Se acabó el casino, es el momento de la política en mayúscula

 

From The Economist, 1987

From The Economist, 1987

Abdeslam Baraka, ex ministro marroquí de Relaciones con el Parlamento y ex embajador en España, en su artículo “La crisis financiera vista desde Rabat” nos plantea la amargura de los países del Tercer Mundo con el panorama actual.

Desde hace dos décadas, el FMI y el Banco Mundial han impuestos políticas neoliberales a los países pobres con reformas estructurales que apuntaban a menos Estado y mayor “competitividad” que llevaron a grandes convulsiones sociales, con la abolición de las fronteras para los productos manufacturados y los capitales extranjeros, mientras que al mismo tiempo se cerraron las fronteras de los paraísos occidentales a los productos agrícolas de los países pobres y se criminalizó la inmigración de las victimas del sistema.

Baraka, denuncia que ahora, en contra de aquellas recetas y reglas de conducta, los organismos internacionales y los gobiernos de los países desarrollados han optado por “volver a las nacionalizaciones, utilizar la plancha de billetes, recurrir al producto de los impuestos para verterlos en las cajas sin fondo de las instituciones financieras, otorgar la garantía del Estado a los depósitos bancarios y, por si ello no fuera suficiente, optar por el endeudamiento exterior y el déficit presupuestario para implicar mejor a las futuras generaciones en asumir nuestras torpezas“. Todo un escándalo, en sus propias palabras.

La crisis del sistema financiero mundial, es la crisis del “casino”, es la crisis de una orgía especulativa. Antes se pedía privatizar los beneficios, ahora se pide socializar las perdidas. Desde diferentes ámbitos se empieza a reivindicar que es el momento de la política y apostar por un sistema financiero centrado en los sistemas productivos, lo dice Lula Da Silva.

Los países emergentes instan a los países ricos que asuman su culpa y atajen la crisis. Tito Mboweni, gobernador del banco central de Sudáfrica lo ha manifestado con claridad: “todos vimos los peligros de lo que estaba pasando en los mercados y todos sabíamos qué se tenía que hacer algo para evitarlo, pero no se hizo” y reivindica que “es una crisis que amenaza con revertir los avances que hemos logrado en los últimos años y con devolver a la pobreza a decenas de millones de personas“.

Se empieza a reivindicar, desde la política, la importancia del Estado como ente regulador y la necesidad de un “capitalismo ético” lo reivindica un neoliberal como Nicolás Sarkozy. Rajoy, un ultra defensor de política neoliberales, ahora, denuncia que el plan de rescate para desbloquear el sistema financiero del Eurogrupo “sirve en parte para resolver los problemas de los bancos pero no resuelven los problemas de los españoles“, Sr. Rajoy, por favor, no sea coñazo, que la canción de “vamos a contar mentiras, tralará” es muy vieja. También va por Ud. Monsieur Sarkozy. ¡Menuda empanada mental deben tener estos señores!!!!.

El viernes se hundieron las bolsas mundiales, hoy lunes, con el anuncio de los planes de la UE y el G7, surge la euforia en todas las bolsas. Si el viernes el Ibex tuvo su mayor caída histórica, hoy obtiene la mayor subida de su historia. La Psicoeconomía se impone sobre la econometría como método “científico”.

La UE supera, con su desembolso de más de un billón de euros, en más de dos veces la cantidad destinada por los Estados Unidos para salvar el sistema financiero. Son muchos miles de millones de euros que los Estados dedicarán al sector privado en detrimento de los planes sociales y la inversión pública (el dinero es finito).

Lo que empieza a estar claro es que nos encontramos con una gran crisis, otra más, de un sistema que adopta una perspectiva muy restringida de la naturaleza humana y asume que las personas son seres unidimensionales a quienes sólo les preocupa obtener los máximos beneficios.

Hoy han concedido el premio Nobel a Paul Krugman, un neokeynesiano beligerante con las políticas económicas y generales de la administración Bush y que nos ha intentado, desde hace mucho tiempo, explicar por activa y por pasiva lo mucho que la economía tiene de política. ¿Casualidad?

A lo mejor, esta crisis es una oportunidad para replantear muchas de las políticas que se han aplicado hasta la fecha.

6 pensamientos en “Se acabó el casino, es el momento de la política en mayúscula

  1. Mario Dehter

    Hoy me preguntaba, estimado José, si la luz que se ve en el fondo del túnel ¿es el tren que se nos viene de frente al que hacías referencia en “Menos mal que…” que has escrito el 9/10, o un cambio del salvaje modelo neoliberal? Me resisto a ser tan pesimista para lo primero y me cuesta mucho ser tan optimista para lo segundo… pero es evidente que (tanto como que las cosas nunca más volverán a ser como eran) algo está modificándose en la manera como los ciudadanos nos vinculamos con la política, la economía y entre nosotros mismos.

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  2. KC

    La Psicoeconomía se impone sobre la econometría como método “científico”.

    Una de las claves que toda teoría se ha saltado a la ligera: no somos sólo números y cábalas, somos personas con procesos psicológicos constantes. Somos tan simples como extraordinariamente complejos.

    Todos sabíamos que el “todo vale” acabaría por explosionar, pero como bien dice Mboweni “nadie hizo nada”. Mi pregunta sería quién debía haber hecho algo y si de verdad cree Mboweni que las instituciones se formaron para algo más que cenas y golpecitos en la espalda. Me parece a mí que nos ahogamos en las teorías y no entendemos NADA de práctica. Así pasa en las universidades….

    Querido Mario, el proceso que actualmente estamos observando es un cambio en la mentalidad colectiva mundial de esa Cabecita Azul que es nuestro planeta. Esperemos que esa luz del tren/metro sea para llevarnos a una mejor parada y no para atropellarnos.

    Hace tiempo que la psicología evolutiva y la sociobiología habían predicho todo esto. Evidentemente, que Bush esté donde está es producto de nuestra “animalidad”.

    Buenas noches y buena suerte.

    Saludos.

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  4. JLP Autor

    Estimado Mario, es cierto que es difícil mantener un equilibrio entre el pesimismo que nos invade, a tenor de los acontecimientos que vivimos, y el optimismo de que siempre es posible un mundo mejor. De cualquier forma comparto tu apreciación de que algo está cambiando… y tú comentario y el de KC me ha impulsado a escribir otra entrada en mi blog. No pierdo la esperanza de que estemos ante un cambio de mentalidad de esa Cabecita Azul. KC, todo un placer poder leer tu comentario.

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  5. KC

    JLP, gracias por tu apreciación; y perdona mi omisión respecto a la calidad de tu artículo aunque, evidentemente, uno escribe cuando lee algo interesante. Excelente también la recuperación de esa viñeta (soy coleccionista de viñetas 😉 )

    Saludos.

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