Algo huele a podrido en Cataluña

Politicos_CatalanesUn dato: según la información del ministerio de Trabajo e Inmigración la cifra de desempleados en la comunidad, a finales de septiembre, asciende a más de 530 mil  personas – casi 56 mil son menores de 25 años-.

Otro dato: la crisis que se inició en el sector financiero y de la construcción en un año se ha propagado al resto de los sectores y, según el último informe semestral que realiza Caixa Catalunya, la industria catalana se ha dejado una década en el camino en términos de valor de producción y unos 15 años en volumen de empleo. Un sector que había hecho sus deberes durante los últimos 10 años, fue ajeno a la enorme expansión de los últimos años y ha sido la principal victima de la crisis.

La crisis económica en Cataluña, al margen de los componentes endógenos –léase burbuja inmobiliaria- afecta al sector industrial catalán  y forma parte del efecto dominó de la crisis mundial. Como indica Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada y responsable del estudio de la Caixa de Catalunya: “con un sector industrial que vende el 70% de lo que produce al exterior, se ha visto afectada por la sobrerreacción de los mercados a los que exporta, como le ha pasado a Alemania”.  Efecto dominó que también afecta a la industria del turismo y todo el sector de servicios vinculado a dicha industria.

Por tanto, nos preguntamos: ¿Cuál es el principal problema en Cataluña?, la respuesta es obvia, la crisis económica y el desarrollo del o lo modelos económicos que permitan salir de ella y crear empleo que permita que los cientos de miles de parados puedan trabajar. Pregunta que nos lleva a la siguiente cuestión: ¿Qué está haciendo la “clase” política al respecto?

Y es aquí donde surge el drama shakesperiano, “something is rotten in the state of Denmark“, cuando Marcelo insistía a Hamlet y a Horacio en que Dinamarca – o Cataluña, que es lo mismo- estaba ya podrida, es porque ya intuía que las cosas no iban bien, no sólo en su país, sino en el palacio que él mismo custodiaba.

A modo de ejemplo: el reciente caso de Félix Millet, miembro del Partenón social catalán y último presidente –cesado o cesante- del Palau de la Música, está aflorando la podredumbre que anida en un sector de la clase dominante en Cataluña, con una espesa trama que afecta a la política. Sería de ingenuos pensar que Millet se estaba enriqueciendo ilícitamente sin la complicidad de amplios sectores sociales y políticos considerando su presencia en muchas de las instituciones civiles catalanas. Instituciones con una larga trayectoria que nacieron con el patrocinio de la burguesía mercantil e industrial del siglo XIX, y siguen siendo pilares de la sociedad catalana con una  nutrida participación ciudadana.

En este contexto, también la clase política –como clase- catalana contribuye a la podredumbre, unos utilizando el caso Millet, para atacar a los otros, y los otros buscando cualquier indicio como piedra arrojadiza . Por un lado, los indicios de que Millet pudo financiar ilegalmente a CDC a través de subvenciones que se canalizaban por fundaciones interpuestas o alguna que otra aportación económica directa, lo está utilizando el principal partido del Gobierno como arma arrojadiza contra la oposición, mientra que, por otro lado, el líder de la oposición contraataca acusando al tripartito de despilfarro en informes externos de dudosa utilidad- en este punto, señalar que las conclusiones de tres empresas externas de auditoria, revela que un excesivo número de casos en los que el importe del estudio encargado por el Gobierno está justo por debajo de los 12.000 euros, el tope para convocar un concurso público- y que este dato hace sospechar que algunas de las adjudicaciones fueron más bien por motivos espurios que por motivos de “expertise”. Pero, al mismo tiempo, todo apunta que la afición del Gobierno catalán por los informes no es exclusivo del equipo actual, cuando gobernaba la oposición también proliferaron con los mismos pecados: inutilidad, falta de transparencia y otros supuestos.  Aprovecho el párrafo para preguntar: ¿Por qué el Gobierno no hace público los polémicos informes de la Generalitat?

Pues bien, hoy por hoy, la clase política, en Cataluña y más allá del río Ebro –pues sí, pocos se libran- está entretenida con sus trapos sucios mientras que una parte de la ciudadanía, por el momento, observamos con estupor, como si se tratase de un programa de telebasura en que las luchas partidistas, la corrupción, la tergiversación, la mentira están al orden del día y pocos ayudan en la regeneración de la verdad y pocos ponen sus esfuerzos en los problemas reales que afectan a todos los ciudadanos.

Mi intención era escribir una entrada sobre la excelente adaptación teatral de la novela 1984, de George Orwell por Gene Sullivan y su puesta escena por Tin Robbins y The Actors´ Gang. Obra de teatro que disfrute por la vigencia de las advertencias y visión de Orwell sobre los peligros del poder y su capacidad de manipulación. Pero al final, me ha parecido más próximo el drama shakesperiano.

Orwell nos advirtió: “Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”.  No dejemos que nos controlen el presente.

Aviso para navegantes: Esta entrada está escrita por un ciudadano intensamente cabreado con todos aquellos energúmenos, repito energúmenos, que desde el poder –político, social o económico- toman por estúpida a la ciudadanía. Aviso motivado  porque suenan algunas trompetas –desde el “Ministerio de la Verdad” Orwelliano-  que nos dicen: asociar cualquier crítica o denuncia a lo que está pasando en el “oasis” catalán es una campaña orquestada contra el catalanismo – dixit, más o menos, Ángel Colom, presunto beneficiado por Millet-. Pues eso, un pequeño aporte a la crítica y denuncia de la corrupción y de la incompetencia.  Lamentablemente, males universales.

Bueno, ya me he relajado.

2 pensamientos en “Algo huele a podrido en Cataluña

  1. Joan

    No es un tema de “chorizos” más. Este caso hunde de lleno sus raíces en cómo se controla la sociedad catalana y cómo funciona la política y el poder en Cataluña.

    Millet ha campado a sus anchas durante décadas, y sólo ha podido ser denunciado cuando una instancia ajena a la Generalitat y al stablishment catalán le ha echado mano (la Fiscalía del Estado con funcionarios desde abajo)

    Antes, había sido denunciado a la Generalitat (de Pujol) y se hizo caso omiso, había sido denunciado a la Generalitat (del tripartit) y de nuevo fue tapado todo, e incluso en las cuentas del Palau están estampadas las firmas de los más importantes hombres de Cataluña, consellers, políticos catalanes de todos los colores, etc…y que a pesar de saber que Millet ya había sido juzgado por corrupción en otro chanchullo, les daban el visto bueno sin preguntar.

    – Pujol, Roca, Maragall y Millet estudiaron juntos.

    – En casa de Millet se hacían elecciones, entre los futuros dirigentes del país, para ver como se repartirían el poder en la democracia, durante el franquismo.

    – Jordi Pujol es amigo íntimo de la familia Millet, desde el franquismo, y juntos estuvieron en lo de Banca Catalana.

    – Los “Maragall” y los “Millet” veraneaban antes siempre juntos.

    – Por cierto, Artur Mas y Félix Millet quedaban todos los veranos para disfrutar de copiosas comidas juntos. Este año Mas a declinado la invitación.

    Responder
    1. JLP Autor

      Acertado tu comentario… no es un tema de “chorizos”. Interesante tu aportación con los datos de la red de influencias del Mr. Millet. Un cordial saludo

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *