Alakrana. Un país hambriento y una crónica de piratas y corsarios en el Océano Índico

somalia

Foto de Dan Elton

La liberación de los 36 tripulantes del atunero español Alakrana capturados por los piratas somalíes el pasado día 2 de octubre es una buena noticia.  Ahora, lo correcto, lo políticamente correcto, son las explicaciones y los análisis. El Gobierno debería explicar con detalles su gestión del secuestro  y la oposición fiscalizar dicha gestión. Aunque al Partido Popular no le ha faltado tiempo, menos de 24 horas y sin el menor análisis, para lanzarse a la yugular del Gobierno pidiendo la dimisión de una serie de ministros.

También, hemos tenido la oportunidad de disponer de un amplio seguimiento mediático del secuestro, desde las continuas retrasmisiones de las conversaciones con el patrón del Alakrana o con los propios secuestradores, hasta las movilizaciones y angustias de los familiares de los 16 tripulantes de nacionalidad española, pasando por el trasiego en España de los dos piratas capturados en el Indico.

Pero, en todo este tiempo, salvo alguna carta al director en los diarios y algún foro marginal en el universo mediático, no se ha opinado, reflexionado y analizado la cuestión clave: ¿Qué hacía un pesquero con bandera española a miles de kilómetros de las costas españolas?.

Pues bien, aunque sea políticamente incorrecto afirmarlo, estaban actuando como corsarios modernos saqueando los recursos naturales de otros países.  Porque tanto el Alakrana como el resto de los pesqueros que faenan en aguas somalíes pertenecen a flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada (INDNR o IUU en sus siglas en inglés).   Es decir, una actividad pesquera que no está sometida a ningún control, acuerdo de pesca o contraprestación, aprovechándose de la incapacidad del precario estado somalí de vigilar y controlar sus propias aguas y zonas de pesca.

Unos pesqueros que después de haber explotado hasta el agotamiento nuestros propios caladeros se han ido a las aguas de Somalia, ricas en recursos aprovechando el desgobierno que vive el pueblo somalí desde hace 18 años y el limbo jurídico de la INDNR que les da patente de corso para la pesca ilegal.

La diferencia, entre los piratas somalíes y los pesqueros actuando como neo corsarios es, simplificando, que los primeros están proscritos en todas las naciones mientras que los segundos cuentan con inmunidad legal.

Sin justificar para nada a los piratas somalíes, nos encontramos  con un saqueo en toda regla de los recursos de un país pobre. La Unión Europea ha cerrado parte de su zona de pesca que necesita de 5 a 15 años para la regeneración de las distintas especies, mientras tanto, nuestros pesqueros, junto con los de otros países, se dedican a saquear una inestimable fuente de proteínas de uno de los países más pobre del mundo.  Se estima en más de 200.000 toneladas al año en capturas tanto por la pesca industrial como la artesanal. Una pesca que obtiene más de 450 millones de dólares destinados a los bolsillos de unos pocos que no respetan las normas básicas de la pesca regulada: compensar a los pescadores locales, pagar  impuestos y respetar las normas de conservación y medio ambiente. Eso sí,  nuestro Estado donará 75 millones de euros al Programa Mundial de Alimentos (PMA), que se encargará de su utilización y distribución en distintos programas de ayuda contra la pobreza y el hambre en los países de la zona y seguirá contribuyendo a la seguridad de los neocorsarios y la lucha contra los piratas. Los desastres los pagamos entre todos, los beneficios se los quedan unos pocos.

La realidad se impone aunque no merezca unos minutos de los telediarios: África es un continente permanentemente saqueado. Hoy Somalia es noticia por las acciones de sus piratas pero, según la FAO,  el país está condenado a la hambruna por la extensa sequía que azota el sur y el centro del país. Entre 10-12.000 personas al mes morirán si no se pone remedio.  ¿Tendrá la misma cobertura mediática que el secuestro del Alakrana?.

PD: Para profundizar en el tema del saqueo de los recursos pesqueros véase el análisis publicado en Ecologismo.

2 pensamientos en “Alakrana. Un país hambriento y una crónica de piratas y corsarios en el Océano Índico

  1. KC

    Vaya, alguien que se ha topado con la verdad… espero que te hayas tomado una aspirina, por lo de los dolores de cabeza. Que la realidad es lo que tiene… ;)

    Saludos.

  2. alicia fernandez

    Muy interesante la nota.
    seria muy importante que esta nota le fuera enviada a todos los medios a ver quien se moja en publicarla , comentarla e ir personalmente a investigar el tema, a ver si tendria tanta difusion como tienen cuando secruestan un barco o detienen a los que vienen en pateras a ganarse el pan y asi poder ayudar a las familias que dejan alli

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