Por la Memoria Histórica. Soy de la generación TOP

Pertenezco a la generación TOP,  soy una de entre las miles personas que fueron procesadas o sentenciadas por el Tribunal del Orden Público –TOP-, una instancia judicial especial creada por la Dictadura Franquista en 1963 como sustituto de la jurisdicción militar para juzgar cualquier actividad que el régimen considerase que iba contra ella, desde la libertad de expresión hasta la oposición política organizada pasando por las reivindicaciones del mundo laboral, cultural o de los vecinos de los barrios.

Llevamos más de 30 años viviendo en democracia después de un Transición “light” en la que muchos apostamos por un futuro lleno de luz, sin venganzas, en contraposición con las cuatro décadas en la que nuestro país estuvo sometido a una vida gris y represiva, donde se estableció una cultura de la corrupción económica y social como prebendas de acatamiento y sumisión a los poderes. Cultura de corrupción que aún padecemos y cuyo máximo exponente hoy en día es el caso Gürtel por las formas y los estilos.

Después de 30 años, hay miles de familias que lo único que piden es poder recuperar a sus deudos que fueron vilmente asesinados y sepultados anónimamente, la inmensa mayoría el único delito que cometieron fue el ser personas libres con ideas propias. Lo único que piden esas personas es recuperar la Memoria Histórica, reivindican, sin revanchas, el nombre de las víctimas de la Dictadura.

Hoy vivimos la paradoja de que los herederos del principal  brazo político y paramilitar de la Dictadura, responsable directo de muchos de los asesinatos en las cunetas, denuncian al juez Garzón por la defensa del derecho de las familias a conocer el paradero de sus deudos, rehabilitarlos y darles una sepultura digna.

Hoy vivimos la paradoja de que los jueces que han admitido la denuncia del neofascismo español y procesarán a Garzón estuvieron en el TOP, tal como denuncia el ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo.

Hoy vivimos la paradoja de que algunos “demócratas reciclados” acusan de antidemócratas a todos aquellos que apoyan al juez Garzón.  Unos demócratas reciclados, con la boca llena de la palabra democracia –dime de lo que presumes y te diré de lo que careces- que están atrapados directamente o indirectamente en la trama de corrupción que investigó el propio juez Garzón.

En España la transición se tradujo en un pacto histórico, tan lleno de imperfecciones como preñado de virtudes, que garantizó la convivencia. Hoy, transcurrido más de 30 años, se debe imponer la superioridad moral de la democracia frente al neofranquismo y perseguir sin contemplaciones todos aquellos delitos que fueron de lesa humanidad cometidos durante la Guerra Civil y por la Dictadura y que, por tal motivo, no deben prescribir y deben perseguirse siempre, aunque en su momento se dictó una amnistía general.

Ahora es cuando se debe reclamar con fuerza y sin limitaciones la recuperación de la Memoria Histórica para cerrar heridas y para que podamos ser un país normal una vez asumidos los traumas históricos.

2 pensamientos en “Por la Memoria Histórica. Soy de la generación TOP

  1. KC

    Una vez, en la Facultad de Derecho que yo estudiaba, le dije a un “sacro” profesor que la independencia judicial era una pantomima teórica poco más que increíble, del nivel de los Reyes Magos de Oriente, sobre todo en referencia a la política, y en especial a la política española.

    Me echó de clase, claro.

    Saludos.

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