Meme de la Web 2.0

 

Fuente: O’Relly, 2005

En el brainstorming  realizado entre O’Reilly y MediaLive Internacional  O’Relly se estableció un “Mapa Meme de la Web 2.0.” con el objetivo de visualizar el concepto como un sistema de principios y prácticas sin predefinir fronteras.

De este primer meme, podemos observar que uno de los principales constituyentes de la Web 2.0 es la Web como plataforma. Un posicionamiento estratégico del sitio web como plataforma, una plataforma de servicios para facilitar un uso en modalidad autoservicio del cliente y de la gestión de datos algorítmica para llegar a toda la web, a los extremos y no sólo al centro, a “la larga cola” (“the long tail“) y no sólo a la cabeza.

La clave está en los datos y los contenidos, el posicionamiento del usuario como controlador de sus propios contenidos y no en las herramientas o software. Los clientes pagando directamente o indirectamente por el uso del servicio sin tener que comprar licencias o preocuparse de las actualizaciones de las versiones de software.

Otro de los principales constituyentes es que propicia los espacios colaborativos, potencia la participación activa de los usuarios aportando y controlando sus propios contenidos, en definitiva potenciar la inteligencia colectiva.

Los hipervínculos constituyen los cimientos de la Red. A medida que los usuarios agregan nuevos contenidos, nuevos sitios web, se enlazan con la estructura de la Red gracias a otros usuarios que descubren el contenido y enlazan con él. O’Relly hace una analogía con la  sinapsis del cerebro, donde las asociaciones llegan a ser más fuertes a través de la repetición o la intensidad, la red de conexiones crece orgánicamente como resultado de la actividad colectiva de todos los usuarios de la Red.

Fenómeno que no se limita a los contenidos, una gran parte del software que soportan las infraestructuras de la Red, confía en los métodos de producción entre pares (“peer-production“) del software abierto, un claro ejemplo de inteligencia colectiva y colaborativa por la Red.

Hay más de 177 mil proyectos de software abierto listados en SourceForge.net., con más de 1,8 millones de usuarios registrados (datos mayo de 2008). Cualquier persona puede agregar un proyecto, cualquier persona puede descargarse y utilizar el código, y los nuevos proyectos emigran de los extremos al centro como resultado de ser puestos en funcionamiento por los usuarios, un proceso orgánico de adopción del software que se basa casi enteramente en el marketing viral.

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Software and Community in the Early 21st Century.

Eben Monglen (Software Freedom Law Center), noviembre, 2006

También, otro de los constituyentes es el infoware o la gestión de las bases de datos como parte sustantiva de las competencias de los sitios Web 2.0.  Todos los indicios apuntan que la competición se centra en poseer ciertas clases de datos clave: localización, identidad, agenda de acontecimientos públicos, identificadores de producto y espacios de nombres. El ganador podrá ser la empresa que alcance antes una masa crítica mediante la agregación de usuarios, y convierta esa agregación de datos en un sistema de servicios. Google está apostando muy fuerte en esta línea.

Por último otro de los constituyente es el enfoque para el desarrollo de las herramientas, basado en modelos de programación ligeros fáciles de remezclar para facilitar la innovación (mashup), asimismo, que el software no esté limitado a un solo dispositivo y con interfaces atractivas para los usuarios y con interactividad equivalente al ordenador personal.

Si tenemos que resumir este nuevo paradigma, es que se caracteriza por sustentarse en la actitud de las personas, la participación, los servicios, la mezcla de fuentes de información y la transformación de éstas, potenciando el desarrollo de la “inteligencia colectiva” y con unos costes-eficiencia escalables.

Aunque el fenómeno de la Web 2.0 nace de forma espontánea en la Red, donde los innovadores son los que están marcando la dirección, los grandes del sector megasector de las tecnologías de la información: Adobe, IBM, Microsoft, Sun, Google, salesforce.com  y otros están entrando en el juego y apostando con cierta fuerza para adaptarse al nuevo ecosistema de la producción colaborativa, abriéndose al software libre y por incorporar las nuevas experiencias en sus procesos de negocios.

En lo que respecta al software libre, por citar algún ejemplo, tenemos el caso de IBM que empieza a romper su modelo  tradicional basado en las patentes y el secreto empresarial (más de 3.248 patentes en el 2004) y apuesta por el software libre cediendo 500 patentes en el 2005, o lanzando su nuevo producto ofimático, Lotus Symphony, un sistema que ofrece a los usuarios una hoja de cálculo, un procesador de textos y una aplicación para hacer presentaciones y todo: gratuito y descargable desde Internet. O el caso de Microsoft, un beligerante declarado de los proyectos de software libre, pero que al mismo tiempo creó, en el 2006, el portal CodePlex para fomentar proyectos de desarrollo de software en colaboración y albergar código fuente compartido, como parte de su iniciativa Shared Source.

Si el concepto Web 2.0 es atractivo para los usuarios como podemos observar por la receptividad que está teniendo contrastada en los usos y prácticas que se están desarrollando en la Red, para la empresa es, por el momento, confuso. Las experiencias están demostrando su potencial entre los usuarios,  las multitudes inteligentes (Smart Mobs) como las denomina Rheingold,  mientras que para las empresas, la mayoría todavía tienen que interiorizar el  paradigma para adaptarse. El gran reto es integrar los nuevos conceptos y herramientas con los procesos de negocio y los sistemas de información corporativos. La cuestión clave: ¿Cómo las organizaciones se pueden beneficiar de la innovación externa al mismo tiempo que minimiza los riesgos?.

Si realmente estamos entrando en una “economía de las multitudes inteligentes“, como identifican el nuevo paradigma Don Tapscott y Anthony Williams, cuatro son los principios que deben interiorizar las empresas: apertura (being open), la colaboración horizontal o interacción entre iguales (peering), el uso compartido (sharing) y la actuación global (acting globally).

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Don Tapscott presenta su libro “Wikinomics: How Mass Collaboration Changes Everything

Authors@Google, abril 2007.