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Chromebook y Google+. La sutil telaraña

Las telarañas (en inglés web) son una buena metáfora de lo que ocurre en la Red. Empresas como Google, Apple, Microsoft, Facebook y otros, se comportan como las arañas, cada una con sus estrategias y tácticas pero con un objetivo común: atrapar el máximo número de presas para su supervivencia y desarrollo. Cada una de estas empresas busca crear la “telaraña” más perfecta, más atractiva, para conseguir el máximo de usuarios.

Es asombrosa la capacidad que tienen las arañas de tejer telarañas. Ciertas arañas tejen telas en forma de embudo, otras en forma de hoja, otras tejen telas en espirales e, incluso, otras sin forma definitiva. Muchas de las redes pueden parecer confusas a simple vista, y es que están hechas con el propósito de confundir a la presa.  La araña, después de hilvanar su tela, acechará sobre o alrededor de ésta, esperando a que una presa quede atrapada.

En el caso de Google, con sus últimas iniciativas como Chromebook, el portátil orientado a la nube, o Google+, el proyecto de construir le red social articulada sobre la base de los servicios que ya presta Google, se comporta como algunas de las arañas de la familia Linyphiidae, las tejedoras de la hojas. Estas Linyphiidaes construyen unas telarañas con dos capas, en la superficie un tejido irregular con enredos de seda sobre las hojas que sirven para desorientar e interceptar y, debajo, un tejido principal donde acecha la araña. Los insectos o animales similares  ignoran el peligro de la tela superficial y una vez caen allí no tienen escapatoria, ya que la única salida se encuentra el tejido principal que es el mortal.

El Chromebook, no es un ordenador portátil, no es un portátil con acceso a la Web, es la Web materializada en Chromebook, y podremos hacer “cualquier” cosa tal como nos promete Google en el vídeo de la presentación del producto-servicio. Pero hay trampa en la propuesta de Google, su telaraña es de doble capa, si nos atrapa en la primera, con la promesa de un dispositivo que nos permitirá acceder al mejor de los mundos, acabaremos cayendo en la segunda, la capa mortal para la libertad de elegir nuestro sistema operativo, nuestro navegador, las aplicaciones, una capa mortal porque la condición sine qua non para utilizarlo es tener una cuenta en Google y aceptar de facto sus condiciones de utilización. Condiciones no siempre muy claras en temas como los usos de nuestros datos personales y contenidos, y que pueden cambiar en cualquier momento según los criterios particulares de la empresa y de sus accionistas. Lo mismo pasa con Google+ con la atracción de crear tus círculos sociales, uniendo lo mejor de Facebook con los servicios que ya presta.

Las telarañas de Microsoft, Apple y Facebook son evidentes, su forma es el embudo, en cierta medida, sabes que si entras te atrapan, eres cautivo de sus aplicaciones y servicios. Google es diferente,  su story telling está construido sobre las bases de la libertad y la generosidad, en general cuenta con más simpatía que su competencia directa. Sin embargo, es mucho más hábil, como la Linyphiidae, porque va tejiendo una sutil telaraña con trampa incluida para garantizar que atrapará de forma más efectiva  a sus presas. Ya lo dice el dicho popular “Con maña, caza a la mosca la araña”.

Es difícil predecir si Chromebook y Google+, las dos grandes apuestas de Google, conseguirán atraer una audiencia suficiente, en un tiempo razonable, para que la compañía se corone como la “reina araña” de la Web.  Mientras tanto, las alegres moscas “geeks” revolotean proclamando las excelencias del Google Plus.

Introducing the Chromebook

The Google+ project: A quick look

El Software Libre. Presente y futuro

Luis Casas me invita a reflexionar y compartir mi opinión en la Gaceta Tecnológica sobre las dificultades que está teniendo el software libre en despegar en el marco de la celebración del Día Internacional del Software Libre -18 de septiembre-.

Pues bien, en mi opinión me permitiría afirmar que el software libre goza de una salud robusta y con una gran superioridad en calidad y funcionalidad con relación al software privado. Grandes compañías como IBM, HP, Oracle o Google, entre otras, están incorporando y utilizando el software libre en sus productos y servicios.

Una salud robusta, desde el punto de vista de la producción, porque funciona como una especie de bullicioso bazar, en el que cualquier persona puede participar a través de la Red en el desarrollo y la mejora del código a través de comunidades basado en un modelo colaborativo donde se concilia la calidad y el acceso libre. Un código que evoluciona constantemente con una relación casi instantánea entre solución y descubrimiento de problemas. Algo que el software privado con su política de producir en masa un producto cerrado y empaquetado no es capaz de afrontar.  La clave es que dado un número suficiente de desarrolladores y beta-testers, casi cualquier problema puede ser identificado rápidamente y su solución ser obvia al menos para alguien. En otras palabras, como señaló Eric Raymond “dado un número suficiente de ojos, todos los errores son superficiales”.

Sin embargo, donde no ha logrado despegar es en el segmento del gran consumo, ya que para la mayoría de los usuarios finales -el que va comprarse un ordenador personal en El Corte Inglés, PC City o el FNAC-  el debate entre las ventajas del software libre y el privado o viceversa no tiene ninguna relevancia. Las opciones son limitadas, PCs con Windows de Microsoft o los MACs de Apple, salvo en el nicho de los notebooks que pueden encontrar alguna propuesta con software libre.  Un segmento donde Microsoft tiene un casi monopolio y control de los canales de distribución de sus productos propios, mientras que en el software libre, salvo en el ecosistema de las personas fascinadas por la tecnología y la informática –los geeks-, brillan por su ausencia las estrategias de promoción y distribución.

Creo que a medio plazo, la producción de software libre seguirá gozando de buena salud y muchos programadores seguirán colaborando de forma altruista en su desarrollo, porque como dice el lema de la comunidad de WordPress el “código es poesía”, sin embargo, empieza a ser preocupante, más que la posición de dominio de Microsoft, la  tendencia  y proliferación de dispositivos –hardware- con un modelo de software cerrado donde se controla no sólo la fuente de su propio sistema, los protocolos y estándares de comunicación propietarios, sino también la plataforma de software que se ofrece todo junto con el hardware y el control de otras aplicaciones que quieras instalar en el dispositivo. Es el caso de Apple con el iPAD y el iPhone o el Kindle de Amazon entre otros, sin olvidar todo el sistema de servicios que se está construyendo alrededor del concepto del Cloud computing, donde, en base a unos determinados servicios, nos vamos a encontrar con entornos cada vez más cerrados y acotados a los intereses de sus promotores.

Tendencias: La virtualización del puesto de trabajo un paso más para el Cloud Computing

hp-thin-clientTodo apunta que la tendencia hacia la virtualización de las aplicaciones, los procesos y los contenidos es un proceso imparable. Según Gartner, el 15% de los PC de las empresas se virtualizarán en los próximos 5 años.  

El puesto de trabajo virtual o HVD (Hosted virtual desktop), es decir, alojado remotamente y puesto a disposición del usuario a través de la red, potencia la adopción del  cliente liviano en detrimento del PC. Gartner, estima que el mercado mundial de los puestos virtualizados pasará de las 500.000 unidades en 2009 a los 43 millones en 2013.

Es una opción que facilita la utilización de un terminal con un equipamiento simple en sus componentes hardware/software para acceder a cualquier aplicación o contenido que esté situada en un servidor remoto. Para las organizaciones, sobre todo, esta opción permite reducir los costes en compras, mantenimiento y renovación de los ordenadores personales. Una pequeña observación, virtualizar un puesto de trabajo no conlleva necesariamente estar conectados en la Nube. Hasta el momento, la mayor parte de los clientes livianos en las organizaciones se utilizan como terminales conectados en la red interna. Todo apunta que con el incremento de servicios en la Red, en la Nube, se podrá observar un importante desarrollo de la virtualización del puesto de trabajo.

En el momento actual, los dos grandes actores del cliente liviano y de la virtualización son VMware, el líder actual, seguido por Citrix-Microsoft. Los movimientos en este segmento del mercado son claros, Microsoft y Citrix llevan tiempo colaborando juntos en temas de virtualización, aunque en el último VMworld, febrero de 2009, han manifestado su interés de acelerar su sus acuerdos de asociación para posicionarse en el sector de la virtualización y desbancar a VMware. Mientras que algunos fabricantes de PCs empiezan a plantearse transformaciones en sus modelos de negocio. Por ejemplo, Dell en el desarrollo de servicios apoyándose en VMware y PlateSpin.

Asimismo, la virtualización del puesto de trabajo, conlleva el desarrollo de una oferta de servicios y en este campo, por ejemplo,  IBM y HP están tomando sus posiciones. Obviamente, la situación económica actual en el mundo, no es favorable para la adopción de esta arquitectura virtualizada. Se requiere realizar importantes inversiones en la compra de servidores adicionales y software para la administración, y los costes adicionales de disponer de un ancho de banda adecuado para las comunicaciones.  En este punto, se estima que hasta el 2010-2011 no arrancarán las implementaciones de este tipo de arquitectura.

Seguimos estando en la senda de la Red ubicua.