La plumilla, el consejero y los palmeros

Ayer asistí a una curiosa polémica en Twitter que caracteriza el lado bufón del concepto Política 2.0 que tienen algunos políticos dignos de la Celtiberia Show, ese museíllo de andanzas, milagros, ejemplos, decires, gracias o desgracias que tan bien recogió el periodista Luis Carandell de los celtíberos de ayer y de siempre que pululan por lo real o lo virtual de nuestra piel de toro.

@laplumilla, nick de Mercedes Benítez en Twitter, redactora de ABC de Sevilla, publicó un artículo titulado “Un consejero adicto al twitter”, donde criticaba que el Consejero de Empleo, Manolo Recio (@reciomanolo) de la Junta de Andalucía, dedica mucho tiempo a Twitter. En su crónica realiza una crítica del contenido de su actividad “tuitera”, el cual, según la periodista, siendo el consejero de la Junta que está gestionando más casos problemáticos con presuntas corrupciones en diversos frentes y responsable de empleo en una de las CC.AA. con mayor índice de paro, estaba dedicando estos últimos días la mayoría de sus mensajes en Twitter a criticar las diversas iniciativas que Dolores de Cospedal o a Esperanza Aguirre están aplicando en sus respectivas comunidades, mientras que de lo “suyo”, es decir, la Consejería y los escándalos que la atenazan no se pronuncia salvo en algún caso excepcional como cuando colgó los datos de la investigación de los ERE antes de presentarlos a la prensa. En esta crítica puso el énfasis en el número de “tuits” por día, dando a entender que estábamos delante de un político con una actividad frenética en este medio y, por tanto, el elemento que permitía justificar el calificativo de adicto en Twitter.

Obviamente, el ABC, como la inmensa mayoría de los medios de comunicación, no es un medio neutral y en la “batalla” ideológica y política actual está escorado hacia las tesis del Partido Popular y, por tanto, se dedica a darle caña a todo lo que huela a PSOE. Sin embargo, esto no quita que un número determinados de  artículos la información recogida sea veraz y, en el caso de @laplumilla, en mi opinión es así, al margen de cargar las tintas en la supuesta “adición tuitera” del consejero.

En mi faceta de “sociólogo” por formación y afición, sigo diariamente el Timeline público de Manolo Recio, como un caso de estudio de Político 2.0 en la Red desde hace casi un año. No es el único, pero es un caso que despertó mi interés cuando empezó a asomar la “patita” por Twitter (Políticos 2.0. La hora de la verdad) por diversos motivos. Entre ellos, por escribir directamente sus mensajes,  por arroparse en un grupo de asesores en los nuevos medios y, sobre todo, para observar cómo un político de izquierda con responsabilidades de gobierno aborda principios básicos asociados al meme 2.0, es decir, transparencia en su gestión y conversación con los ciudadanos.

Lamentablemente, después de observar el Timeline de @reciomanolo en estos meses, para mí es bastante decepcionante (posiblemente puse muchas expectativas en el personaje), aunque algunos lo considere un paladín del Político 2.0. En general, dedica una importante parte de su tiempo a la crítica de sus oponentes políticos rehuyendo, a la vez, de las críticas, en muchos casos justificadas, de la gestión de su Consejería. Por ejemplo, la crítica que le hace @laplumilla la comparto, porque mientras se publicaron los datos del paro del mes de agosto con un incremento en Andalucía, mientras algunas personas le preguntaban sobre los  supuestos fraudes en los contratos a discapacitados, temas de su competencia y responsabilidad directa, el consejero se dedicaba a criticar las acciones de sus oponentes políticos en otras CC.AA.

Que Recio Manolo, como ciudadano y militante de un partido critique las actuaciones de otros políticos, es totalmente legítimo, aún más, yo suscribo muchas de sus críticas. Que Recio Manolo como político con responsabilidad de gobierno y con el “sombrerito 2.0” no responda a preguntas incómodas o críticas de ciudadanos, sean de la adscripción ideológica que sean, o no responda con transparencia, no está actuando correctamente y, en vez de utilizar Twitter para conversar, se dedica a mantener monólogos en su lucha ideológica o precampaña electoral eludiendo sus responsabilidades directas.  Es lo que denunciaba @laplumilla al margen de atribuirle una adición al medio.

Y como no hay Rey bufo sin sus palmeros, con la publicación del artículo surgió una cohorte de personajes descalificando, no el contenido del artículo, sino a la periodista y la atribución de “adicto tuitero”. En la primera línea de los palmeros, la corte de asesores marcando la línea de descalificación, luego, una serie de afines ideológicos que se limitaban a realizar los RT con los comentarios de la primera línea o algún que otro comentario ridiculizando a la periodista, en muchos casos sin haber leído el articulo. No deja de ser un hecho normal, las filias y fobias en la batalla ideológica se alimentan en el elogio del afín y en la descalificación del contrario. A uno de los asesores, Juanjo Ibáñez (@Bomarzo) rápidamente escribió una entrada en su blog en defensa de su jefe, utilizando como principal argumento que “Recio usa su canal para lo que estima oportuno, pues se trata de una ventana PERSONAL”. Otro periodista, en la nómina del gabinete de prensa de la Junta de Andalucía, Santiago Pérez también arremetió contra la periodista, el Community Manager de la Consejería, Alfonso Alcántara (@Yoriento), con mucha más habilidad iba reconduciendo la “conversación” con algún comentario “buen rollista” y una preselección de RTs con comentarios de otros para poner el énfasis en el papel de la periodista descalificando a los políticos que utilizan las redes sociales . En otras palabras, una brigada mediática, en nómina, al servicio de un político concreto. Es lo normal, los despachos de los cargos públicos, sean de izquierda o de derecha, están llenos de asesores mediáticos cuya objetividad mermada es consustancial con el contrato.

Para mí, este es un caso más de que las redes sociales, en manos de la clase política actual, sigue siendo un mero instrumento, un canal más, para llevar sus mensajes y eludir cualquier tema comprometido en las batallas por el poder. La cuestión clave no es ni el número de mensajes que lanzan a las redes sociales, ni el número de seguidores que consiguen para ser un Político 2.0, la cuestión es la transparencia y la “conversación” con los ciudadanos (los contenidos) y éstos, en las redes sociales como en el resto de los medios convencionales, están al servicio de  la pugna electoral, que no ideológica, que se va a acrecentar en las próximas semanas con la convocatoria de elecciones generales del 20N y, en este caso, las próximas elecciones autonómicas. Muchas cosas tienen que cambiar para que los políticos actuales hagan suyos los principios asociados al meme 2.0. Por el momento simple Mercadotecnia 1.0 en las redes sociales.

6 pensamientos en “La plumilla, el consejero y los palmeros

  1. Bomarzo

    Hola, compañero. En primer lugar permite que te agradezca la participación que has tenido en el debate a través de este post. Imagino que sabrás que no estoy de acuerdo con mucho de lo que aquí escribes, y eso es lo que me gusta. La discrepancia enriquece.
    Cuando estaba escribiendo el post -de una manera no tan rápida como tú dices en el post. Pasaron muchas horas-, imaginaba que alguien usaría contra mí el argumento que tú empleas y que, con el debido respeto, es tan poco original. Es fácil pensar que el hecho de que yo trabaje para la Junta me resta objetividad. Y sí, quizás uno de los impulsos que me llevó a escribir el post se debió a mi pertenencia al gabinete de Recio. Pero en cualquier caso, se trata de uno de esos motivos. El resto descansan en mi creencia a pies juntillas en la comunicación política a través de los canales 2.0.
    En cualquier caso, parte de tu argumentación la puedo revocar pidiéndote que busques las referencias continuas que hago a Cristina Cifuentes, a mi juicio otro modelo muy bueno en esa práctica, ¿piensas también que me paga ella? No, obviamente. Entre Manuel Recio y Cristina Cifuentes y el 99,9% del resto de políticos de este país hay una enorme diferencia que hace que me decante hacia los primeros.
    Comparto contigo que no te guste lo que hace Recio y cómo lo hace. No obstante, me gustaría recordarte que el consejero usa un canal de comunicación que es personal y, por lo tanto lo emplea como gusta. Ni más ni menos. De todas formas, prefiero un político así a otro escondido en su despacho. Y afirmar que Manolo no se moja en asuntos peliagudos me parece un tanto engañoso, mucho más cuando tú mismo has conversado con el consejero sobre los ERE (quiero recordar).
    De todas formas, José, en la vida hay más valores y no sólo los estómagos agradecidos a la hora de tomar partido por las cosas. Date una vuelta por mi blog y encontrarás algún que otro post crítico hacia el PSOE y algunas de sus políticas más recientes. Aunque si sólo has sido capaz de usar ese argumento contra mi post, es que el texto no debe estar tan mal.
    Bajo mi punto de vista, el texto de Mercedes es completamente tendencioso y frívolo. Tendencioso porque pretende dar una imagen del consejero nada acorde con la realidad, a través del uso demagógico de los datos del paro en Andalucía y una supuesta adicción de Recio a las redes que no sólo es falsa, sino que, por mucho que ni te guste ni compartas forma parte de su esencia política.
    Todos somos libres de sentirnos decepcionados con la actitud de terceros, mucho más cuando depositamos esperanzas en aquellos que luego nos fallan. La frustración es muy legítima, pero a de apartarse a la hora de realizar valoraciones que, como poco pueden resultar tan sesgadas como las hechas por un asalariado con pinta de palmero (dicho esto sin acritud).
    Gracias por dejar que me exprese en tu bitácora y seguimos en estos mundos 2.0. Salud.

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    1. JoseLopezPonce Autor

      Juanjo, ante todo agradecerte el tono y la forma a la réplica de mi post. Sinceramente, seria de ingenuos pensar que el gabinete de comunicación o asesores de un alto cargo del gobierno, actúen de forma independiente. Porque toda la política de comunicación de un cargo político está basada en una estrategia bien definida y todos los miembros deben estar en sintonía. Esto pasa aquí y en cualquier parte del mundo. Forma parte de las reglas escritas y no escritas de la política formal. No es una crítica, es una constatación de una realidad y, por tanto, la objetividad y la independencia del comunicador o asesor está condicionada por sus compromisos ideológicos y/o contractuales. Por cierto lo de palmeros, no es un término despectivo, porque en el cante o baile flamenco son las personas que acompañan al interprete tocando las palmas en completa sintonía con la copla o el ritmo.

      Es cierto que intercambié algunos mensajes con Recio sobre los EREs, pero también es cierto que era la época cuando Recio empezaba a desfogarse con Twitter, sin embargo en su recorrido posterior fue asumiendo las viejas prácticas del político de turno con bastantes contradicciones en la comunicación de la gestión de los asuntos de la Consejería. El hecho de que Recio utilice un canal de comunicación a título personal como más le gusta (está en su derecho, no faltaría más), no evita que, por su rol público y sus responsabilidades de gestión, lo que publique o lo que omita estará fiscalizado por los ciudadanos. Obviamente, es mi opinión y valoración personal con todas las cargas subjetivas que puedan conllevar.

      Es cierto que el artículo de Mercedes carga contra Recio, está escrito en un medio que, como he escrito en el post su “objetividad”, está alineada con el partido en la oposición, pero en mi opinión no manipula, constata una práctica comunicativa de Recio en un periodo y contexto concreto. Asimismo, mi percepción es que no realiza un uso demagógico del paro, porque el dato es real, es un dato de una cruel realidad. Aún más, a mi me hubiese gustado, además de las críticas a las Señoras del PP, que el Consejero hubiese comentado estos días las últimas cifras del paro, sobre todo cuando afirmó contundentemente, hace un mes o dos (no recuerdo bien), que Andalucía ya estaba en la senda de la creación de empleo neto. En política, dar palos de ciegos, es actuar frívolamente y el problema del empleo, en el contexto de la crisis actual, requiere que el responsable político y todo su equipo estén dedicados en cuerpo y alma al tema. El reto actual que tenéis es éste, un reto muy 1.0, reducir 2-3 o 4-5 puntos el paro y no en ser un paradigma de la comunicación 2.0 ocupando el ranking del político más tuitero.

      Saludos y gracias por el comentario.

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  2. FranciscoJ

    Parece que después de salir en el ABC de Sevilla, en la consejería se le han bajado los humos a más de uno. Y me alegro de que por una vez la soberbia se frene, aunque sea un poquito: con más de un millón de parados no creo que se acabe por el problema del desempleo con hashtags del tipo socialconfirming (#sconfirming) y otros inventos que sitúan a la herramienta ‘Twitter’ por encima de la realidad.
    Y en estos casos es recomendable citar aquello de que “la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”: es una cita de A. Machado, que era un troll de su época.
    Saludos.
    Paco

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    1. JoseLopezPonce Autor

      Paco, es una cuestión de foco y sensibilidad, de discriminar entre lo urgente y lo importante. La Consejería tiene que gestionar uno de los mayores problemas que tiene la sociedad: el alto índice de paro. Esto es lo importante, todo lo demás es disparar con “pólvora del Rey”, algo muy habitual en nuestras Administraciones.

      Un cordial saludo

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  3. Santiago Pérez

    Como usted comprenderá, no estoy de acuerdo con sus opiniones, y le agradezco que me permita exponer las mías.
    Mi actividad en la red es voluntaria y no remunerada. En cambio mi trabajo profesional se desarrolla en un gabinete de prensa de la Junta de Andalucía, lo que expongo claramente en mi perfil para que los lectores lo sepan y puedan pensar lo que les apetezca sobre lo que escribo en mi bitácora, que no es un blog corporativo sino personal, como puede comprobar cualquiera mirando sus archivos, y al que me dedico en mi tiempo libre para tratar de los asuntos que me gustan como el periodismo, la comunicación o la literatura.
    En el caso de este artículo, me gustaría aclarar que en el post que he escrito no he
    “arremetido contra la periodista” como usted dice, sino que me he limitado a defender la actividad en twitter de Manuel Recio y la obligacion de comunicarse de la manera que mejor estime oportuna cualquier representante político.
    Saludos y gracias de nuevo.

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    1. JoseLopezPonce Autor

      Santiago, uno de los debates en los nuevos medios sociales está centrado sobre nuestra exposición en los diferentes ágoras virtuales y la dificultad en discernir, en nuestros actos y opiniones, entre lo se considera privado y lo que se considera público, entre la actividad personal y la profesional. En la virtualidad de la Red la frontera entre lo que escribe en un blog personal o un blog corporativo se diluye cuando ambos están expuestos públicamente. Sinceramente, no podemos recurrir a la identidad disociativa, sobre todo en el ámbito de comunicación institucional-política donde desarrollas tu actividad profesional.

      Un cordial saludo y gracias por la réplica

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