permitir que una infraestructura y espacio clave en la actividad económica, social, cultural y política como la Red escape a los controles que consideren oportunos de acuerdo con el margen que les permita el “grado de democracia” imperante en cada momento. De la misma manera que las ordenanzas municipales regulan los usos de la vía pública en las ciudades y determinan lo que está permitido y lo que no lo está –la lista es inmensa- con las correspondientes  penalizaciones, los gobiernos están, cada vez más, intentando establecer mecanismos regulatorios y de control de la Red. Obviamente, buscan cualquier argumento para justificar las medidas desde combatir actividades claramente delictivas, hasta la defensa de intereses económicos de determinados sectores.

Lamentablemente, de la misma manera que la frontera del viejo oeste –el Far West-, donde lo viejo y lo nuevo, lo conocido y desconocido se encontraban en un espacio de libertad y confrontación permanente, se fue diluyendo con el avance de la “civilización” con sus mecanismos de regulación y control, la Red acabará siendo regulada y controlada –ya lo está en determinadas regiones geográficas o en determinadas actividades –  por organismos gubernamentales y supragubernamentales. Porque la Red ya forma parte del entramado económico, social y político de los poderes y cualquier conquista de espacios de libertad en la Red va acompañado de las conquistas previas de espacios de libertad en la sociedad.

Aunque por el momento, el hecho de la complejidad de la Red como espacio global y virtualizado que se superpone sobre los espacios físicos regionales o nacionales con normativas legales que se han ido sedimentando durante siglos, plantea una importante dificultad para  dotarse de los instrumentos y los consensos necesarios de tipo político, económico y social, que permitan establecer un marco jurídico homogéneo de regulación y control, esto no implica que los poderes de los distintos países no estén buscando dichos consensos.

Para finalizar, no debemos olvidar que técnicamente, con más o menos dificultad, es posible filtrar cualquier información de las personas que utilizan un proveedor de servicios de conexión a la Red,  sean sujetos o no de una orden judicial de intervención de las comunicaciones; el buen uso que se quiera hacer de una herramienta de control con un potencial de ser utilizada de forma abusiva de forma intencionada o no intencionada y, sobre todo la necesidad crítica de considerar, sobre todo, los derechos constitucionales y de la privacidad de los ciudadanos. Aspecto que demostró la alegación contra  “Carnivore” del abogado Tom Perrine, que se ocupaba de asuntos de seguridad en el San Diego Supercomputer Center y defensor de la privacidad en las comunicaciones, que se presentó en el subcomité de la Constitución de los Estados Unidos el 24 de julio de 2000. En dicha alegación, la cuestión clave que se planteaba con la iniciativa de “Carnivore” es que el potencial de la Red permite que, con un coste ínfimo, se puedan realizar tareas de intervención masiva de las comunicaciones vía Internet de un conjunto de ciudadanos, por el hecho de compartir un proveedor de servicios,  aprovechando una única orden judicial individual, mientras que en las tradicionales escuchas telefónicas, por su complejidad, estas tenían limitadas su alcance individuo a individuo.

Pues eso, no seamos ingenuos. No seamos como los viejos vaqueros de una frontera que fue abolida por la “civilización”. La cuestión no es la libertad de los bits –puede ser un medio-, la cuestión sigue siendo la lucha permanente por afianzar los derechos universales como seres humanos y como ciudadanos.

Transformación con IVA

25 Junio, 2009

spanishLiderazgo de personas con IVA –léase Ideas, Valores y Actitudes-“ y la necesidad de que las instancias políticas lo que deben hacer es crear un entorno favorable para que “las miles y miles de decisiones diarias de las empresas  y los empresarios” puedan conducir a España a protagonizar un cambio de modelo que le permita salir de la crisis actual, son, en mi opinión, dos ideas fundamentales expresadas por Carlos Losada, director general de ESADE, en su conferencia en la sesión de Tribuna Barcelona, el lunes pasado.

Que España necesita transformar su modelo económico, es una necesidad incontestable a tenor de como nos está sacudiendo la crisis mundial actual. Hace un año y medio, según las instancias políticas del gobierno: el país iba bien, era el Estado de la UE que mejor había crecido estos años y que más había ahorrado, convirtiéndose en un país prospero y con una economía sólida. Y ahora nos vemos como un púgil en el ring recibiendo devastadores ganchos –de izquierda y de derecha- en cada round.

Al vuelo, el diagnostico no es favorable. La crisis financiera mundial tiene paralizado el flujo crediticio y las empresas y consumidores se las ven y desean para conseguir los recursos para realizar su actividad de compra e inversión. La explosión de la burbuja inmobiliaria en España, que se venía venir desde hacía tiempo, un sector con una gran incidencia en el empleo y en la economía -casi el 18% del PIB o, según estimaciones más reales, casi el 40% si se contabiliza el sector servicios relacionado con el mercado de la vivienda-.  La aceleración de la crisis en el sector turístico, otro de los sectores fundamentales de la “economía sólida” con un modelo “playa, sol y sangría” agotado desde hace bastante tiempo, el segundo sector por su aportación directa al PIB –más de un 12%, sin contabilizar otros sectores relacionados-. O, entre otros, la crisis del sector del automóvil, un sector que se desarrolló con la implantación de fábricas, a finales de los años 70 por empresas extranjeras, aprovechando los bajos salarios y una serie de condiciones favorables, pero que a fecha de hoy es inviable por el ajuste de la producción internacional y la deslocalización en regiones con costes salariales por hora y trabajador muy inferiores en países del Este de Europa o el Norte de África.

No hay que ser un gran experto para observar que la “economía sólida” de este país está noqueada con un futuro muy sombrío. Transformar el modelo económico va a requerir muchas ideas para impulsar sectores con potencial de crecimiento donde se pueda aportar valor añadido en una economía cada vez más global. Se identifican sectores como el aeronáutico, las biotecnologías, las energías renovables y el sector de las tecnologías de la información y el conocimiento. Obviamente son sectores de futuro, con un gran potencial de crecimiento en una economía basada en el conocimiento y, lo importante, tenemos experiencias y personas cualificadas. Pero también se van a requerir muchas ideas para transformar algunos de los sectores “clásicos” de la economía española aplicando criterios de sostenibilidad, diseño y calidad.

Asimismo, transformar el modelo económico va a requerir transformar los valores y las actitudes. Llevamos muchos años asentados en una cultura basada en el “pelotazo”, el éxito fácil y en un consumo desmesurado. Una cultura que ha impregnado a mucha gente, sean empresarios o simples consumidores, y de aquellos polvos vienen estos lodos. Millones de parados que difícilmente se incorporaran al mercado de trabajo, ciento de miles de familias que arrastraran durante años las cadenas crediticias, etc… Una cultura que ha propiciado, por activa y por pasiva, la visión cortoplacista y electoralista de las instancias políticas, tanto en el gobierno como en la oposición.

La visión, mi visión no es optimista, pero tengo la esperanza de que la situación pueda cambiar. No vale recurrir al falso optimismo de  los “diminutos, frágiles y precoces brotes verdes” y otras monsergas, porque la psicología económica –cuando falla la teoría y la práctica de la ciencia económica-  nos diga que la creación de un entorno de optimismo, incita a la inversión y el consumo y, por tanto, favorece la salida de la crisis actual.              

El liderazgo de personas con IVA es posible. Hay un gran potencial de ideas y proyectos,  y hay excelentes referentes para transformar los valores y las actitudes. Entre ellos, a modo de homenaje, el gran legado de Vicente Ferrer, el economista intuitivo, inteligente y visionario que nos ha demostrado que se puede transformar radicalmente una realidad con ideas, valores, actitudes y escasos recursos económicos.

Escuela 2.0: Una propuesta cuestionable del gobierno español

19 Junio, 2009
El Roto. Publicada en El País

El Roto. Publicada en El País

En el último Debate sobre el Estado de la Nación -12 de mayo- el gobierno propuso una serie de iniciativas dirigidas a renovar el modelo de crecimiento de la economía española con el objetivo de que sea más sostenible. Entre ellas, me despertó la atención la denominada Escuela 2.0.

La iniciativa Escuela 2.0, según el gobierno: “… permitirá adaptar al siglo XXI los procesos de enseñanza y aprendizaje, dotando a nuestros alumnos de conocimientos y herramientas claves para su desarrollo personal y profesional, fomentando además de mayor capital humano, la cohesión social, y eliminando las barreras de la brecha digital. Se dotará a las aulas de pizarras digitales y conexión inalámbrica a Internet y cada alumno tendrá su propio ordenador personal, que usará como herramienta de trabajo en clase y en casa. Los profesores recibirán la formación adicional necesaria para adaptarse al ritmo que marcan las nuevas tecnologías. Asimismo, el proyecto supondrá el desarrollo de los sectores informáticos y editoriales, y una oportunidad de situarnos entre los países más avanzados en el uso de estas tecnologías”.

Como preámbulo inicial podemos estar de acuerdo, los procesos de enseñanza y aprendizaje se deben adaptar al siglo XXI. Una declaración que nos induce pensar que esta adaptación pasa por una profunda transformación de los procesos de enseñanza y aprendizaje ajustados a las necesidades de un modelo social y económico que tuvo su origen en la Revolución Industrial y cuyo referente como organización has sido la “fábrica”, hacia un modelo social y económico de organización acorde con la Sociedad de la Información y el Conocimiento en un mundo global y cuyo referente como organización es la “red”. Por lo tanto, lo que se debería estar planteando es una verdadera transformación de la escuela como institución y su función social. Porque el modelo social y económico de Sociedad de la Información y el Conocimiento exige totalmente nuevos tipos de entornos de aprendizaje y se requiere replantear la función del profesor, porque los estudiantes del futuro necesitarán guías y patrones para asumir diferentes roles en su vida profesional y social.

La iniciativa Escuela 2.0 se pondrá en marcha el próximo curso escolar 2009-2010 dotando a los alumnos de 5º de primaria y sus profesores de ordenadores personales y se irá extendiendo progresivamente a los cursos superiores hasta el último curso de ESO.  Anunciada la iniciativa, en la primera reunión entre el ministerio y los responsables autonómicos de TIC – 28 de mayo- para tratar la digitalización del sistema educativo, los expertos en TIC de las comunidades y el ministerio han constatado por unanimidad que el programa Escuela 2.0 es un proyecto perfectamente realizable desde el punto de vista técnico y positivo para la mejora y modernización del sistema educativo. Primera señal de alarma, ¿Van a ser los “expertos TIC” quienes van a liderar el proyecto Escuela 2.0? ¿Dónde están los expertos en pedagogía?

Nos preguntamos: ¿Realmente estamos delante de un verdadero proyecto transformador de la escuela o simplemente delante de una iniciativa para inundar las aulas de ordenadores?  Poner el sufijo “2.0”  queda “cool”,  pero el meme “2.0”, en la Red, tiene otras connotaciones transformadoras para los procesos de enseñanza y aprendizaje. Es la organización creadora del conocimiento donde alumnos y docentes colaboran construyendo competencias en red.  Es un cambio radical en el rol de los docentes que enseñan lo mismo, cada año, del mismo modo.

Según el gobierno, los profesores “recibirán la formación adicional necesaria para adaptarse al ritmo que marcan las nuevas tecnologías”. En este punto surge la primera gran señal de alarma, porque si se trata de dar un barniz sobre herramientas y servicios Web 2.0 –blogs, wikis, redes sociales,…- y algún que otro cursillo sobre PCs, es que no se ha entendido qué significan los retos que plantea el cambio de modelo y no aborda la cuestión clave de que nuestro mundo está evolucionando rápidamente, y los retos para la educación del mañana requieren soluciones que van mucho más allá de las respuestas de hoy.

Dotar de ordenadores portátiles a los alumnos es una (la) herramienta básica para la Escuela 2.0. Pero sin un planteamiento de transformación pedagógica, y en este punto me parece revelador la pedagogía de la autonomía de Paulo Freire,  como propuesta transformadora que puede facilitar el desarrollo del meme 2.0 en la escuela, el hecho de que cada alumno disponga de un ordenador en clase tiene el mismo valor simbólico que el hecho de disponer de un lápiz o un cuaderno, es decir, simples herramientas.

Los propios funcionarios pueden asumir la transformación de los servicios públicos

16 Junio, 2009

SILK_01Cuando una administración pública se plantea la mejora o la transformación de algún servicio público, lo habitual es recurrir a una empresa externa para que realice una consultoría. Y, en general, el proceso de análisis y diseño lo realiza un equipo de consultores apoyados en sus herramientas metodológicas basadas en unos patrones generales contrastados por experiencias anteriores. Durante el proceso de análisis, los  funcionarios y los empleados públicos se convierten en sujetos en observación mediante entrevistas y cuestionarios, la mayoría tratados de forma individual. El resultado final de la consultoría es una propuesta de mejora o transformación, realizada por unos “expertos” externos, donde se han optimizado determinados flujos de los procedimientos; donde se han planteado algunas propuestas organizativas acompañadas de recomendaciones y planes para realizar una gestión del cambio; y, por supuesto, donde se propone una formación específica para que el personal de la organización pueda adaptarse al nuevo diseño.

Todos los que hemos tenido alguna relación con las AA.PP. en el campo de la consultoría, sabemos que un importante número de propuestas de mejoras y transformación de servicios públicos han quedado en papel mojado. En general, porque ha sido difícil de implantar al no contar con la colaboración de los funcionarios o porque, viendo las implicaciones en la organización, los responsables políticos o los gestores han preferido sumir el dossier en el eterno sueño que propicia las profundidades de los cajones de una mesa en espera de tiempos mejores. Eso sí, siempre queda un excelente y bien diseñado power point que, como es habitual, lo aguanta todo.

Pero, ¿Qué pasa cuando alguien plantea que sean los propios funcionarios y empleados públicos los que analicen su actividad, en equipo, colaborando en un proceso de rediseño para la mejora o transformación de un servicio público? Pasa lo que tiene que pasar si el planteamiento es el adecuado: las personas se involucran porque dejan de ser sujetos en observación, se sienten participes de un proyecto y ponen en valor toda su capacidad generando una fuerza transformadora.

Es el caso del Consejo del Condado de Kent –Inglaterra-, en su programa para la innovación de los Gateway, una especie de centros de servicios públicos que reagrupan diferentes organismos –impuestos, servicios de empleo, estado civil, etc.-, que a través del SILKSocial Innovation Lab for Kent- , encargó a la consultora Engine Design el desarrollo de un método para reorganizar los Gateway .  Los responsables del Condado habían detectado que si bien los servicios de los diferentes organismos se habían concentrado en un mismo espacio, la comunicación entre ellos era escasa y, por tanto, el recorrido de los usuarios era complejo y frustrante en la maraña de la oferta de servicios.

¿Cuál ha sido el método propuesto por Engine Design? Básicamente implicar a los funcionarios en todo el proceso, convertirlos en los agentes activos de la consultoría. En la experiencia piloto, un equipo de una docena de funcionarios de los servicios públicos que asumieron el rol de los usuarios –ponerse en la piel del cliente- establecieron fichas de individuos ficticios basadas en casos reales con necesidades reales y, durante 6 meses se dedicaron a analizar su recorrido e interacción con los distintos servicios de la oficina, detallando las interacciones con la administración y proponiendo mejoras. Todo el proceso se fue documentando de forma simple, muy gráficas a través de numerosos talleres de trabajo colaborativos.

Según los promotores del SILK  -véase el video-, la experiencia ha tenido un impacto real sobre los centros públicos donde se han desarrollado los talleres.  Hasta el momento, el proyecto ha servido para demostrar, en la práctica, el potencial del método y, lo importante, el objetivo no es generalizar las conclusiones de los talleres en todos los centros, sino dotarse de los medios para que el método se pueda aplicar en el resto de las oficinas y que sean los propios funcionarios, de cada centro, los agentes de los procesos de transformación de los servicios que están prestando.

Interesante el método de la consultora Engine Design, que aplica el principio de Mao Zedong de “No des el pescado, enseña a pescar”.

El derecho a la propiedad intelectual y el derecho del interés común. Reivindicando a Víctor Hugo

15 Junio, 2009

Victor HugoVíctor Hugo, uno de los escritores más importante de la literatura francesa del siglo XIX y hombre comprometido con su tiempo, en su discurso de presentación del Congreso Literario Internacional del 1878, refiriéndose a la propiedad intelectual – en el contexto, propiedad literaria-, defendía el derecho de los autores para librarse de las cadenas de las viejas legislaciones monárquicas que negaban el derecho a la propiedad literaria, “¿con qué fin?, con el fin de la esclavitud. El escritor propietario es el escritor libre. Quitarle la propiedad, es quitarle su independencia…. De aquí esta falacia singular, que sería pueril si no fuese pérfido: el pensamiento pertenece a todos, por lo tanto, no puede tener propiedad, por tanto la propiedad literaria no existe. Extraña confusión, en primer lugar, de la facultad de pensar, que es general, con el pensamiento que es individual; el pensamiento, soy yo; a continuación, confusión del pensamiento, cosa abstracta, con el libro, cosa material. El pensamiento del escritor, como pensamiento, escapa a cualquier intento de retenerlo; vuela de alma en alma; tiene este don esta fuerza, -virum volitare per ora-; pero el libro es distinto del pensamiento; como libro, es apropiable, tan apropiable que es a veces apropiado. El libro, producto de la imprenta, pertenece a la industria y determina, en todas sus formas, un vasto movimiento comercial, se vende y se compra; es una propiedad, valor creado y no devengado, riqueza añadida por el escritor a la riqueza nacional y de hecho, desde todos los puntos de vista, la más indiscutible de las propiedades. Esta propiedad inviolable, los gobiernos despóticos la violan; confiscan el libro, esperando así confiscar al escritor. De ahí el sistema de las pensiones reales. Coger todo y dar un poco. Expoliación y sujeción del escritor. Le robamos y luego lo compramos. Esfuerzo inútil, el escritor escapa. Lo hacemos pobre, el queda libre….. “

Para establecer a continuación el derecho del disfrute de la obra por el dominio público:

Señores, entremos en el principio: el respeto de la propiedad. Reconocer la propiedad literaria, pero al mismo tiempo, fundemos el dominio público. Vamos a ir más lejos. Ampliémoslo. Que la ley otorgue a todos los editores el derecho a publicar todos los libros después de la muerte de los autores, con la condición de pagar una tasa muy baja a los herederos directos, que en ningún caso excederá el cinco o diez por ciento de los ingresos netos. Este sistema muy simple, que concilia los incuestionables derechos de la propiedad del escritor con el no menos indiscutible derecho del dominio público……

El principio es doble, no lo debemos olvidar. El libro, como libro pertenece al autor, pero como pensamiento, pertenece –el concepto no es muy extenso- al género humano. Todas las inteligencias tienen derechos. Si uno de los dos derechos, el derecho del autor y el derecho del espíritu humano, debe ser sacrificado, lo cierto es que será el derecho del escritor, porque el interés público es nuestra única preocupación, y todos, yo lo declaro, deben pasar antes que nosotros

Una proclama del siglo XIX que sigue vigente en el siglo XXI, porque el debate de las “descargas ilegales” en Internet, no deja de ser la punta del iceberg de una batalla política en la que los neoliberales y sus acólitos buscan, desde hace tiempo, suprimir el dominio público y hacer de la cultura un producto como cualquier otro. El desarrollo de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, requiere hacer extensible la creación y las obras culturales al dominio público y, por tanto, no podemos contemplar la cultura únicamente desde un punto de vista economicista. Porque al punto de vista de la Organización Mundial del Comercio hay que anteponer la “excepción cultural” promulgada por la UNESCO.

 En mi opinión este es el verdadero debate y no la cortina de humo de las “descargas ilegales”. El verdadero debate es la búsqueda del equilibrio entre los derechos de los creadores, autores, artistas para que puedan vivir dignamente de su trabajo y el derecho del bien común, que como bien decía Víctor Hugo, es el prioritario. Lamentablemente, estamos en una época donde los propios artistas  se confunden con simples mercaderes de libros, discos, películas…., donde muchos de ellos ceden todos sus derechos a sociedades y, por tanto, son dependientes, vendiendo su alma por algunas migajas. Como en las pensiones reales de las rancias monarquías absolutistas que denunciaba Víctor Hugo.