Archivado en Noviembre, 2009

La Red. La dimensión de los contenidos y los buscadores

25 Noviembre, 2009

search-engines-world-mapLa noticia de una posible alianza entre Microsoft y Murdoch contra Google, en el que se plantea que el buscador Bing de Microsoft pague por indexar los contenidos de la prensa online, ha despertado una cierta polémica y posicionamiento “emocional” sobre Microsoft y Google.  Hablar de Microsoft y Google despierta pasiones. Para muchas personas  la posición hegemónica de Microsoft, durante tantos años en campo software, y su modelo de negocio les provoca rechazo mientras que Google, con su imagen “cool” y su modelo de negocio de ofrecer y ofrecer servicios gratuitos de valor añadido a los usuarios, provoca simpatías. Obviamente, Google tiene una posición hegemónica en la Red y su oferta de servicios gratuitos no es desinteresada –busca audiencia identificable- y, por tanto, también provoca rechazo en otras personas, el miedo al Big Brother.

Microsoft y Google están en una permanente guerra “no sangrienta” soterrada. Microsoft busca mejorar su posicionamiento en la Red y por tanto intenta socavar la hegemonía Google, mientras que Google busca entrar en el rentable negocio del software y tumbar la hegemonía de Microsoft. Una guerra soterrada en La Red que sigue las reglas clásicas del capitalismo clásico, cambian los actores y los modelos de negocio, pero mantienen las tendencias.

Es posible que el pulso Microsoft & Murdoch contra Google, quede en nada pero evidencia una de las asignaturas pendientes de la Red: el acceso a todos los contenidos en una red abierta y una justa retribución directa o indirecta a los creadores de estos. Afirmar que es un pulso entre dos viejas glorias del pasado contra la “modernidad” que representa Google como afirma uno de los “expertos” de la blogosfera es no entender La Red en el sistema socioeconómico dominante mundialmente en el contexto de la modernidad líquida.

Una forma, algo simplificada, de acercarnos al concepto de La Red es pensar en un ecosistema con varias dimensiones. La primera sería la dimensión tecnológica en la que encontramos las redes de comunicaciones, los servidores y  los dispositivos comunicación –hardware- y las aplicaciones –software-. La segunda dimensión estaría definida por la apropiación y usos de dichas tecnologías por los usuarios y sus interacciones –sería la dimensión social. Por último, tenemos una tercera dimensión que se caracteriza por los contenidos –datos, información y conocimiento- y sus relaciones.

Podríamos añadir otras dimensiones como la económica, la cultural, etc. Aunque estas últimas serían como una especie de superestructura que se asienta en las dinámicas de las tres primeras dimensiones: tecnología-contenidos-personas.

En la dimensión de los contenidos hemos de tener en cuenta que únicamente accedemos a una parte de ellos. Existe la denominada Web invisible o profunda, mucho más grande que la visible – 500 veces según algunas estimaciones, que no está indexada por los buscadores generalistas. Estamos hablando de información almacenada en bases de datos, que requieren formularios específicos para su acceso, páginas dinámicas construidas ad hoc vía  Flash, ASP , Cold Fusion o PHP, o las páginas que se excluyen para que no puedan ser indexadas por los robots de los buscadores. Obviamente, una gran parte de los contenidos de la Web invisible se puede acceder a través de los sitios web que los alojan o utilizando algún buscador especializado para un determinado nicho informativo.

La existencia de esta Web invisible, pone en evidencia que la tecnología de los buscadores generalistas actuales, en términos de catalogación y recuperación de la información, es bastante primitiva, básicamente son inmensos sistemas para indexar información estática incorporando algunas funciones como la ordenación de los resultados de acuerdo con la importancia que le asigna, por ejemplo, el número de enlaces que la apuntan.

El ámbito de los buscadores es un campo lleno de oportunidades donde la Web semántica y aplicaciones de la inteligencia artificial van a permitir mejorar los sistemas de navegación y recuperación de datos, información y conocimiento, en sus diferentes soportes: textual, audio y visual, en el inmenso océano de los contenidos en la Red.

En estos momentos, Google tiene una posición dominante en las búsquedas –depende de los países: en EE.UU. 70%, en España supera el 95%-. Hace 11 años, Google no existía y la hegemonía la tenían otros buscadores. Google se fue posicionando al incorporar valor añadido a los sistemas de búsqueda existentes, por ejemplo su sistema de PageRank. Posiblemente, dentro de un cierto tiempo, quien ponga a disposición de los usuarios un buscador más inteligente, con capacidad de aportar contenidos de calidad en las búsquedas tumbará la hegemonía de Google. Es ley de vida para los Darwinistas y es ley de mercado para los Sayianos.  Microsoft, con su buscador Bing está iniciando este camino, por un lado mejorando el sistema de búsqueda incorporando lenguaje natural, mostrar los resultados de acuerdo con los campos semánticos y ampliar los resultados incorporando los enlaces junto con videos, imágenes, noticias  y otros contenidos. Por otro lado, planteándose modificar el modelo de negocio y pagar por indexar contenidos.

Pagar por indexar contenidos de calidad es recuperar el modelo de negocio de muchos de los medios de masas de comunicaciones. El buscador se convierte en un intermediario entre los usuarios y creadores de contenidos y se financia con la publicidad. Un modelo de negocio que permitiría retribuir a los creadores de contenidos resolviendo un problema real.

Obviamente, no podemos predecir si Bing podrá desbancar a Google, si la prensa online podrá ofrecer todos sus contenidos de forma gratuita a los usuarios y financiarse con la “venta”  a los buscadores. Tampoco podemos predecir que aceptación tendrá entre los usuarios en la Red, sin olvidar que también podrán surgir otras iniciativas o Google puede reaccionar y mejorar la propuesta de Microsoft.   Pero algo nuevo asoma en el horizonte de la Red.

De aquellos dinosaurios que poblaron la tierra estas aves que nos alegran con sus trinos y cantos.

Prosumidor. Modelización de la cadena de valor

24 Noviembre, 2009

La figura del prosumidor –productor y consumidor de contenidos- está adquiriendo un importante protagonismo en La Red. Son los que alimentan los medios sociales de comunicación –blogs, wikis, redes sociales…. – o impulsan la industria del software abierto.

Un aspecto interesante es poder modelizar y visualizar gráficamente los cambios que provocan en la cadena de valor clásica donde intervienen el productor de contenidos, el distribuidor y el consumidor.

En el excelente análisis del australiano Axel Bruns, plasmado en su libro Blogs, Wikipedia, Second Life, and Beyond: From Production to Produsage”  he recogido algunas de sus ideas  que traslado en esta entrada de forma resumida.

El prosumidor rompe la cadena de valor tradicional. Todo apunta que la amplificación de la componente participativa en la Red es parte de un fenómeno de socialización económica y cultural, rompiendo con la tradicional cadena de valor productor-distribuidor-consumidor e impulsando una transformación que promueve un modelo emergente de la cadena de valor caracterizado por un consumo-productivo y una actitud que puede ser categorizada como la de infociudadano.

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Una cadena de valor que se transforma en un ecosistema prosumidor. el cual utiliza los espacios de desarrollos de contenidos o “Hubs prosumidores” y  las contribuciones iniciales: sean individuales, de dominio público o fuentes comerciales.

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Con una organización heterárquica –la antitesis de las estructuras jerárquicas- y un desarrollo colaborativo, evolutivo, iterativo y palimpséstico –un proceso de escritura y reescritura permanente-  que permite crear valor, a menudo con una gran calidad comercial. Un ecosistema con capacidad de generar otros flujos en la cadena de valor de los prosumidores: actividades comerciales al rentabilizar el efecto colmena, por ejemplo: servicios de soporte, consultoría, venta de contenidos, etc.; el aprovechamiento comercial sin ánimo de lucro de los contenidos generados por los propios usuarios; o servicios comerciales sin ánimo de lucro para potenciar a los prosumidores.

PD: Aunque Bruns utiliza el concepto de Produsage, yo prefiero seguir utilizando el termino de prosumidor. En la web produsage.org, se puede encontrar un amplio material que apoya las tesis de Bruns.

Redefiniendo modelos de negocios. Microsoft y Murdoch contra Google.

23 Noviembre, 2009

Google-vs-Bing-1La noticia, según el diario Financial Times, es que Microsoft y Rupert Murdoch, presidente de News Corporation, negocian una posible alianza que supondría la retirada de los diarios de Murdoch de las búsquedas de Google y que Bing,  buscador de Microsoft, pagaría a la compañía por ofrecerlos en exclusiva.

Si cuaja esta alianza, estamos delante de una redefinición del modelo de negocio de los buscadores. Donde el buscador se consolida como un intermediario entre los consumidores de contenidos y los proveedores de éstos.  Intermediario que genera ingresos por la publicidad, compensa económicamente a los proveedores de contenidos y los ofrece gratuitamente a los consumidores.

No debemos olvidar que la publicidad es el medio de financiación total o parcial de muchos de los  medios de masas clásicos –prensa, radio o televisión- . Medios que asumen las inversiones y los costes de sus infraestructuras de difusión y distribución, junto con los costes de producción de los contenidos.

Google como otros buscadores, hasta ahora, han basado su modelo de negocio en invertir  en plataformas de indexación y búsquedas e ingresar por la publicidad.  En dicho modelo, Los contenidos son de terceros que los abren para que Google los pueda indexar y así obtener visibilidad en la Red. A primera vista es un modelo win-win: gana Google, ganan los usuarios del buscador al obtener información que buscan y ganan, en general, los proveedores de contenidos porque tienen visibilidad.

Pero, en el caso de la prensa está en crisis porque está perdiendo ingresos por publicidad y difusión en su formato tradicional, a pesar de que gana visibilidad en la Red al indexar sus contenidos y hacerlos visibles  a los usuarios.  Las iniciativas por cobrar directamente a los usuarios no han cuajado, salvo raras excepciones.

En este contexto, Murdoch se estaba planteando que sus medios informativos online sean de pago siguiendo la senda del Wall Street Journal. Su argumento de base es que les cuesta mucho dinero producir buenos contenidos y prefieren tener menos usuarios pero que paguen por ellos. Y, en esta estrategia de negocio, se planteaba la posibilidad de que sus contenidos no aparezcan en los buscadores, empezando por Google, porque para Murdoch los lectores que les llegan por los buscadores no son lectores fieles.

Y como a río revuelto ganancia de pescadores, aparece Microsoft, en su estrategia de combatir la hegemonía de Google, planteándole a Murdoch y, por extensión a todo el sector, un modelo de negocio interesante por su enunciado: estoy dispuesto a pagar a proveedores de contenidos de calidad para que los indexen en mi buscador con la premisa de que una oferta de contenidos de calidad van a atraer más audiencia y, por tanto, ingresaré más por publicidad. Un modelo win-win que resuelve, en parte,  uno de los problemas básicos de la Red: ¿Cómo compensar a los creadores de contenidos si estos se ofrecen gratuitamente por la Red?.

Interesante la propuesta de alianza Microsoft-Murdoch. Tendremos que ver como evoluciona y, en caso de concretarse, será interesante ver qué pieza moverá Google en el complejo tablero de la Red.

Alakrana. Un país hambriento y una crónica de piratas y corsarios en el Océano Índico

20 Noviembre, 2009
somalia

Foto de Dan Elton

La liberación de los 36 tripulantes del atunero español Alakrana capturados por los piratas somalíes el pasado día 2 de octubre es una buena noticia.  Ahora, lo correcto, lo políticamente correcto, son las explicaciones y los análisis. El Gobierno debería explicar con detalles su gestión del secuestro  y la oposición fiscalizar dicha gestión. Aunque al Partido Popular no le ha faltado tiempo, menos de 24 horas y sin el menor análisis, para lanzarse a la yugular del Gobierno pidiendo la dimisión de una serie de ministros.

También, hemos tenido la oportunidad de disponer de un amplio seguimiento mediático del secuestro, desde las continuas retrasmisiones de las conversaciones con el patrón del Alakrana o con los propios secuestradores, hasta las movilizaciones y angustias de los familiares de los 16 tripulantes de nacionalidad española, pasando por el trasiego en España de los dos piratas capturados en el Indico.

Pero, en todo este tiempo, salvo alguna carta al director en los diarios y algún foro marginal en el universo mediático, no se ha opinado, reflexionado y analizado la cuestión clave: ¿Qué hacía un pesquero con bandera española a miles de kilómetros de las costas españolas?.

Pues bien, aunque sea políticamente incorrecto afirmarlo, estaban actuando como corsarios modernos saqueando los recursos naturales de otros países.  Porque tanto el Alakrana como el resto de los pesqueros que faenan en aguas somalíes pertenecen a flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada (INDNR o IUU en sus siglas en inglés).   Es decir, una actividad pesquera que no está sometida a ningún control, acuerdo de pesca o contraprestación, aprovechándose de la incapacidad del precario estado somalí de vigilar y controlar sus propias aguas y zonas de pesca.

Unos pesqueros que después de haber explotado hasta el agotamiento nuestros propios caladeros se han ido a las aguas de Somalia, ricas en recursos aprovechando el desgobierno que vive el pueblo somalí desde hace 18 años y el limbo jurídico de la INDNR que les da patente de corso para la pesca ilegal.

La diferencia, entre los piratas somalíes y los pesqueros actuando como neo corsarios es, simplificando, que los primeros están proscritos en todas las naciones mientras que los segundos cuentan con inmunidad legal.

Sin justificar para nada a los piratas somalíes, nos encontramos  con un saqueo en toda regla de los recursos de un país pobre. La Unión Europea ha cerrado parte de su zona de pesca que necesita de 5 a 15 años para la regeneración de las distintas especies, mientras tanto, nuestros pesqueros, junto con los de otros países, se dedican a saquear una inestimable fuente de proteínas de uno de los países más pobre del mundo.  Se estima en más de 200.000 toneladas al año en capturas tanto por la pesca industrial como la artesanal. Una pesca que obtiene más de 450 millones de dólares destinados a los bolsillos de unos pocos que no respetan las normas básicas de la pesca regulada: compensar a los pescadores locales, pagar  impuestos y respetar las normas de conservación y medio ambiente. Eso sí,  nuestro Estado donará 75 millones de euros al Programa Mundial de Alimentos (PMA), que se encargará de su utilización y distribución en distintos programas de ayuda contra la pobreza y el hambre en los países de la zona y seguirá contribuyendo a la seguridad de los neocorsarios y la lucha contra los piratas. Los desastres los pagamos entre todos, los beneficios se los quedan unos pocos.

La realidad se impone aunque no merezca unos minutos de los telediarios: África es un continente permanentemente saqueado. Hoy Somalia es noticia por las acciones de sus piratas pero, según la FAO,  el país está condenado a la hambruna por la extensa sequía que azota el sur y el centro del país. Entre 10-12.000 personas al mes morirán si no se pone remedio.  ¿Tendrá la misma cobertura mediática que el secuestro del Alakrana?.

PD: Para profundizar en el tema del saqueo de los recursos pesqueros véase el análisis publicado en Ecologismo.