Actitudes

albertllovera2.jpgalbertllovera.jpgHoy he tenido la oportunidad de asistir a una ponencia sobre la elección de actitudes y debo reconocer que me encantó. Después de las intervenciones del Director General de mi Empresa y otros ponentes, la intervención que más me ha gustado ha sido la de Albert Llovera, por su trayectoria vital y, sobre todo, por su calidez humana.

Albert, toda una promesa del esquí de competición, en un accidente en Sarajevo, mientras disputaba la Copa de Europa de Esquí, en 1985, tuvo un accidente que, además de otras lesiones, le ocasionó una paraplejía irreversible, truncando, a sus 18 años, una prometedora carrera. Pero lejos de eso, empezó una nueva trayectoria vital que le ha permitido ser la primera persona con minusvalía en el mundo con licencia para conducir un coche de rallys y ganar varios campeonatos compitiendo contra pilotos sin sus limitaciones motrices, participar en el París-Dakar, ser subcampeón mundial de baloncesto durante su etapa de recuperación del accidente. Además, de mantenerse en activo en el deporte de elite, Albert dedica su vida profesional a una tienda innovadora de ortopedia que regenta en Andorra. Allí colabora con las federaciones andorrana, francesa y española de minusvalía a las que les suministra material especial.

Pero al margen de sus desafíos profesionales, también nos transmitió sus desafíos personales: el orgullo por su hija Cristina concebida de forma totalmente natural.

Albert, nos ha contado todo esto con una gran naturalidad y desenfado. Además tuvimos la oportunidad de ver un resumen del documental “Las alas del Fénix” basado en su trayectoria personal y profesional.

El principal mensaje que transmite Albert (y transmitió muchos) es que, a lo largo de la vida, ha superado sus propias limitaciones, defendiendo la idea de que nosotros elegimos en cada momento lo que hacemos, cómo lo hacemos y con qué actitud lo hacemos. En ocasiones no podemos elegir lo que nos ocurre, pero, en cualquier caso, siempre podemos elegir con qué actitud lo vivimos.

En el Paris-Dakar del 2007, Albert tuvo que abandonar por un problema de transmisión de su vehículo, en su estilo y talante declaró: “Me sabe muy mal, me veía con fuerzas para seguir adelante y sobre todo tenia la ilusión de llegar a Dakar, abandonar siempre es duro pero tenemos que valorar la experiencia vivida y quedarnos con lo positivo y ver que se puede hacer para prever los problemas que han surgido en la carrera.”

Sí señor, todo un “caso” de desarrollo personal aplicable en todas las esferas. Albert, te deseo mucha suerte en tu trayectoria vital.

La web de Albert

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *