La Vía Catalana, la mayoría silenciosa y los cambios sociopolíticos

Slide1Tras el éxito de la Vía Catalana, la reacción del Gobierno y de todos aquellos sectores confrontados con las aspiraciones soberanistas de una parte importante de la sociedad catalana ha sido invocar la superioridad de la mayoría silenciosa recurriendo a la elemental fórmula de restar al total de la población del territorio el número estimado de participantes.  Es decir, si la Vía Catalana concentró en las calles y carreteras de Cataluña entre el 15%-21% de la población catalana hay un 85%-79% de catalanes que no “comulgan” con el ideario soberanista.

Obviamente, estamos ante un argumento primario e infantiloide que no se sostiene ante cualquier análisis sociopolítico y que propicia la utilización de contra-argumentos, también elementales. El primero y más básico es decirle al Gobierno: ¿Por qué que no consulta a los ciudadanos en Cataluña, si considera que la mayoría “silenciosa” es  tan aplastante en “contra” del soberanismo y éste dejaría de dar la lata de una vez por todas?. La realidad es que, hoy por hoy, esta mayoría no es tan mayoritaria como intenta transmitirnos.

Un dato que permite clarificar la mayoría silenciosa es  la encuesta de la Ser; la cual, días antes de la Diada, señalaba que el 80,5% de los catalanes están a favor de un referéndum, el 52,3% votaría a la independencia, el 24,1 %votaría NO, el 7,7% se abstendría y el 13% no sabe todavía lo que votaría. Aún más, si la Unión Europea impidiese la entrada de Cataluña como un Estado independiente, el 47,4 % seguiría votando que sí y el 27,2% No; o si el referéndum fuese declarado inconstitucional, el 59,7% iría a votar de todas formas, mientras que el 23,6% declara que no participaría en un referéndum inconstitucional Ya no sirve ni el miedo de quedarse fuera de la Unión Europea o fuera de la legislación vigente. Cierto, es una encuesta coyuntural y los datos deben interpretarse con cierta cautela en cualquier análisis y proyección, pero muestra que miedo contra Ilusión, gana la ilusión por aplastante mayoría.

Además, la alusión a una presunta “mayoría silenciosa” como argumento político, choca frontalmente con la experiencia de los grandes procesos de los cambios sociopolíticos. La historia nos dice que todos ellos han sido liderados siempre por minorías activas, desde las revoluciones violentas (Francesa, Rusa…)  hasta las transformaciones pacíficas (Independencia de la India…). Porque detrás de una minoría activa siempre hay una importante número de simpatizantes o afines que, aunque no se visualizan su presencia física en las calles y plazas, comparten las reivindicaciones de éstos.

Es cierto que casi una tercera parte de la población catalana es originaría de otros territorios del Estado (19 %) o de otros países (12 %). También es cierto que una gran mayoría de los emigrantes que llegaron a Cataluña en la década de los años 60 del siglo pasado mantienen estrechos lazos emocionales con sus tierra se origen. Por ejemplo, la Feria de Abril de Barcelona es la segunda Feria más grande de España, dentro del entorno sociocultural andaluz, por detrás de Sevilla, pero por delante de Málaga o Córdoba. Posiblemente gran parte de este colectivo forma parte de la invocada mayoría silenciosa; sin embargo muchos de sus hijos y nietos han participado activamente en la Vía Catalana, y cuando tengan que decidir, sus nuevas raíces en Cataluña, unas raíces sólidas basadas en el trabajo duro para conseguir una vida digna que les negó su tierra de origen y las familias que crearon en la tierra de acogida, también influirán en sus decisiones aunque tengan el corazón “partío”.

Por lo que vamos observando, las reacciones del Gobierno, de la clase política centralista y la “Brunete” mediática, lo único que consiguen transmitir es que, en términos coloquiales, están acojonaos con lo que está pasando en Cataluña. No tiene argumentos, no tienen un proyecto ilusionante de país que permita contrarrestar el viaje a Itaca de los catalanes, camino largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias, sin miedo a los lestrigones, ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón. Son palabras del poema de Kavafis que está presente en el imaginario de muchos catalanes gracias a Lluis Llach.

José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores, con su valoración de la Diada, más allá del tópico de la “mayoría silenciosa”, es el que ha manifestado la preocupación real del Estado y sus principales instituciones al admitir que la cadena humana fue un “éxito de convocatoria, organización, logística y comunicación” que le produce “preocupación y tristeza” la “desafección de algunos catalanes hacia el resto de España”, que el Gobierno tiene que “escuchar a la calle” y que “la secesión de Catalunya sería una amputación extraordinariamente dolorosa“. Un análisis más real, más lúcido, del miembro del Gobierno con comunicación directa con las cancillerías del resto del mundo. Es de suponer que desde la noche del 11 de septiembre ya habrá respondido a más de una pregunta sobre el “affaire” Catalán de sus colegas internacionales.

Pues eso, para saber que opina la mayoría silenciosa, lo único que se puede hacer es preguntarle, simple y llanamente, a través de las urnas. Porque, por sus silencios, nadie puede saber lo que piensan realmente. Eso sí, hoy, Itaca está en la mente de muchas personas.

Un pensamiento en “La Vía Catalana, la mayoría silenciosa y los cambios sociopolíticos

  1. Ávalon

    He leído (pues estoy suscrito a tu blog) tus dos aportaciones del tema secesionista catalán, interesantes y argumentadas en cifras estadísticas (que ya todos sabemos lo que valen, nada, pues solo valen los hechos…).
    Disiento de muchas cosas que dices, pero para no re-postear mis opiniones al respecto te pongo el enlace desde donde opino directo y si subterfugios…
    http://elforodelatribunadeavalon.blogspot.com.es/2013/09/espana-piso-compartido.html?showComment=1379235523109#c4274564980314576724
    Un saludo

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