El movimiento 15M. Un análisis sociopolítico con 7 hipótesis

El Movimiento 15M (M15M) está desconcertando a un importante número de periodistas y “expertos” políticos, así como a la inteligencia de las ciencias sociales (Véase El fenómeno del 15M divide a los sociólogos). Las preguntas que plantean recurrentemente van en la línea de aspectos relacionados con el origen del movimiento, sus líderes o posibles intereses ocultos que hay detrás,  las propuestas programáticas en términos de viabilidad o la continuidad del movimiento una vez finalizadas las elecciones locales y autonómicas. Preguntas de difícil planteamiento porque se siguen utilizando los patrones analíticos de los movimientos sociales y políticos del siglo XX y estos empiezan a ser de poca utilidad.

En mi opinión, hay que empezar a replantearse el marco teórico y las tesis dominantes, al mismo tiempo que se establecen nuevas hipótesis de trabajo. En esta línea de reflexión me permito avanzar una serie de apuntes de hipótesis sobre el M15M, las cuales se irán validando o descartando por la propia dinámica del movimiento sociopolítico.

1) El M15M es la expresión local, con sus características específicas, de un amplio movimiento que empieza a manifestarse a nivel global. En efecto, el M15M es otra pieza más de las revoluciones en el mundo árabe en pro de la democracia, la revuelta cívica de Islandia y las protestas en los países miembros de la Unión Europea contra los ajustes y recortes sociales. Un movimiento global que aglutina cientos de movimientos con un nexo común: consolidación de la democracia, oposición  a los mercados no regulados, la reivindicación del sector público al servicio de los ciudadanos, la crítica a la ilusión del crecimiento infinito y la reivindicación de los valores que la humanidad ha ido consolidando a lo largo de la historia.

Es la respuesta al modelo neoliberal que lideraron Margaret Thatcher y la administración de Reagan a principios de los años 80 del siglo pasado con el objetivo de finiquitar el modelo del estado del bienestar que tuvo su origen después de la II Guerra Mundial como un tipo de pacto social cuyo objetivo fue un reparto más equitativo de los beneficios y de la riqueza entre toda la población. Un modelo neoliberal que ha generado la mayor crisis financiera de la historia socavando uno de los principios básicos del capitalismo, la confianza. La confianza de que los banqueros actúen con honestidad, la confianza de que los agentes hipotecarios digan la verdad sobre sus préstamos, y la confianza de que los reguladores públicos denuncien las malas prácticas.

2) El M15M es un movimiento social autoorganizado pacífico que empezó a ocupar tímidamente el espacio público, en concreto la plaza de la Puerta de Sol, y  que en unos pocos días se ha extendido como la pólvora por las ciudades españolas y sin un liderazgo definido según los patrones clásicos. Se le ha intentado comparar con el movimiento del Mayo 68 sin tener en cuenta una característica que marca una gran diferencia: el mayo francés desde su génesis estuvo liderado por una vanguardia de estudiantes encuadrado en una serie grupos y partidos de extrema izquierda, es decir, con una dirección organizada y con unos planteamientos programáticos previos, a los que posteriormente se unieron obreros vinculados a dichos grupos y partidos,  y, finalmente y de forma menos entusiasta, los sindicatos y el partido comunista. Hoy por hoy, el M15M ha desbordado los cauces de representatividad de las organizaciones institucionalizas como los sindicatos o los partidos. Aún más, éstos han quedado relegados a simples espectadores de un movimiento que escapa a su control y que, además, los cuestiona.

3) El M15M es como un río de reivindicaciones y protesta y con muchos afluentes, y, como mucho de los grandes ríos, es difícil de determinar donde comenzó porque se ha ido formando por arroyos estacionales y la confluencia de otros ríos y lagos cambiantes. En el M15M confluye el ciberactivismo contra la Ley Sinde que se empezó a concretar con el manifiesto de “no les votes”, bastante activo en las redes sociales pero con escasa repercusión social y política en el espacio público; la iniciativa “Juventud sin Futuro” nacida en el mundo universitario y replica de otros movimientos europeos que, articulado en un manifiesto contra la precariedad, el paro y la privatización de la educación, tuvo una pequeña repercusión en las calles al movilizar unos pocos miles de manifestantes a principios del mes de abril; o la iniciativa de Democracia Real Ya! que, articulado  en un manifiesto de rechazo al modelo económico y político dominante, consiguió movilizar a miles de manifestantes en las calles de las principales ciudades siendo el elemento desencadenante del M15M. En un primer análisis, ¡Democracia Real Ya! actuó de aglutinador del descontento, donde convergieron las iniciativas anteriores junto con un número indeterminado de ciudadanos,  que sin estar vinculados a plataformas y proclamas, manifestaban su indignación contra el sistema dominante.

4) La fuerza del M15M radica en la conquista del espacio público, las plazas y las calles. En efecto, si nos atenemos al hilo de los acontecimientos, después de las manifestaciones del domingo 15 de mayo, unas pocas decenas de personas tomaron la iniciativa de realizar una acampada en la plaza de la Puerta de Sol. El desalojo posterior de este reducido número de acampados y la reacción de miles y miles de ciudadanos, sobre todo jóvenes, ocupando las plazas a partir de ese momento, organizando y coordinando la logística, los comités y las asambleas han conquistado el espacio público generando corrientes de simpatías y apoyos intergeneracionales. No sólo han conquistado el espacio público, anularon la presencia de los políticos que se acercaron a las redes sociales emulando a Obama, y ensombrecieron las actividades de las campañas electorales en los medios de comunicación de masas al convertirse en muy pocos días protagonistas de las portadas de periódicos, nacionales e internacionales, y de los informativos radiofónicos y televisivos. Así mismo, han sido protagonistas del primer acto nacional de desobediencia civil al no acatar la decisión de prohibición de la Junta Electoral Central con una presencia masiva de personas en las plazas.

5) El M15M está permitiendo que muchos jóvenes descubran que pueden ser los protagonistas de su destino y líderes de sí mismo. Una de las cuestiones recurrentes que se planteaban en muchos foros era la atonía de nuestra juventud y el pasotismo por lo público, sociedad, política, etcétera, siendo una de las juventudes del mundo más castigada por el desempleo. La respuesta plausible es que no se identificaban con los agentes sociales y las fuerzas políticas del “establishment” como referentes para la acción, y que la unión y el contacto en las plazas les está permitiendo descubrir sus capacidades y su potencial como ciudadanos.

6) El M15M no tiene programa, está en un proceso dinámico de reflexión y (re)elaboración de propuestas y su concreción. Una de las principales críticas que se le hace al movimiento es la falta de propuestas o de un programa concreto. Algunos sectores de opinión lo reducen a una inmensa fiesta callejera que se acabará con las elecciones. La verdad sería preocupante que el movimiento ya tuviese un programa concreto cerrado, significaría que hay una mano negra detrás de ellos. El movimiento ha iniciado un proceso de dinámico de reflexión y (re)elaboración de propuestas donde las asambleas juegan un papel decisivo, tanto en la concreción de las acciones como la definición de las propuestas. Les une el malestar por unas vidas precarias debidas a la desigualdad y la necesidad del cambio de modelo de sociedad donde la prioridad son las personas y no la lógica de los mercados. Es un movimiento transversal  con un hilo conductor en sus reflexiones y propuestas, a partir de aquí, el proceso puede ser largo hasta la concreción de un programa consensuado. Lo importante a destacar, es el hecho de que miles de ciudadanos empiezan a pensar por sí mismos y compartir colectivamente sus intereses y motivaciones y no esperar a que las burocracias de la “intelectualidad” orgánica de los partidos y sindicatos decidan por ellos.

7) El espíritu del M15M tendrá un largo recorrido mientras los grandes problemas sigan vigentes. Tendrán altibajos en las movilizaciones y cambiarán las formas de organización y las acciones. Por ejemplo, la descentralización de las concentraciones y su extensión a barrios y centros educativos entre otros, donde la coordinación entre todos los focos de actividades y acciones será determinante.  En este escenario, las redes sociales tendrán un papel relevante para la información, la comunicación y la coordinación del movimiento. Asimismo, no es nada descartable que los partidos políticos tradicionales, sobre todo los de izquierda, intenten realizar un acercamiento incorporando algunas de las reivindicaciones con el objetivo de recuperar un cierto protagonismo. La posibilidad de que el movimiento se convierta en partido tradicional para competir en futuras elecciones, es una hipótesis descartable en el corto y medio plazo por la propia naturaleza del movimiento.

En resumen, nos encontramos con un movimiento emergente con una vida de 7 días y con un amplio recorrido, por tanto, no debemos esperar resultados inmediatos porque es un movimiento de regeneración. Con sus acciones tiene que crear espacios de debates y formación a la ciudadanía, porque la desafección política de millones de ciudadano que se traduce en impotencia, cinismo y falta de confianza en el proceso político, los políticos y las instituciones democráticas, sin cuestionar el sistema, está ahí como caldo de cultivo del analfabetismo político que permite que los privilegios, los corruptos y los trepas campen a sus anchas por la esfera política del país.

3 pensamientos en “El movimiento 15M. Un análisis sociopolítico con 7 hipótesis

  1. danceduca

    Me ha gustado mucho tu reflexión, yo he tenido mis miedos sobre quién estaría moviendo los hilos en Sol, pero lo que pienso ahora es que empezara en manos de quien empezara esto es algo que se ha desbordado y se ha transformado en un movimiento social en el que todos podemos participar y que no pertenece a ninguna ideología concreta.
    Es impresionante ver cómo los propios vecinos se organizan en sus barrios y se escuchan unos a otros sean de la ideología que sean. Ojalá esto crezca y vaya mejorando cada vez para que se produzcan cambios reales en la democracia desde abajo.

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