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Madrid 2016 o España 2012

3 Octubre, 2009

madrid2016La candidatura de Río de Janeiro ha ganado y organizará los primeros juegos olímpicos en América del Sur. En mi opinión, es de justicia, rompe la hegemonía Norte-Sur que ha dominado dicho evento de la misma forma que otros tantos acontecimientos económicos y políticos en el mundo. Espero que pronto alguna ciudad del continente africano pueda celebrarlos para completar los cinco anillos entrelazados del símbolo olímpico que representan a los continentes del mundo.

Es una pena para  la ciudad de Madrid, los deportistas españoles  y para muchos ciudadanos perder esta oportunidad, pero el mundo no se acaba aquí y siempre quedará el 2020 o el 2092.  El sueño de Pierre de Coubertin, el fundador de los Juegos Olímpicos modernos, fue el de unir en una  extraordinaria competición a los deportistas de todo el mundo, bajo el signo de la unión y la hermandad, sin ánimo de lucro y sólo por el deseo de conseguir la gloria, competir por competir y como él decía: “Lo importante es participar.

Al margen del sueño de Coubertin y los valores asociados al deporte, no tenemos que olvidar la infinidad de intereses económicos y políticos, a nivel nacional e internacional, que ha caracterizado siempre  dicho evento universal y como se juegan las cartas en la trastienda del COI.

Escrita esta pequeña introducción, el tema que me interesa es señalar la contradicción que vivimos como País. Por un lado, observamos que, públicamente, la mayoría de las fuerzas políticas, los gobiernos –Estado, CC.AA. y Ayuntamientos-, las organizaciones sindicales, las organizaciones empresariales y otras organizaciones del tejido social, se aunaron en la defensa del proyecto Madrid 2016, poniendo énfasis en aspectos como: prestigio –poner al País y a la ciudad de Madrid en el mapa- y oportunidades económicas –creación de puestos de trabajo en la construcción, servicios y espejo mundial para seguir potenciando el sector turismo-. Obviamente, esto se acabó ayer a las 19:00.

Queda el fin de semana para la resaca y el lunes volveremos a las andanadas a las que estamos acostumbrados. Por un lado, el gobierno actual con una política cortoplacista, centrado en los damnificados de la crisis actual –loable y necesaria- pero sin una política económica para afrontar la larga resección en la que estamos inmersos. La oposición, con un importante problema de corruptelas –ahora le ha tocado a ellos-, y con una estrategia política de “contra peor le vaya al gobierno mejor para nosotros”, con el objetivo puesto en las próximas elecciones sin una alternativa de política económica sólida y coherente.  

¿Por qué no se afronta un proyecto España 2012 de la misma forma que se ha afrontado el proyecto Madrid 2016? Un proyecto en el que todas las fuerzas políticas, económicas y sociales trabajen en afrontar los cambios estructurales y de modelo que requiere la economía para afrontar los retos del siglo XXI. Un proyecto que nos permita salir de la actual crisis reforzados e ilusionados compartiendo una serie de valores éticos y solidarios.  

Obviamente, hoy por hoy, es utópico pensar que el proyecto España 2012 tire adelante. Pero, que bonito es soñar…………..

Economía Altruista en la Red

28 Septiembre, 2009

EconomiaAltruistaLa Economía Altruista se caracteriza porque el comportamiento racional de quienes la practican apela a valores de solidaridad interpersonal, deber-compromiso o simpatía, en contraposición con el individualismo metodológico de la Ciencia Económica que establece que el homo economicus es, por naturaleza, egoísta al defender sus propios intereses personales.

La mayoría de los economistas interpretan el altruismo como un comportamiento irracional desde el punto de vista de la economía y, por este motivo, la teoría económica ha encontrado pocos apoyos para incorporar y valorar las actividades altruistas por los límites establecidos por el supuesto neoclásico de la maximización del interés particular. Pero, aunque todavía no forme parte del PIB, el nivel de bienestar ético-moral de los individuos es una variable que cada vez tiene más peso en la sociedad.  Un dato significativo para una sociedad liberal y conceptuada de individualista  como la de los Estados Unidos, cerca de 62 millones de los ciudadanos  -26,4 % de la población adulta- realizan trabajos de forma altruista, con una dedicación de más de 8.000 millones de horas anuales valoradas en 162.000 millones de dólares.

Al margen del altruismo organizado que se canaliza a través de las organizaciones sin ánimo de lucro, desde las ONGs a Entidades Financieras que operan a precio de coste, gracias a las TICs, en la Red, están apareciendo muchas iniciativas que persiguen los principios básicos de la Economía Altruista, donde el ejemplo de mayor transcendencia altruista es la donación de tiempo de ocio propio para ayudar o colaborar con el prójimo.  

A continuación presento algunos ejemplos que ilustran la Economía Altruista en la Red:

  • Wikipedia. Posiblemente el caso más paradigmático de la elaboración colaborativa de la enciclopedia más extensa en la historia de la humanidad.
  • NetMums. Una red social que agrupa a una comunidad de madres y padres para compartir sus  experiencias y conocimiento sobre los niños, impulsando, a la vez, los encuentros en la  vida real. Cubre el territorio del Reino Unido y cuenta con más de 500.000 usuarios que se ayudan mutuamente.
  • Couchsurfing. Una comunidad global online de viajeros y personas dispuestas a acogerlos en sus  casas ofreciendo alojamiento gratis –compartir el sofá-. Estamos hablando de cerca de un millón y medio de miembros de más de 65 mil ciudades del mundo y con más de 3 millones de experiencias, tanto por el que ofrece su alojamiento como por el beneficiario,  valoradas como positivas (99,8 %).
  • OpenEverything.  Un espacio global de conversación acerca del arte, ciencia y el espíritu del “Open”. Reúne  a personas interesadas en la cultura del “abierto” para crear y mejorar software, educación,  medios de comunicación, arquitectura, comunidades locales, etc.
  • SlicethePie. Una productora musical gestionada desde el Reino Unido, pero abierta a todo el mundo, que recoge la opinión  y valoración de miles de personas sobre artistas o grupos  musicales emergentes y facilita a los aficionados la posibilidad de invertir en la producción  de discos.
  • Cultura 3.0. Una plataforma donde un grupo de intelectuales e investigadores españoles propician lo que denominan la tercera cultura, es decir,  una cultura realmente “popular”, que no requiere intermediarios, místicos o intelectuales, sino que posibilita a cualquier ser humano a responder por si mismo a las grandes preguntas de siempre.

El crecimiento y funcionamiento de la Red, en buena medida, se está basando en la generación colaborativa y cooperativa de contenidos por parte de los usuarios, sin un afán, al menos inmediato, por recibir una recompensa económica o material directa, junto con determinadas iniciativas de prestación de servicios o intercambio de bienes sin mediar una compensación económica.

Esta tendencia, rompe, en cierta medida, con el “hecho natural” de convertir en mercancía todos los factores de producción –tierra, naturaleza, trabajo, seres humanos- en beneficio del capital, tesis que los teóricos liberales de la economía han defendido en la institución de un mercado libre, por ejemplo, Adam Smith en la Teoría de los sentimientos morales veía esta dimensión del concepto de mercancía como un hecho natural.

Hoy por hoy, es un hecho de que existe una Economía Altruista en la Red en pleno crecimiento, y que implica a millones y millones de seres humanos. Unos prestando servicios directos a terceros, y otros generando contenidos y conocimientos de los que nos podemos aprovechar todos. Obviamente es difícil determinar el valor económico actual, ni el peso que podrá a adquirir esta economía en un futuro. Así como, las transformaciones sociales, económicas y políticas que pueda conllevar. Transformaciones que pasan por un debate de gran calado, sobre todo en las sociedades occidentales, entre la  predisposición “natural” del género humano hacia el altruismo o hacia el egoísmo y la codicia.

Web 2.0. ¿El huevo o la gallina?

21 Septiembre, 2009

Huevo_GallinaEl fenómeno de la Web 2.0 es como el dilema de ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina? En algunos círculos se va asumiendo que la Web 2.0 es algo más que la  evolución de las aplicaciones web en la Red.

La Web 2.0, como filosofía, es una postura mental, una actitud, una forma de concebir las relaciones y compartir la información y el conocimiento y, por tanto, se entiende que cualquier actividad con el sufijo 2.0, debería compartir dicha postura mental. Por ejemplo: Empresa 2.0, Marketing 2.0, Administración 2.0, Turismo 2.0, Educación 2.0, y un largo etc.

Conversación, colaboración, cooperación, identidad, reputación, transparencia, entre otros, son conceptos que se manejan alrededor del término 2.0. Son conceptos que, en principio, socavan el modelo institucional “norma-control-represión” que se fue gestando a partir de la  primera Revolución Industrial. Un modelo vigente actualmente, aunque en crisis, donde el poder funciona y se ejercita en una organización reticular donde circulan los individuos que están siempre en situaciones de sufrir o ejercitar ese poder a nivel macro (estado-ciudadano) o a nivel micro (jefe-empleado, profesor-alumno, hombre-mujer, adulto-adolescente, experto-amateur, médico-paciente….). Un poder que transita transversalmente, que no está quieto en los individuos.

En la Red, con las herramientas Web 2.0, millones y millones de personas empiezan a conversar, y algunas de ellas van más allá colaborando y cooperando en las plataformas sociales (los prosumidores)  estableciéndose, de forma espontánea, un ecosistema regulado por aspectos como la identidad, reputación o la transparencia. Un ecosistema que choca frontalmente con el modelo institucional “norma-control-represión” vigente y que está provocando un replanteamiento de dicho modelo hacia un nuevo sistema de norma-control-“represión”, donde los conceptos tradicionales de autoridad son incapaces de entender y criticar. Un poder que en vez de ser represivo directo, realza la vida abogando por los derechos individuales y por el libre mercado. No tenemos que olvidar que esta tendencia está imbricada en los discursos y políticas liberales y neoliberales.

Con un ecosistema donde surge la figura del ciudadano 2.0, algunos de los poderes institucionales intentan posicionarse y dar una respuesta. Por ejemplo, la empresa o la administración pública. Para ambas instituciones, el nuevo ecosistema social-cultural 2.0 requiere que estas instituciones cambien sus estrategias y tácticas para dirigirse a esta nueva figura de ciudadano que está incorporando los valores 2.0 y, al mismo tiempo, incorporen estos valores en sus estructuras internas.  La mayor dificultad que están encontrando es que los propios dirigentes, salvo raras excepciones, no han asimilado los valores 2.0 y, por tanto, con la simple incorporación de las nuevas tecnologías y  las herramientas 2.0, sus resultados son más bien pobres. La visión 2.0 en las instituciones son, en definitiva, soluciones a viejos problemas.

Al margen de las promesas de los chamanes digitales, lo que parece claro es que más temprano que tarde, se consolidará un Poder 2.0, cuyas normas y controles, posiblemente, se articulará en la información y el conocimiento,  y está por dilucidar cuales serán los mecanismos coercitivos y sus agentes en una Sociedad 2.0.

Por el momento, quien lidera las iniciativas 2.0 son los ciudadanos, nativos o emigrantes digitales, que están interiorizando dichos valores junto con una avanzadilla que actúan como fuerza de transformación. Mientras que los poderes económicos y políticos lo único que persiguen es integrar dichas tecnologías en sus procesos de dominación, eso si, cambiando algunos comportamientos para que nada cambie.

¿El huevo o la gallina?: La primera cosa viva que podemos calificar de cómo gallina sin temor a equívocos es el primer huevo. Profesor John Brookfield, especialista de genética de la evolución de la Universidad de Nottingham (Inglaterra).

Free de Chris Anderson-Una visión de una economía basada en la gratuidad

6 Septiembre, 2009

 

free_500Chris Anderson, editor jefe de Wired, una de las revista de referencia sobre el mundo digital, preconiza en su último libro “Free-The Future of a Radical Price” que la gratuidad debe ser uno de los ejes centrales de los intercambios económicos. Una tesis pretendidamente radical y  discutible en muchos de sus aspectos, pero que aporta algún que otro argumento interesante para los debates sobre el modelo económico que deberían surgir de la crisis actual.

Resumiendo, Anderson, utiliza una serie de ejemplos –compañías low-cost, Google, Skype, etc.-, muchos de ellos estudios de casos clásicos, para establecer una tipología de modelos de la gratuidad que pueden generar beneficios más allá de la publicidad, entre ellos: el Freemium, una versión gratuita financiada por una versión más completa de pago; los subsidios cruzados, que condiciona un producto gratuito o casi gratuito a una determinada compra; el coste marginal cero,  el ejemplo de ofrecer el acceso a la música con el coste más bajo –tendiendo a cero- para promover un concierto; o las donaciones o el valor de cambio,  el acceso al servicio es gratuito si el usuario se implique en su mejora.

Como aportación más interesante, introduce los conceptos de reputación, credibilidad y autenticidad como nuevo valor monetario a considerar.

 Asimismo, en su libro, establece las reglas de la gratuidad basadas en diez principios según su razonamiento, la mayoría de ellas son obvias para las personas que nos movemos por la Red. El único valor que aporta Anderson es su capacidad de sintetizarlas y recompilar algunas prácticas actuales (más de cincuenta) y realizar una serie de inferencias. A modo de resumen, sus principios son:

  1. Si un producto es digital, más pronto o más tarde será gratis.
  2. Los bienes físicos se resisten ya que sus costes marginales tienden raramente a cero, pero puede ser interesante ofrecerlo gratis vendiendo otra cosa.
  3. La gratuidad en el dominio digital no se podrá parar con leyes o sistemas de protección, porque alguien, en algún lugar, lo liberará.
  4. Se puede ganar con la gratuidad porque lo gratis abre puertas, atrae nuevos consumidores y se pueden generar ingresos con algunos de ellos que estarán dispuestos a pagar.
  5. Redefinir el mercado vendiendo un servicio o un concepto que gira alrededor de nuestro producto principal.
  6. Si el coste de cualquier cosa tiende a cero, la gratuidad es cuestión de tiempo. ¿Por qué no ser el primero?
  7. Más pronto o más tarde, estaremos en concurrencia con lo gratuito.
  8. No adoptar un posicionamiento de la gestión de la escasez en un mundo de la abundancia.
  9. La gratuidad hace que otras cosas sean más valoradas.
  10. Gestionar por lo abundante no por lo escaso.

En fin, Salvo algunos aspectos, no ha nada nuevo bajo el Sol. Porque, en definitiva, en la economía uno de los principios básico es resolver la ecuación coste/ingresos, el resto es marketing.

Bueno, volviendo a la realidad, compré en un kiosco del aeropuerto de Chicago el libro de Anderson (con copyright, para más inri)  y tuve que pagar religiosamente los 26,99$ + Impuestos. ¿Free????  Noooo, en todo caso Freemiun, porque nos ofrece gratuitamente el audiobook (sic).

Un modelo de negocio 2.0-Según Jaime Castelló

4 Septiembre, 2009

 

youtube-length-limitAcabo de leer la entrada “Un modelo de negocio 2.0” de Jaime Castelló en su blog Management 2.0 en  CincoDías.com y, la verdad me ha provocado algún que otro sarpullido neuronal considerando sus credenciales: “Director Asociado del Executive MBA de ESADE en Madrid”.

Sarpullido porque plantea, en mi opinión, un análisis precipitado y poco fundamentado y me recuerda ciertas líneas argumentales en la línea de los que provocaron la burbuja de las punto.com hace casi una década.

Según la argumentación de Castelló, al margen de que el debate de los modelos de negocios de las plataformas sociales (la Web 2.0) está centrado sobre la manera de conseguir ingresos, para él, posiblemente la clave está “en los costes, en la bajada constante y previsible de los costes en los que incurren estos servicios” y fundamenta dicha tesis en tres tendencias:

La primera: “Coste de ancho de banda, el coste más importante, y que ha ido cayendo un 20% anual en los últimos 5 años”.  Cierto, el coste de ancho de banda ha caido en los últimos años, pero olvida algo elemental, lo que se reducido drásticamente es el coste del Mega en los últimos 5 años pero se ha incrementado de forma exponencial su consumo.  Se estimó que en el año 2007, YouTube consumió tanto ancho de banda como toda Internet en el año 2000. La explicación es simple: un usuario de las plataformas sociales –prosumidor- visualizando y cargando contenidos pesados (fotos, videos,…) está consumiendo un ancho de banda importante y, considerando la concurrencia y los niveles de calidad que deben dar estas plataformas –simplemente por fidelizar-  esta partida de gastos es importante y seguirá siendo importante.

La segunda y tercera: “Almacenamiento, que puede ahora ser alquilado (sin costes fijos de servidores y su mantenimiento)” y “Hardware, que cada vez es más barato, y que también puede ser alquilado”.  Cierto, las plataformas sociales pueden ahorrarse fuertes inversiones en infraestructuras y su mantenimiento y trasladarlas a gastos por servicio de terceros. Pero los costes continuaran creciendo porque los prosumidores van aportando, día a día, miles y miles de Gigas con sus contenidos pesados.

Para finalizar, Castelló, concluye que en la Economía 2.0 -hasta donde llego yo, únicamente existe una economía basada en la oferta y la demanda, otra cuestión son el (los) modelos que regula dicha economía – “la clave no estará ya tanto en conseguir importantes ingresos para cubrir costes enormes, ya que estos últimos cada vez serán más pequeños. En un mundo en el que los costes se reducen, las empresas tienen libertad para independizarse de los anunciantes y ser realmente únicas y originales”.  En este punto, decir que la ecuación coste/ingresos opera globalmente y cualquier modelo de negocios sin unos ingresos que permitan cubrir, como mínimo, los costes está abocado al fracaso –lección de la burbuja.com-. La clave de la cuestión sigue siendo el cómo las plataformas sociales, la Web 2.0, además de la publicidad, puede generar ingresos para garantizar su viabilidad.

Por último, señalar que aunque Chris Anderson defiende en su último libro –Free. The future of a radical price- la tendencia de la era de lo gratuito, esto no quiere decir que la desaparece la ecuación coste/ingresos.