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El futuro de las Startups, es el momento de los diseñadores

Technology Review, se pregunta si “el próximo Zuckerberg, será un diseñador y no un hacker”.  De acuerdo con la información, un fondo de inversión de Silicon Valley, The Designer Fund, está buscando nuevas empresas creadas por diseñadores con el propósito de impulsar una nueva generación de empresas tecnológicas que ponga el foco en la experiencia del usuario y no únicamente en los aspectos técnicos de sus productos.

The Designer Fund es una nueva iniciativa de Dave McClure el promotor de 500 Startups y su objetivo es potenciar las iniciativas en tres áreas que marcarán un antes y un después en las nuevas aplicaciones y plataformas en la Red. Por un lado las orientadas al diseño de productos y soluciones funcionales que hagan más fácil la vida de los usuarios. Por otro lado, las orientadas a la toma de decisiones en la comercialización de productos/servicios y su marketing. Por último, las orientadas a la distribución en los buscadores, en las redes sociales y en las plataformas móviles como Google, Facebook, Twitter, YouTube, Apple y Android.

Hasta aquí la noticia. En mi opinión, creo que la ergonomía y la usabilidad como ejes en el diseño y el desarrollo de aplicaciones informáticas orientadas al usuario final, al simple mortal y no al geek, sigue siendo la gran asignatura pendiente en los grandes desarrollos. Si miramos con una cierta perspectiva histórica el caso de Facebook, al margen de su éxito basado en  consolidar una plataforma que actúa como lugar de encuentro y comunicación entre las personas en base a su grafo social, desde un punto de vista de la ergonomía y la usabilidad de su interfaz de usuario, su desarrollo inicial y su evolución ha estado marcada por una serie de despropósitos funcionales que, bajo el paraguas de la beta permanente, ha ido subsanando y sigue subsanando.

El danés Jakob Nielsen, considerado el padre de la usabilidad, considera que un sitio web es usable si los usuarios pueden interactuar de la forma más fácil, cómoda, segura e inteligentemente posible. Esto implica ir más allá de los aspectos tecnológicos y gráficos, tiene que considerar otros aspectos como: entendible, novedoso, comprensible, inteligente y atractivo. Características más cercanas a la sensibilidad de los diseñadores que a la de los programadores.

Posiblemente es el momento de que los diseñadores tomen el testigo en liderar el desarrollo de interfaces más humana tanto en los dispositivos como en las aplicaciones. Los programadores siempre nos quedará la trastienda donde el código seguirá siendo poesía y alma de las experiencias virtuales.

World Builder

PD: Altamente recomendable una extensa visita por la web de 500 Startups, para observar la tendencia de la nueva generación de herramientas y plataformas.

Empleabilidad en un mundo conectado

Cuando hablamos de empleabilidad nos referimos a las posibilidades que tiene una persona de encontrar empleo. Intervienen diversos factores, por un lado y como factor determinante es la demanda del mercado condicionada por la estructura socioeconómica de un país o región y, por otro lado, la propuesta de valor personal donde intervienen factores como la formación, la experiencia profesional y el conjunto de cualidades y actitudes personales.

El siglo XXI se está caracterizando por la globalización de muchos aspectos relacionados con la economía, la sociedad, la cultura, el ocio o la política entre otros. Nuestro mundo se caracteriza por los flujos: financieros, producción, ocio, cultura, consumo, crimen organizado,… y, entre otros, el trabajo. A pesar de que las fronteras de los Estados se erigen como barreras, éstas empiezan a ser permeables para todos estos flujos globales que buscan en lo local las mejores oportunidades.  En esta dinámica, el “trabajo” como recurso para la empleabilidad empieza a ser un flujo muy activo. Por ejemplo, en España por su estructura económica nos encontramos con un excedente de personas potencialmente capacitadas por su nivel de formación, mientras que países como Alemania o Brasil, en estos momentos, tienen un déficit de profesionales cualificados. Por tanto, la movilidad profesional empieza a ser un factor importante en la empleabilidad, y esta movilidad conlleva conocimientos de idiomas y apertura mental a otras culturas.

Vivimos en un mundo altamente conectado, casi el 30% de la población mundial es usuaria de Internet, el 60% está abonada a un servicio de telefonía móvil y el 15% es usuaria de las redes sociales. Hoy en día, la Red forma parte de nuestro cotidiano, no existe una dimensión virtual y una real, es un todo donde nos comunicamos y tenemos acceso a extensas fuentes de información y conocimiento que nadie hubiese imaginado hace 15 años.

Utilizar la Red como herramienta para la empleabilidad empieza a ser un algo común, porque es en la Red donde se está concentrando la información sobre la oferta y la demanda y, además, en determinados sectores y profesiones es el espacio donde podemos poner en valor nuestra propuesta personal, teniendo la creatividad un papel relevante. Esta potencialidad de la Red para la empleabilidad ha sido etiquetada como “Empleo 2.0 “ con la consiguiente proliferación, habitual a todo concepto acompañado con el meme “2.0”, de expertos, pseudoexpertos y charlatanes que cohabitan en una amalgama de consejos, recetas, métodos,  frases hechas o citas recitadas como un mantra que, en bastantes casos, confunden al neófito por la dificultad de diferenciar el grano de la paja.

Para la empleabilidad en la Red, el primer gran recurso son los portales de empleo porque nos permite conocer la oferta de empleo tanto local como en cualquier lugar del mundo. Tenemos a nuestra disposición un amplio abanico de portales de empleo que van desde los generalistas como el caso de Infoempleo.com, Infojobs.net o Monster.com entre otros, hasta los de nichos para determinados perfiles profesionales pasando por los de un determinado sector. Por ejemplo, en el sector turístico portales de nicho serían Animajobs.com (Animadores y relaciones públicas), WindRoseNetworks.com (Barcos de cruceros) o Nexotour.info (Agencias de viaje); mientras que en los sectoriales podríamos citar Turijobs.com, 4traveljobs.es y Trabajoenhosteleria.com, este último de la Federación Española de Hostelería y Restauración que está a caballo entre el sectorial y el de nicho.

El segundo gran recurso para la empleabilidad en la Red es utilizarla como una herramienta para dejar nuestra huella o “marca” personal. En efecto, en el momento que somos usuarios de la Red, ponemos en juego tres aspectos relacionados con nosotros en una suerte de personalidad dialógica donde el ser y el estar juega un papel relevante. El primer aspecto es la Identidad, lo que soy o creo ser, que en la Red se concreta en la extimidad que proyecto y que otros proyectan en nuestras interacciones con nuestro grafo social (amigos y conocidos en las redes sociales). El segundo aspecto, que se deriva del primero, es la Reputación, la opinión que tienen los demás, que en la Red se convierte en una especie de espejo donde se refleja nuestro propio prestigio personal y profesional como resultado de nuestras aportaciones e interacciones. Por último, tenemos, como tercer aspecto, nuestra “marca” personal, un difícil equilibrio entre lo que queremos proyectar como personas y profesionales y la “huella” digital que vamos dejando a partir de nuestra identidad digital y la reputación que vamos construyendo en la Red (Véase “Crear la Marca Personal en los Medios Sociales”).

Para dejar nuestra huella o “marca” personal en la Red disponemos de múltiples recursos. Por un lado tenemos aquellos que nos permiten establecer una amplia red de contactos, el networking, donde establecemos una serie de vínculos con otras personas, unos fuertes y la mayoría débiles, que nos puede ayudar en nuestra empleabilidad. Para el networking disponemos de las redes sociales profesionales como LinkedIn o Xing, donde podemos mantener una especie de Curriculum Vitae al mismo tiempo que vamos construyendo nuestro grafo profesional de contactos y participamos en debates dando a conocer nuestros puntos de vistas. Asimismo, en redes sociales más generalistas e informales como Facebook, Tuenti o Twitter, además de mantener nuestro grafo social personal y profesional, también podemos participar en algunos grupos donde se debaten temas relacionados con nuestros intereses profesionales, sin olvidar que algunos sectores profesionales también cuentan con redes sociales sectoriales o temáticas, por ejemplo, Turismo20.com una comunidad online del Sector Turístico.

Por otro lado, además de las inmensas posibilidades que la Red nos aporta para extender nuestra red de contactos, tanto para posicionarnos profesionalmente como para enterarnos de posibles oportunidades, tenemos la posibilidad de crear valor asociado a nuestra marca personal.  Nuestra participación en debates en las redes sociales, proponiendo temas y aportando nuestra opinión son aspectos que ayudan a desarrollar nuestra reputación. También la elaboración de contenidos, tanto personales como profesionales utilizando recursos como los blogs, los vídeos, la fotografía, infografías, entre otros permiten mostrar al mundo nuestros intereses, capacidades y habilidades. Sin olvidar que hay otras personas que también están creando valor y que, por tanto, nos aportan información y conocimiento sobre muchos temas de nuestro interés.

Estar presente y activos en la Red no es una garantía absoluta de empleabilidad pero incrementa nuestras posibilidades y es fuente de conocimiento en un mundo donde el empleo de calidad empieza a ser un recurso escaso en muchos lugares. Todos los indicios apunta que el empleo fijo para toda la vida, en la gran mayoría de sectores, ya es cosa del pasado, el empleo estará (ya empieza a estar) vinculado a los proyectos de las empresas y acotada su temporalidad a la duración de estos. Las empresas van a focalizar sus esfuerzos en el núcleo de su negocio con unas plantillas minimalistas de empleados fijos que aporten mucho valor y el resto de actividades se externalizan con una red de colaboradores y empleo a tiempo parcial. Es decir, el modelo 20-40-40, el cual, según Alejandro Borges, profesor de la Universidad Camilo José Cela,  significa que las empresas del futuro inmediato contarán con un 20% de empleados a tiempo completo, con un 40% que serán empleados a tiempo parcial, quienes aportarán su capacidad intelectual pero  sin estar del todo ligados a la empresa, y un 40% restante que se corresponderá con los servicios externalizados” (Véase Telefónica, Bimbo, BBVA. Adiós al empleo fijo).

Por lo tanto, este nuevo escenario para las primeras décadas del siglo XXI plantea, a nivel personal, una serie de retos donde la búsqueda del puesto de trabajo “ideal” pasa por la formación permanente, la movilidad y, en muchos sectores profesionales, el autoempleo.

De EPA a EPA y desempleo porque toca en una economía enferma

Hoy se ha vuelto a publicar la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al primer trimestre de 2011. Los datos son demoledores para la economía y la sociedad española a pesar de que el Gobierno, en su tradicional optimismo “brotes verdes”  declare que no son “datos sorprendentes” y no comprometen la previsión del Gobierno de que haya “clara y sostenida” creación de empleo neta a partir del segundo semestre.

Hemos de señalar que la EPA es la principal fuente estadística para el estudio de la relación de la población española con la actividad laboral y es el referente oficial para la Oficina Estadística de la Comisión Europea (Eurostat). Según la EPA de este trimestre la tasa de paro crece casi un punto y se sitúa en el 21,29%, es decir 4.910.200 desempleados. Todos los sectores reducen su número de ocupados este trimestre y el número de asalariados con contrato indefinido descienden en 139.100 mientras que los asalariados con contrato temporal lo hacen en 54.300, respecto del trimestre anterior. Solo crece el empleo a tiempo parcial (91.900) mientras que desciende en 348.400 personas el empleo a tiempo completo, es decir que además de los 4,91 millones de parados, hay un nuevo récord de 2,18 millones de trabajadores subempleados.

Con un importante impacto social, porque el número de hogares con todos sus miembros activos en paro se sitúa en 1.386.000 y el paro en los jóvenes alcanza el 45,39% en el conjunto de España (Andalucía, Canarias, Valencia y Extremadura supera el 50%).

Esta es la triste foto de un país cuya tasa de paro triplica a Alemania tras haber arrancado la crisis en el mismo nivel. La primera valoración es que el crecimiento económico de nuestro país estuvo basado fundamentalmente en la especulación y el derroche propiciado por las políticas de los Gobiernos del Partido Popular y el PSOE sin consolidar una estructura económica sostenible y competitiva.

La segunda valoración es que las grandes empresas, sobre todo las del IBEX 34, no van a crear empleo de forma significativa. Más bien continuarán con la sangría de empleo estable a través de EREs (Véase Telefónica, Bimbo, BBVA. Adiós al empleo fijo). Las PYMEs, verdaderos artífices en la creación de empleo continúan con su particular vía crucis con estructuras que no ayudan a la competitividad sin flujos del crédito (necesarios para acometer cambios en sus estructuras productivas) y con poca perspectiva de que vuelvan a fluir en el medio plazo.

La tercera valoración es que el crecimiento del paro, junto con el crecimiento de la inflación y las subidas constantes del euríbor es una combinación explosiva para el consumo interno y, por tanto, nuevo elemento en la realimentación de las tasas de desempleo. Es probable que la EPA de los dos próximos trimestres mejore gracias al empleo temporal y estacionario del sector turismo favorecido por los acontecimientos en el Norte de África y Oriente Medio, pero la EPA del cuarto trimestre volverá a mostrarnos la cruel realidad.

Por último, la cuarta valoración intenta explicar por qué con 4,9 millones  de parados (el 45,39% jóvenes) y 2,18 millones de trabajadores subempleados no hay un estallido social o las movilizaciones son más bien escasas. La respuesta es doble, por un lado la economía sumergida absorbe una parte del desempleo declarado y, por otra parte, las estructuras familiares y otras fuentes de rentas están actuando de colchón para que el 45,39% de los jóvenes y el  casi 1,4 millones de hogares con todos sus miembros activos en paro no salgan a la calle manifestando su rabia e indignación. Un parche que no se sostendrá con el tiempo y un mal remedio para una economía y una sociedad enferma después de adorar al becerro de oro durante varios años.

Estamos delante de un panorama complicado y de difícil solución a corto y medio plazo, las actuaciones cortoplacistas de la clase política y los agentes sociales y económicos únicamente sirven para ir capeando el temporal, mientras tanto, las actuaciones pensando en el largo plazo, es decir, en abordar transformaciones que permitan consolidar una economía verdaderamente sostenible y competitiva brillan por su ausencia. Esperemos que no estemos ante una reedición de la metáfora del huevo de la serpiente que asoló la Europa de los años 20 del siglo pasado.