TorrentFreak, en una entrada publicada ayer, Google Starts Censoring BitTorrent, RapidShare and More, denuncia que Google finalmente ha cedido a la presión de las Industrias de Entretenimiento, como la MPAA y la RIAA al incorporar en el motor de búsqueda una censura sutil en sus servicios de búsqueda instantanea y autocompletado de términos (Google Instant) como torrent, BitTorrent, uTorrent, RapidShare y Megaupload.
Personalmente, no me extraña esta iniciativa de Google o de otros medios sociales, porque tal como analicé hace algunos días, la censura y la vigilancia en la Red está en la orden del día, cada vez son más evidente la censura que aplican los grandes conglomerados de la Red de acuerdo con sus intereses comerciales. Una censura que aplican al margen de los derechos civiles y políticos de los usuarios y que quedan reducidos a las condiciones de uso y responsabilidades que las empresas establecen para sus sitios Web.
No estoy nada de acuerdo con la Ley Sinde y el procedimiento que intenta poner en marcha, pero nos guste o no, es una ley que se desarrollada y aplica en un Estado de derecho aunque este esté lleno de imperfecciones. Es una Ley que cuenta, por el momento, con la gran mayoría de nuestros representantes políticos elegidos democráticamente con nuestro voto, y si no estamos de acuerdo con sus actuaciones y paripés, en las próximas elecciones los podemos castigar. Es una Ley, en cuyo procedimiento, nos guste o no, siempre nos quedará alguna instancia judicial donde recurrir. Sin embargo, dificilmente podremos recurrir ante las decisiones de los oligopolios privados de la Red que por sus condiciones de usos y prácticas nos imponen sus leyes dejándanos en una total indefensión jurídica ante sus decisiones en el momento que aceptemos sus condiciones de servicio.
Lamentablemente, en este caso, como en otros, Google, el gran defensor de la Neutralidad de la Red, va ajustando este concepto a sus propios intereses y, al mismo tiempo, da carta de bondad a leyes como la Ley Sinde.












