Archivo por meses: Abril 2010

Google & Cloud Computing. Recursos educativos en la nube

Google está aprovechando la sinergía de sus servicios y aplicaciones abiertas y gratuitas dirigidas al gran público para ofrecer, con Google Apps, un paquete de servicios orientado a los centros educativos de primaria y secundaria y los de ciclo superior con el lema: “menos Tecnología de la Información y más Colaboración Inteligente”.

Con esta orientación, Google está ofreciendo una plataforma de aplicaciones en la nube para apoyar los procesos educativos en los diferentes ciclos y que los centros dispongan, sin inversiones en tecnología y gastos de mantenimiento, de un conjunto de servicios de acuerdo con un plan de integración, promoción del centro –creación de marca- y formación.

El conjunto de aplicaciones y servicios disponibles, por el momento, son los siguientes:

  • Correo electrónico  (GMail)
  • Filtro y protección del correo electrónico (Postini suite)
  • Contactos (Google Contacts)
  • Calendario (Google Calendar)
  • Documentos online (Google Docs)
  • Grupos de discusión privados (Google Groups)
  • Conferencias virtuales voz y vídeos (Google Talk)
  • Vídeo privado en streaming (Google Video)
  • Creación de sitios Web (Google Sites & Google Pages)
  • Portal con páginas personalizadas (iGoogle)

Una plataforma donde la publicidad está inhibida para todas las cuentas de sus usuarios.

Mi impresión es que la propuesta de Google puede facilitar que los centros puedan disponer rápidamente,  sin inversiones ni gastos, de plataformas colaborativas para impulsar modelos educativos más acorde con el siglo XXI. Un ejemplo, es el acuerdo que acaba de firmar el Estado de Oregón para extender la plataforma en todas las escuelas públicas de primaria y secundaria (K-12).

Según Google más de 7 millones de estudiantes de todo el mundo ya están utilizando Google Apps, principalmente en las Universidades. Una propuesta que, en definitiva, es una forma inteligente de consolidar, desde la escuela, una extensa base de usuarios fidelizados en sus aplicaciones y servicios.

La duda, como siempre, es el tema del difícil equilibrio entre unos servicios muy útiles para los usuarios y la acumulación de sus datos y contenidos en manos de una corporación privada con ánimo de lucro y que compite, sin tregua, por el dominio de la Red.

De cualquier forma, este tipo de iniciativa pone en evidencia la incapacidad del sector público en impulsar soluciones similares. La Administración pública será más garantista en derechos fundamentales como la privacidad, pero, lamentablemente, ya lleva bastante tiempo invirtiendo recursos en las TICs para temas educativos con unos magros resultados.

Pues eso, mientras unos se dedican a marear la perdiz otros se dedican a ofrecer soluciones que, bien aprovechadas, son elementos que ayudan a la transformación social y económica.


Google Apps Education Edition Recorded Webinar

Véase también: Google Apps Education Edition. University Deployment Pack (PDF)

Code For America. De la Web Social a la Web Cívica

En la evolución de la Red se ha ido consolidando en los últimos años la Web Social articulada en los conceptos y herramientas Web 2.0, dando lugar a lo que se denominan Medios Sociales. Todo apunta a que la extensión de la Web Social y sus características es una oportunidad para el desarrollo del concepto de la Web Cívica.

Hemos de ser consciente que cada vez que en una entrada en uno de los muros de Facebook seleccionamos el “Me gusta” estamos votando, además de poder comentar –incorporar nuestra opinión- o compartir –hacer participes a terceros de algo-. De la misma manera actuamos en Twitter y otros sitios Web: votando, comentando y compartiendo. Unas acciones con un alto componente cívico  que pueden ser un referente para los gobiernos locales –Ayuntamientos, CC.AA.- y el gobierno de nuestros propios barrios.

Extender la participación ciudadana implica poder conectar los gobiernos locales de las ciudades y de los barrios con los ciudadanos. Es potenciar que los gobiernos sean más transparentes y abiertos a sus ciudadanos propiciando el diálogo y desarrollando una democracia más directa y participativa.

No es algo nuevo, es un tema sobre el que se ha escrito mucho –eGovernance– y se han desarrollado algunos proyectos pilotos de participación directa. La inmensa mayoría impulsados por los propios gobiernos locales con sus propios recursos sin compartir, en la mayoría de los casos, sus experiencias y resultados con otros gobiernos.

Pero fuera de nuestro entorno más inmediato caracterizado por sistemas altamente burocratizados, con poderes políticos centralizados, con un alto déficit en lo relativo a la transparencia y pocos proclives a potenciar la participación ciudadana, podemos observar como se impulsan iniciativas de gran calado como el caso de Code for America –CFA-.

CFA es  una organización independiente sin vinculaciones políticas y sin ánimo de lucro que pretende ayudar a los gobiernos locales para que sean más trasparentes, estén más conectados y sean más eficientes. El objetivo es, aprovechando el impacto de la Red, movilizar a desarrolladores de software y responsables de los servicios a los ciudadanos para poner en marcha aplicaciones que permitan potenciar la participación ciudadana.

CFA es un proyecto inspirado, en parte, por Teach for America –un movimiento para eliminar la desigualdad educacional movilizando a profesionales de excelencia para dicho objetivo-.  El modo de operar es simple y efectivo: un gobierno local solicita a CFA el desarrollo de una determinada aplicación o servicio, CFA realiza una evaluación y si lo aprueba, asigna un equipo de desarrolladores, diseñadores y jefes de proyectos con las requeridas capacitaciones para ponerlo en marcha en 11 meses.  Una vez implantado en el gobierno local, la aplicación queda a disposición de cualquier gobierno local que quiera implantarlo en su ciudad.

CFA va mucho más allá del puro desarrollo de aplicaciones, su objetivo es promover la participación ciudadana, trabajando con los funcionarios locales y profesionales de la Web para desarrollar el talento Web 2.0.

CFA tiene previsto reclutar a 2.011 becarios para el año 2011 –de enero a noviembre- y los requerimientos son: el talento, la pasión, la madurez y el deseo de hacer algo importante. A cambio recibirán unos 35.000 dólares, gastos de viajes y seguro médico.

En el comité de CFA podemos encontrar a personas como Jennifer Pahlka, Leonard Lin o Tim O’Reilly entre otros.

Una iniciativa que persigue rentabilizar la sinergía que pueden generar una multitud de proyectos en unos gobiernos locales con grandes déficits presupuestarios que no podrían abordarlos individualmente. ¿Qué tal un Code for Spain aunque sea con recursos del Plan E?

González-Sinde. La Contrarreforma del Conocimiento

Por haber descubierto el movimiento de la Tierra. Francisco de Goya

El Ministerio de Cultura y su titular Ángeles González-Sinde, nos va sorprendiendo, día a día, con sus iniciativas que cada vez se asemejan a una especie de Contrarreforma de la Sociedad del Conocimiento.

Ahora nos sorprende con el informe “El libro electrónico” que encargó a un grupo de supuestos “expertos” cuya conclusión es que las  licencias Creative Commons son contraproducentes para el futuro de la industria editorial en general y para los autores en particular.

“La necesidad de acompañar las actuales barreras que dificultan la copia ilegal (DRMs y licencias de acceso y uso de las obras) de modelos legales de acceso para el consumidor en los que además se respeten los límites a la Propiedad Intelectual –especialmente el derecho de copia privada y las garantías del respeto a la intimidad en el tratamiento de datos personales-. Deberían atender también a la posible pérdida de control de la obra al ser difundida de forma masiva en la red bajo licencias Creative Commons, así como a la controversia sobre su naturaleza de contratos y la obligación por Ley de que las entidades de gestión de derechos hagan efectivos los derechos de remuneración aún en el caso de que el autor decidida regalar su obra o no cobrar

Con estos fines, las Administraciones Públicas han desarrollado iniciativas de producción de dichos contenidos con la colaboración de la industria editorial y otros desarrolladores bajo licencia Creative Commons, que no permite su comercialización. Adicionalmente, las administraciones educativas han impulsado el papel del docente como productor de contenidos. No obstante, aunque estas iniciativas públicas se pueden mantener, se considera necesario que ahora, la industria tome el relevo.”

Venimos observando que las continuas medidas impulsadas por la Ministra siempre están dirigidas a la defensa de los intereses de la Industria Cultural y no a los intereses generales de la ciudadanía. En otras palabras, unas acciones y medidas que nada tiene que ver con la democracia y los derechos para el acceso a la Sociedad del Conocimiento.

Ignoro cuales son los conocimientos en historia de la Sra. Gónzalez-Sinde, pero debo recordarle que en la época en la que los libros eran difundidos a través de las copias manuscritas de monjes y frailes dedicados exclusivamente al rezo y a la réplica de ejemplares por encargo del propio clero o de reyes y nobles, Johannes Gutenberg, un herrero alemán, inventó la imprenta de tipos móviles en Europa y contribuyó a que la información y el conocimiento dejase de ser un privilegio de una reducida minoría y sentó las bases para lo que seria toda una revolución tecnológica que cambiaria para siempre el paradigma cultural que regia en la  Europa del siglo XV y XVI cuestionando, a la vez, el poder dominante en aquella época. Uno de los efectos fue la reforma protestante con nuevas ideas de cómo debía ser la iglesia, de cómo esta se tenía que relacionarse con sus fieles y de la necesidad de suprimir privilegios exagerados. Aún más, el sociólogo y economista Max Weber, defendió la tesis de que la reforma protestante llevaba en la sangre el espíritu del capitalismo en su celebre obra “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”.

Obviamente, el movimiento de la Reforma propiciado gracias a tecnologías como la imprenta provocó una fuerte resistencia del poder absolutista y la Iglesia Católica puso en marcha una Contrarreforma –Inquisición incluida- para mantener sus privilegios. Una reacción a la Modernidad que costó sangre, sudor y lagrimas, pero como dijo una de sus victimas, Galileo, Eppur si muove” –y sin embargo se mueve-.

Hoy, en la senda de la Sociedad del Conocimiento, González-Sinde, haciendo honor a su profesión de guionista, está escribiendo, junto a las fuerzas y poderes de la reacción, su guión de la contrarreforma, poniendo todas las trabas posibles en defensa de intereses que se remontan a otra época, a otros modelos de relación y producción.

El Creative Commons es una herramienta de difusión del conocimiento en la Red y en la Sociedad, ponerle freno, intentar anularla es ir contra el progreso y la democracia, pero, como nos va demostrando la historia, al final la verdad y el sentido común se va imponiendo, aunque sea con un coste elevado.