ACTA convierte a la ley Sinde-Wert en una minucia

La Unión Europea y 22 de sus estado miembros, entre ellos España, ayer firmaron en Japón el tratado ACTA. Es un acuerdo comercial que pretende combatir el tráfico de falsificaciones y la violación de la propiedad intelectual a nivel mundial y cuya negociación inicial se llevó en secreto.

En lo referente a la Red, ACTA significa ley y orden global en Internet, lo explicamos aquí. ACTA introduce una serie de medidas genéricas cuya aplicación concreta podría suponer la persecución penal de proveedores de Internet que estuviesen favoreciendo la piratería. Aplicada con todas las consecuencias, es una clara merma de la libertad de expresión al obligar a los proveedores la vigilancia de los contenidos y, por tanto, aplicar una censura previa. Asimismo, crearía inseguridad jurídica al permitir que los titulares de derechos a obtener información de los presuntos infractores en la Red por parte de los operadores.

Como podemos deducir, ACTA establece un marco de regulación, control y penalización que convierte a nuestra casera ley Sinde-Wert en una minucia. Lo curioso es que mientras se cocinaba un cocido con todos los ingredientes para meter en cintura a la Red como es ACTA, en España, “ardía” la Red por el consomé que nos ofrecía González-Sinde. Nuestra vanguardia revolucionaria de egos revueltos,  un vodevil tragicómico, con sus incendiarias proclamas, sus parodias y esperpénticas reuniones con algunos políticos y hasta con la mismísima Ministra, desconocían o no se pronunciaban sobre el tratado internacional. Es el nivel de nuestros ilustrados TIC que nos iluminan por el tortuoso camino de la Red.

La firma del tratado por parte de la Unión Europea debe ser ratificada por el Parlamento Europeo en junio. Holanda, Chipre, Eslovaquia, Estonia y Alemania no lo han suscrito.  Ya se están preparando movilizaciones para intentar frenar la ratificación, para empezar, puedes firma la petición al Parlamento Europeo para que no prospere esta iniciativa de ley y orden global en la Red.

No tenemos que olvidar que la Red es como el antiguo Far West: un espacio de libertad y aventura que a medida que se va poblando y articulando socialmente y económicamente se le impone ley y orden. La cuestión es: ¿Qué ley y qué orden?.

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