Redes sociales, tribus y burbujas informativas

Lee Rainie, Director del Pew Internet & American Life Project, en una entrevista publicada en El País,  plantea el riesgo , en la Red, de “balcanización, que cada uno vivamos en nuestra burbuja informativa, incapaces o sin ganas de escuchar algo que desafíe nuestro punto de vista“.  Y en cierta medida, Rainie no va desencaminado porque en los medios sociales la tendencia es la búsqueda de zonas de confort intelectual en las se sigue, en la mayoría de los casos, a aquellas personas, sean expertos o no, que más se ajustan a nuestra manera de pensar y actuar, compartiendo aquello que leen y creándose un circulo vicioso de autocomplacencia y autoelogio grupal donde, en general, el cuestionamiento o crítica a determinados comentarios o planteamientos es rechazada implícitamente vía indeferencia o explícitamente vía el desdén que conlleva el epíteto de troll.

Las burbujas informativas, no  son fenómenos exclusivos de los medios sociales, es simplemente un fenómeno social que siempre ha existido bajo la forma de un statu quo de pensamiento grupal o comportamiento tribal, la única diferencia es que la participación activa en las redes sociales evidencia mucho más dichas burbujas informativas.

La Web 2.0, como concepto y como herramientas, fue recibida en determinados círculos como una oportunidad para resucitar el ideal democrático y participativo de la Ágora griega como espacio de debate y confrontación de ideas y pensamientos de forma asertiva. Hoy por hoy, lo único que se ha conseguido es incrementar la participación en espacios grupales virtualizados donde domina el pensamiento acrítico y, por tanto, se acepta todo, o casi todo, sin entrar a cuestionarlo.

La Red ha incrementado la participación de las personas, pero no el desarrollo de un pensamiento crítico independiente en contraposición a un pensamiento acrítico dependiente alineado pragmáticamente en busca de un confort intelectual con las corrientes mayoritarias o los liderazgos de sus correspondientes burbujas informativas.

Es el dilema entre pensar de forma independiente y estar consciente de los efectos que la conducta propia y la de los otros tienen para alcanzar un determinado propósito o pensar tan solo en las posibilidades que nos han planteado y aceptar las ideas de los líderes o de las corrientes dominantes sin pensar. Es el dilema de la Red como fenómeno transformador social o simple espejo de una realidad social aumentada.

9 pensamientos en “Redes sociales, tribus y burbujas informativas

  1. begoña

    Buenas tardes.

    Ir a contracorriente puede ser contraproducente. Más en el mundo en el que vivimos, me refiero a nuestro entorno, a pesar de la crisis.

    En la mayor parte del planeta, simplemente es un gran lujo disponer de información a la carta, de tener la oportunidad de afiliarte, discrepar o no participar de forma activa en la corriente principal, cuando no existe la opción- llamémosle brecha digital-.

    Dejar tu auténtica huella por escrito es un riesgo. Está en cada cual asumirlo o estar dispuesto a asumirlo o no.

    Saludos.

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  2. Luis

    Interesantísima reflexión. En el lado de los emprendedores, que particularmente estoy tocando ahora, máxime en países inmensos con masa crítica para muchos nichos y una marcada estratificación social tradicional, están ya mirando a la estratificación y las líneas de separación social para segmentar en distintas redes sociales de forma que habrá targets valiosos para los anunciantes, y targets de valor ínfimo.
    La verdad es que la posible tendencia está ahí, y las consecuencias sociales que de ello se deriven, también.

    Otro punto que me parece tremendamente preocupantes es cuando la “balcanización” o “talibanización” sucede sin consciencia por parte de los que la protagonizan. Porque uno puede escorarse a ser forofo de un equipo de fútbol y hacerlo conscientemente, por diversión. Pero cuando uno cree que escorarse hacia un sitio concreto es lo natural, y que el resto se equivoca o es su enemigo, podemos llegar al conflicto.

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  3. José Miguel Bolívar

    Lo que viene a constatar lo que afirma Castells en el sentido de que internet no cambia a las personas ni sus hábitos. Si éramos una sociedad de borregos, ahora seremos una sociedad de “borregos en red”. Creo que el problema proviene del sistema educativo y, en concreto, de su reforzamiento constante del pensamiento uniforme y acrítico. Un gran post para reflexionar a fondo sobre él…

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  4. Amalio A. Rey

    Jose:
    Coincidimos en la preocupación. He escrito ya varios posts sobre el tema que no voy a enlazar aquí por razones obvias. Está claro que hay mucha pereza intelectual y amiguismo 2.0 en las redes sociales. Poca gente practica la discrepancia constructiva, y la mayoría termina consumiendo siempre las mismas “marcas”. Es aburridisimo.
    Me quedo con esta frase tuya que retrata muy bien lo que yo pienso: “creándose un circulo vicioso de autocomplacencia y autoelogio grupal donde, en general, el cuestionamiento o crítica a determinados comentarios o planteamientos es rechazada implícitamente vía indeferencia o explícitamente vía el desdén que conlleva el epíteto de troll”.
    Creo que la vía-indiferencia es la más usada, y la más empobrecedora.
    un saludo…

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  5. JoseLopezPonce Autor

    @begoña
    Begoña, la cuestión no es ir a contracorriente, la cuestión es que uno exprese sus opiniones y convicciones. Asumir un pragmatismo oportunista o ser “políticamente correcto” –para mí son sinónimos- para no salir movido en la foto es perder la libertad de pensar por sí mismo. Cuando el ser humano pierde esa libertad, ya lo ha perdido todo, y lo único que le queda es abandonarse a un automatismo mental como el perrito de Pávlov.

    Gracias por tu visita y un saludo

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  6. JoseLopezPonce Autor

    @Luis
    Luis, el tema de aplicar la estratificación social tradicional para segmentar en distintas redes sociales es algo obvio… el problema es que hay una serie de personas que consideran que la Red es cosa de otro mundo y olvidan que la Red, aunque tenga sus propias reglas, es una capa más en las estructuras sociales y, por tanto, reflejos de éstas.

    Podemos ser forofos de un equipo de fútbol, pasar el rato viendo a la Belén Esteban en Sálvame o pertenecer a un selecto club de fumadores de pipa, pero como tu bien dices, si lo hacemos de forma consciente, porque la clave es la actitud crítica de una persona.
    Un cordial saludo y muchas gracias por tu opinión.

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  7. JoseLopezPonce Autor

    @José Miguel Bolívar
    Pues sí, José Miguel, la Red aporta elementos como más velocidad en las comunicaciones, más flujos de información, más capacidad de extender las redes de amigos, conocidos y presentados, pero no es el elemento determinante para el cambio social aunque puede ser un instrumento fundamental. La Red es como el eco… refleja la onda sonora pero no la transforma…

    En mi opinión, el sistema educativo es un elemento clave pero no el único. En los 40 años del franquismo el sistema educativo primó un férreo pensamiento uniforme y acrítico –yo lo viví- y no por eso, evitó que bastantes personas, en paralelo, tuviesen una posición crítica contra el sistema, más aún, muchos de ellos lo pagaron con la privación de libertad o el exilio, por ejemplo, el propio Castells.

    Un cordial saludo

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  8. JoseLopezPonce Autor

    @Amalio A. Rey
    Amalio:

    Que exista cierta pereza intelectual o que se practique cierto amiguismo 2.0, no me parece mal, hasta diría que es “natural” y humano… el problema, en mi opinión, es cuando uno se instaura en dicho status como única vía vivencial. Y coincido contigo que la vía indiferencia es la que demuestra la mayor pobreza de espíritu… “yo no me llamo, Javier”
    Gracias por la visita y tu tiempo
    Un cordial saludo

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  9. Amalio A. Rey

    @JoseLopezPonce
    No hablaba de “cierta” pereza o amiguismo, sino de grandes dosis de ello. Hay grados que son naturales, es obvio, pero de lo que nos quejamos es del espiritu acomodaticio que impregna con fuerza en las redes. Choca más porque no cuadra con la idea de “+ diversidad” que se nos vende.

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