La revolución digital y la metamorfosis de la mariposa

La Metamorfosis del Narciso. Salvador Dalí

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX se vivieron grandes cambios con la Revolución Industrial. Una serie de inventos se empezaron a materializarse y el hombre pudo empezar a volar, navegar por debajo del agua, desplazarse por la superficie con medios mecánicos, comunicarse telefónicamente, utilizar la energía eléctrica para alumbrarse,  fotografiar, filmar, escribir a máquina, etcétera. Todos estos inventos fueron perfeccionándose y dando lugar a nuevas innovaciones durante todo el siglo XX  transformando de forma radical la faz de la Tierra con la urbanización de grandes espacios y una tupida red para el transporte de personas y mercancías –carreteras, ferrocarril, puertos y aeropuertos-, el transporte de energía –redes eléctricas, gaseoductos, oleoductos-, para las comunicaciones,…. Unas transformaciones que provocaron grandes cambios sociales, económicos y políticos durante todo el siglo XX.

No debemos de olvidar que en las primeras fases de la revolución industrial nadie sabia como operar en un ambiente emergente post-agrícola. Las actividades empresariales, los negocios, se tuvieron que inventar todo de nuevo: fábricas, cadenas de distribución, relaciones laborales, ventas. Muchas iniciativas fracasaron por impulsos y optimismo mal dirigidos, y por modelos de negocios mal enfocados.

A finales del siglo XX y principios del siglo XXI, también estamos viviendo grandes cambios con la Revolución Digital –tecnológica y cognitiva- que están provocando y van a provocar, a su vez, cambios sociales, económicos y políticos de gran envergadura.  Y todavía no sabemos como operar con un nuevo ecosistema donde la velocidad y la trayectoria de la revolución digital está creando frecuentes y más desgarradoras ondas que cualquier tecnología que la precediera.

En la nueva revolución se vuelve a cumplir la Ley de la Desorganización -“Law of Disruption”-, la cual establece que mientras los sistemas sociales –sociedad, economía y política- mejoran incrementalmente, la tecnología se mejora exponencialmente. A medida que la brecha entre las dos se incrementa, lo hace el potencial para cambios no continuos y la desorganización.

Por eso vivimos en un momento, donde vemos como amplios sectores económicos están en crisis, sus modelos de negocios ya no sirven para el nuevo ecosistema y todavía no han sido capaces de desarrollar nuevos modelos acorde con el nuevo ciclo tecnológico. Una pequeña parte de la sociedad se empieza a apropiar de las nuevas tecnologías y potencia sus capacidades transformadoras, mientras que otra gran parte aún vive anclada en las instituciones, modos y ritmos de la era industrial.

Estamos viviendo una época interesante, las antiguas estructuras esclerotizadas, pueden provocar la aparición de fuerzas de transformación y de regeneración. Edgar Morin utiliza la metáfora de la metamorfosis de la oruga en mariposa.

Cuando la oruga se envuelve en el capullo, comienza un proceso de autodestrucción de su organismo de oruga, y este proceso es, al mismo tiempo, el de la formación del organismo de la mariposa, el cual es, a la vez, igual y distinto del de la oruga.  Ahora bien, como señala Morin, la metamorfosis de la mariposa está preorganizada mientras que la metamorfosis de las sociedades humanas en una sociedad-mundo es aleatoria, incierta, y depende de los peligros de un caos que, sin embargo, le resulta necesario.

La etapa actual es convulsa con importantes crisis estructurales sin que los poderes económicos y políticos tengan una respuesta adecuada –ni la tendrán son de otra época-. Inmersos en una situación de caos que podrá ser destructor o podrá ser genésico, confiemos que la denominada sociedad de la información y del conocimiento se imponga a la sociedad del yunque y martillo.

3 pensamientos en “La revolución digital y la metamorfosis de la mariposa

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