Empleo 2.0 en un mundo sin empleo

En general se utiliza el término Empleo 2.0 para referirse a las estrategias y tácticas personales para buscar empleo utilizando el potencial que suministra la Web y las redes sociales. Asimismo, para las empresas es una vía para difundir sus ofertas y, en algunos casos, identificar profesionales cuyo perfil potencialmente se ajusta a sus necesidades o, en los procesos de selección, poder obtener información adicional para profundizar en el perfil del candidato según su exposición en la Red. En otras palabras, es utilizar todo el potencial de la Red para poner en relación la demanda y la oferta de empleo (véase Empleabilidad en un mundo conectado).

Pero antes de hablar sobre Empleo 2.0, es importante una pequeña panorámica sobre la situación del empleo en nuestro país. Porque la crisis actual ha puesto en evidencia que, en el modelo económico dominante en los países desarrollados, cada vez es necesario menos factor trabajo en muchas actividades debido al factor tecnología (herramientas, procesos y métodos), es decir menos empleo.  Asimismo, uno de los efectos de la globalización es el desplazamiento de las actividades manufactureras con poco valor añadido hacia los países denominados emergentes por los bajos costes de la mano de obra y las laxas legislaciones laborales, quedando en los países desarrollados las actividades con mucho valor añadido que requiere un empleo cualificado, y todas aquellas actividades de poco valor añadido que no se pueden deslocalizar y que requiere un empleo de baja cualificación.  La paradoja, es que se forma mucha más personas para empleos cualificados que las que puede absorber el sistema económico dominante.

En países con una estructura económica deficitaria en sectores que aporten valor añadido a sus productos y servicios, el empleo cualificado se convierte en un rara avis, como es nuestro caso, y, por tanto, la demanda de este tipo de empleo por parte de las personas es inmensamente superior a la oferta disponible, con todos los efectos negativos que conlleva este desequilibrio en temas relacionados con el incremento del desempleo de las personas cualificadas, la perdida en derechos laborales,  la disminución de las retribuciones o el incremento del empleo precario. En otras palabras, mientras en nuestro país no se produzcan cambios importantes en la estructura económica, tendremos unas de las tasas de desempleo crónico más alta de la OCDE (La tasa de desempleo de España, del 21,2% en julio, es más del doble que la media de los países miembros, que se sitúa en el 8,2%), una de las tasas más alta en empleo precario (el único motor actual de la economía española es el turismo, un sector caracterizado por la temporalidad del empleo) y una escasa demanda de empleo cualificado en los sectores industriales o de servicios de valor añadido que no acaban de despegar.

En nuestro país, el sistema de la intermediación en la colocación se caracteriza por unos servicios públicos de empleo (SPEE) muy deficientes en su gestión (únicamente consigue cubrir el 2,9% de las contrataciones) si consideramos los importantes recursos económicos que se están dedicando a mantener una plantilla de orientadores y las subvenciones a empresas dedicadas a la formación de los desempleados (según la OCDE, un importante despilfarro de una parte de los recursos públicos).  Mientras que las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) consiguen gestionar el 13,8% de las contrataciones.  En el caso de los más jóvenes, la ineficacia de los SPEE es más sangrante, únicamente logran cubrir el 1,8% de las contrataciones frente al 17% de las ETT.

Con estos datos, observamos que la principal vía para obtener un empleo sigue siendo la relación directa entre el candidato y el empleador (casi el 83% de toda la contratación) donde la intermediación informal, a través de la recomendación, es uno de los principales motores (contactos personales y familiares) para la empleabilidad, tanto para el empleo no cualificado como el cualificado.

El Empleo 2.0, en general, se sitúa en el segmento del empleo cualificado, y la cuestión que se plantea es, al margen de los portales  de empleo (donde se publican principalmente las ofertas y, en algunos la demanda), si realmente en el ecosistema de las redes sociales se está consolidando nuevas formas de intermediación que, basadas en las relaciones virtuales, faciliten de una forma significativa la obtención de un empleo en base a la creación de una reputación 2.0 por la aportación de contenidos o por una intensa actividad en busca de una amplia red de contactos virtuales.  Según algunos supuestos “expertos” que pululan por las redes sociales el Empleo 2.0 es el nuevo paradigma de la búsqueda de empleo, utilizando para arropar sus afirmaciones frases lapidarias que a pesar de estar vacías en su contenido, tienen una buena receptividad en diversos foros si consideramos su difusión viral. Veamos un par de ejemplos:

El verdadero empleo 2.0 es el que te encuentra a ti“. Una frase con gran éxito en las redes sociales. Algo que sería lo deseable si consideramos el potencial de los medios sociales. Pero al margen de algunos pocos casos donde una persona ha conseguido ampliar su empleabilidad por su presencia activa en la Red,  la realidad es otra y se resume en: para que te vayan a buscar para ofrecerte un empleo, se requiere disponer de una sólida reputación construida en tus relaciones profesionales anteriores o, como es habitual,  tener unos buenos padrinos que te puedan “enchufar”, el resto es pura retórica 2.0.

 “Para ser un experto, hay que ser experto en parecerlo“.  Una frase que considero interesante porque, aunque pueda parecer una boutade, sintetiza una parte de la nociva cultura dominante en nuestra Celtiberia show. La cultura que enfrenta el aparentar con el ser y que en algunos casos puede funcionar, pero como dice el refrán: “antes se pilla a un mentirosos que a un cojo”.  Seguir dicho consejo conduce al fracaso, porque los responsables de recursos humanos, hoy en día, buscan buenos profesionales con la experiencia y los conocimientos acordes con el puesto a desempeñar y disponen de los suficientes recursos para detectar la solidez de un candidato, sobre todo en un contexto donde éstos abundan. Es el debate entre el “aparentar-estar” y  el “ser-estar”, entre construir la “Marca Personal” y el desarrollar la “Personalidad” en la Red. (véase  crear la marca personal en las redes sociales).

Como decíamos al principio, el empleo cualificado, tanto por cuenta ajena, como en la opción de autoempleo, es un recurso escaso y hay que aprovechar todos los recursos existentes para buscarlo y optar en las mejores condiciones posibles.  Los medios sociales ya son una de las herramientas que nos puede ayudar en la empleabilidad, pero aplicando el sentido común para discernir: entre la información contrastada y consejos adecuados que nos pueden aportar otros profesionales activos en la Red, y el que nos aportan otras personas que se limitan a hilvanar, con cierta habilidad, una serie de consignas y frases hechas descontextualizadas que no aguantan el mínimo análisis de cualquier observador mínimamente informado.

 

Un pensamiento en “Empleo 2.0 en un mundo sin empleo

  1. KC

    Porque la crisis actual ha puesto en evidencia que, en el modelo económico dominante en los países desarrollados, cada vez es necesario menos factor trabajo en muchas actividades debido al factor tecnología (herramientas, procesos y métodos), es decir menos empleo.

    Hoyga, perdone husted, soi hun reconocido tesnologo que hademas travaja en una empresa 2.0 y heso no es asi. Google, Amazon, Netflix y Spotify ban a salbar a el mundo!

    Saludos.

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