Andalucía no es Islandia. El acuerdo PSOE-IU es un brindis al Sol

Se acaba de publicar el acuerdo de legislatura entre el PSOE e Izquierda Unida (IU) (descargar aquí). En una primera lectura es un documento que, desde un punto de vista programático, lo suscribo desde una posición política clásica de izquierda en un contexto donde las políticas económicas y sociales del neoliberalismo para superar la crisis están castigando de forma directa a los sectores más desfavorecidos de la ciudadanía. Sin embargo, en una segunda lectura me plantea una serie de dudas sobre su viabilidad y la credibilidad ideológica que lo sustenta. Porque hemos de considerar la premisa de una situación socio-económica de partida que es la herencia de más de 30 años de gobierno del principal socio de la nueva coalición, y de que la deriva programática del PSOE andaluz a posiciones más de izquierda, según se desprende del acuerdo, está determinada por la necesidad de pactar con Izquierda Unida para seguir gobernando y no de una profunda renovación del partido.

Los ejes centrales del acuerdo, 26 nuevas leyes y 250 medidas, son un plan de choque urgente contra el desempleo, un modelo más sostenible de la economía, el incremento de la participación ciudadana y la profundización de la democracia, la protección social y, por último, la profundización de la autonomía Andaluza y voz propia en la Unión Europea. Hasta aquí, las líneas programáticas que cualquier persona progresista suscribiría, no obstante una parte importante de las medidas propuestas están supeditadas a un presupuesto de ingresos y gastos (no se hace alusión) acorde con el criterio de “estabilidad presupuestaria” fijada con la reforma, en 2011, del artículo 135 de la Constitución y los objetivos de reducción del déficit que se establezcan desde el Gobierno central y la Unión Europea.

El plan de choque incluye el impulso de diversas obras públicas para reducir el desempleo entre los parados más desfavorecidos; el desarrollo de un modelo de economía sostenible donde se apoye a las pymes y autónomos y por diversos sectores estratégicos, como la industria aeroespacial, las energías renovables, la biotecnología, las nuevas tecnologías, la economía verde, o la I+D+i entre otros; o la creación de un Instituto Público de Crédito Andaluz que inyecte liquidez a las pequeñas y medianas empresas. Ahora bien, todas estas medidas requerirán de la disponibilidad de recursos y capacidad de endeudamiento que, a corto y medio plazo, difícilmente se podrán disponer, aún más, se dispondrá de menos recursos si quieren preservar el modelo social de educación y sanidad de los recortes que le está marcando el Gobierno central, las iniciativas estarán lastradas por una cuestión de prioridades.

En otras palabras, poco dinero para un plan económico y social muy ambicioso. No debemos olvidar que aunque la población andaluza ha mejorado de manera notable su calidad de vida gracias a los ingentes recursos que ha ido recibiendo durante estos años de la Unión Europea y de la solidaridad interna española de otras comunidades, pero la realidad es que Andalucía no ha alterado sustancialmente su posición estructural en la economía española y continua en los veinticinco puntos por debajo del promedio de la riqueza española, exactamente la misma posición que ocupaba en 1982.  Durante 30 años, el principal socio de la coalición ha tenido la oportunidad, en tiempos de bonanza, de alterar la situación y no lo ha hecho, dudo mucho que lo puedan hacer inmersos en una crisis financiera y económica sistémica.

Posiblemente, la única vía de incrementar recursos propios pasa, tal como se propone en el documento, por el gravamen permanente sobre la riqueza que pasa por el Impuesto sobre el Patrimonio, la reforma del Impuesto de Sucesiones, una fiscalidad verde y una ley andaluza contra el fraude. Aunque se tendrá que conocer el alcance real de dichas medidas y su impacto en las arcas públicas. Asimismo, las propuestas de modernización de la Administración pública choca frontalmente con una administración donde el clientelismo político del principal partido de la coalición ha sido dominante durante décadas y una administración sobredimensionada donde 17 de cada 100 personas empleadas trabajan para la administración pública (12 en el País Vasco o menos de 10 en Cataluña).

Sobre la transparencia y la propuesta de un Estatuto para los Altos Cargos de la Administración con un código ético, el problema de partida sigue siendo la trama de los ERE y la forma como lo ha ido gestionando el PSOE durante todo este tiempo, negando comisiones de investigación. En mi opinión, un tema que se debería cerrar políticamente con la mayor transparencia creando, al día siguiente de la toma de posesión, la comisión de investigación pertinente que permita despejar cualquier duda.

Muchas son las dudas sobre la viabilidad del acuerdo y las posibles expectativas que pueda plantear en sectores de la izquierda de una Andalucía como bastión de regeneración de la vida política y modelo alternativo socioeconómico para superar la crisis actual, porque el margen de maniobra político y económico, lo reitero, es muy reducido para un plan tan ambicioso. Me gustaría poder equivocarme y la experiencia del nuevo Gobierno sea un revulsivo contra las políticas actuales que imperan en la Unión Europea. Lamentablemente, Andalucía no es Islandia, no es un país independiente y soberano para aplicar un modelo socio-económico alternativo para salir de la crisis, además está encorsetado por la moneda única y las reglas que está marcando la Unión Europea.

PD: La imagen se corresponde con la frecuencia de términos utilizados en el documento del acuerdo. La nube de palabras ha sido generada a través de aplicación web Wordle.

3 pensamientos en “Andalucía no es Islandia. El acuerdo PSOE-IU es un brindis al Sol

  1. Juan Hermann

    PSOE e IU tienen ahora una gran oportunidad de sacar adelante una región de personas maravillosas y de mostrar al resto de España que es posible salir de la crisis sin recorte tras recorte. No va a ser fácil y el gobierno no estará muy por la labor de ayudar, pero hay que ponerse serios, trabajar y acabar con el amiguismo y las corrupciones a todos los niveles. Habrá que arriesgar y echar imaginación, espero que con la prometida participación ciudadana aparezcan esas ideas que cambien la mentalidad de que en Andalucía no se innova o no se trabaja.

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  2. Toma voto util

    De acuerdo con tu análisis que conduce a votar NO al acuerdo de legislatura y de gobierno. Sin embargo no han dejado votar la opción de Investidura y Oposición (porque la han excluido de la papeleta) que impide gobernar al Pp pero sin hipotecar a IU en las políticas de recortes.

    De todas maneras, a pesar de los amaños, el pacto de gobierno lo han votado 3.725 de 7.635 afiliados, según el cuadro de resultados oficial. Deberían dejar el triunfalismo (82,4%) porque en realidad, lo han aprobado menos del 50% de la afiliación.

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    1. juan_hermann

      Según ese análisis el PP no debería tener mayoría absoluta porque solo sacó 10,8 millones de votos sobre 24,5 millones de votantes. De hecho solo sacó 600.000 votos más que las elecciones anteriores donde se quedó en la oposición.

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