JMJ Madrid 2011. El partidismo de nuestros representantes

Me parece muy bien que los jóvenes católicos apostólicos romanos de todo el mundo se reúnan en Madrid durante cuatro días para escuchar a su líder espiritual y convivir entre ellos de acuerdo con sus valores religiosos. Es un derecho que está recogido en nuestra Constitución, la cual garantiza la libertad religiosa y de culto de los individuos y las comunidades.

Sin embargo, me preocupa que las máximas instituciones de nuestro país, desde el Rey hasta el Gobierno pasando por el Presidente del Parlamento español o los representantes del Gobierno de la Comunidad de Madrid se han volcado en cuerpo y alma con Joseph Aloisius Ratzinger y los eventos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) yendo mucho más allá de las manifestaciones de cordialidad institucional al uso hacia personajes espirituales influyentes o representantes de otros Estados, olvidando que la misma Constitución garantiza que ninguna confesión tendrá carácter estatal.

Los representantes de nuestras instituciones democráticas han actuado con el máximo celo, paralizando la ciudad de Madrid y poniendo todos los recursos necesarios para garantizar el desarrollo de los eventos  de la JMJ, al mismo tiempo que intentaban acallar las protestas de otros colectivos de ciudadanos opuestos al empleo de fondos públicos para un acontecimiento privado en medio de la profunda crisis económica que vive el país,  o las protestas contra el intervencionismo constante de una institución como la iglesia Católica contra derechos individuales que todos los ciudadanos nos hemos otorgado.

El hecho de que un sector  importante de ciudadanos estemos permanentemente “cabreados” con la Institución de la Iglesia católica es simplemente porque una parte importante de ésta todavía le cuesta entender que el Estado español dejó de ser católico el año 1978 y perdió todas las prerrogativas para incidir directamente en la vida social e individual de las personas que le concedió la Dictadura franquista, y a pesar de esto, personajes como Rouco Valera y sus acólitos continúan con el espíritu de Cruzada espiritual y cultural que marco el periodo más sombrío de nuestra historia del siglo XX. Eso sí, ahora no tienen falanges de capellanes castrenses bendiciendo los estandartes de las tropas para imponer a sangre y fuego sus “valores”.  Hoy en día, el peso de la religión católica en nuestro país es el que es, es decir menos de la mitad del total de la población se declara católico practicante, apenas un 13% de los jóvenes españoles dice ir a misa y el número de vocaciones sigue decreciendo constantemente, los poco más de 1.200 seminaristas de este año son  8% menos que hace un lustro.

Los representantes de nuestras instituciones democráticas y constitucionales se han subordinado al guión de los eventos de las JMJ, una campaña de promoción de una Institución con sus estrategias y tácticas marketinianas  particulares para promocionar su marca, al mismo tiempo que han marginado a los ciudadanos laicos que lo único que pedimos es que se respeten nuestros derechos de expresión y  libertades individuales.  Con esto no quiero descalificar a los miles y miles de cristianos y sus comunidades u organizaciones que, con los valores del cristianismo, viven y luchan por un mundo mejor y más justo. Personas a las que respeto y admiro porque en nuestra sociedad actual están cubriendo las necesidades de cientos de miles de personas que los gobiernos de turno son incapaces de cubrir.

4 pensamientos en “JMJ Madrid 2011. El partidismo de nuestros representantes

  1. Jose

    Debo aclararte una cosa, un rumor que se han encargado muchos de propagar, y que parece que nadie se preocupa en aclarar.

    Los 50millones de euros que se han gastado en las jmj provienen en un 70% de los peregrinos, y el 30% de entidades privadas que han hecho donaciones.

    Las JMJ han costado a los PEREGRINOS y a ENTIDADES PRIVADAS 50millones de euros, y los beneficios que se han generado, nada más que en Madrid, han sido 100M de euros.

    Por lo tanto, aunque hubiera sido subvencionado con dinero público, y ya que estamos en tiempos de crisis, ¿No hubiera sido una buena inversión?

    Es fácil apuntarse al carro de la crítica a la iglesia sin tener información… (:

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  2. Punto de i

    Jose… no sé si han recibido algún tipo de subvención más, pero el hecho de que tuviesen un abono de transporte a un precio menor que el resto de personas (y que pueden seguir utilizando aunque esté caducado, según una circular interna) ya es un coste que han pagado todos los contribuyente madrileños. Evidentemente, los refuerzos policiales (y el corte de calles), de SAMUR y de limpieza también se pagan (no, la gente no va a trabajar en su día libre por amor al arte) y también son servicios pagados por todos los madrileños.

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