Open Data. Costes y beneficios de la apertura de los datos

En estos últimos años se ha ido consolidando una corriente de opinión, o toma de conciencia,  a favor de la apertura de los datos de los organismos públicos y de los datos de las investigaciones financiadas con fondos públicos.  Esta corriente de opinión, en general, busca optimizar las políticas de innovación facilitando que los datos de las Administraciones Públicas (AA.PP) y otros organismos públicos estén disponibles para su uso y reutilización con las mínimas barreras en forma de costes o “molestias” burocráticas para su acceso.

Los criterios que se están aplicando para liberar los datos públicos son diversos: desde una posición política bien definida al voluntarismo de algunos gestores públicos, pasando por el simple mimetismo de replicar las iniciativas de terceros. Sin olvidar que en la mayoría de los discursos están aliñados con la ficción de la transparencia. Sin embargo, la cuestión fundamental es que la decisión política para que los organismos públicos liberen los datos implica que éstos (a) deberán organizar la administración y preservación de los datos,  (b) para que estos sean fácilmente reconocibles y disponibles para su uso y reutilización con el mínimo de restricciones, y (c) suministrándolos gratuitamente siempre y cuando sea posible. Obviamente este enunciado de tres puntos, tiene un impacto económico por los costes que pueden conllevar a los organismos públicos y los beneficios que pueden aportar a la actividad económica y a la sociedad.  

Por lo tanto, ponderar los costes y beneficios es crítico, sobre todo en periodos de restricciones presupuestarias y recortes de servicios públicos.  Un aspecto que, en general, no se ha tenido en cuenta en el momento de decidir una política de apertura de los datos. Es por este motivo, que son necesarios estudios y análisis que contemplen los aspectos económicos y sociales (valor social independiente del valor económico) de forma rigurosa en la toma de decisiones que vaya más allá del voluntarismo o de la intuición benevolente del político de turno. En esta línea, el análisis elaborado por John Houghton, del  Centre for Strategic Economic Studies, Victoria University (Melbourne),  Costs and Benefits of Data Provision: Report to the Australian National Data Service (PDF), es una nueva contribución científica, desde una perspectiva económica, a la viabilidad de la apertura de los datos realizada mediante el análisis de una serie de estudios de casos para determinar sus costes y beneficios, al mismo tiempo que se analiza la experiencia de los usuarios en el acceso y utilización de los datos y la estimación de los impactos económicos que conllevan.

Muy recomendable la lectura el estudio de Houghton porque, entre sus aportaciones, se propone un método para el análisis coste-beneficio al mismo tiempo que se detectan algunas de las lagunas y dificultades que plantea una política de apertura de datos públicos en términos económicos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *