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La filosofía del código abierto aplicada a la democracia

Según Clay Shirky, algún día Internet transformará las estructuras del poder político gracias a las nuevas formas de cooperación sin coordinación que se están gestando en las experiencias actuales en ámbitos como las comunidades de desarrollo de software de código abierto. Esta es la tesis central de su intervención en el último TEDGlobal 2012.

 

De su intervención me quedo con dos de las principales ideas que expongo a continuación.  La primera es que el ecosistema de desarrollo de software en código abierto ha superado con éxito la barrera del control centralizado del desarrollo y la gestión de versiones (el sistema utilizado por el software propietario) permitiendo gestionar de una forma descentralizada y sin coordinación previa la avalancha de ideas y soluciones, a menudo divergentes, proveyendo a los usuarios, al mismo tiempo, un sistema estable y en correcto funcionamiento gracias a servicios como GitHub para la gestión de proyectos y la gestión de versiones.

GitHub es un servicio que permite, por ejemplo, que un programador en Edimburgo y uno en Entebbe puedan ambos obtener una copia del mismo software, realizar cada uno cambios y combinarlos sin que previamente sean consciente de la existencia el uno del otro. Para Clay, esto es cooperación sin coordinación. Este es el gran cambio social que introduce una “herramienta” como GitHub al permitir vislumbrar, en la cooperación sin coordinación, nuevas formas de participación en grandes comunidades complejas.

La segunda idea es que si Internet como medio, está poniendo en circulación continuamente más y más ideas que pueden ser discrepantes a nivel individual por su abundancia. Algo que ocurre cuando el espacio de los medios se expande y abre nuevas posibilidades para que las personas puedan cooperar, colaborar o participar en temas de todo tipo. Así mismo, si los programadores de código abierto han elaborado un método colaborativo a gran escala, distribuido, económico, en sintonía con los ideales democráticos de una sociedad avanzada, la pregunta de rigor que se plantea es: ¿Por qué los gobiernos democráticos no lo ponen en práctica o utilizan este tipo de herramientas para recoger la opinión y las aportaciones de los ciudadanos?.

La respuesta según Clay, la cual comparto, es que el problema radica en la noción de poder. Y es que, hoy por hoy, las personas que están a favor de la participación carecen de poder legislativo, y las personas que tienen poder legislativo no son proclives a la participación,  en todo caso, por el momento, están introduciendo el componente de la transparencia de las actividades de gobierno, entendida ésta como una especie de apertura unidireccional controlada desde el propio poder.

A modo de conclusión, podemos afirmar que disponemos de herramientas colaborativas, las hemos visto y funcionan. Estas podrían utilizarse para facilitar la participación real de los ciudadanos en el desarrollo de los proyectos legislativos o en la elaboración de los presupuestos de los gobiernos, sin embargo, su aplicación va a requerir una transformación en las relaciones de poder entre los ciudadanos y los gestores de lo público. Es decir, un gran cambio social de gran calado acompañado de una revolución donde la democracia real participativa se imponga a la democracia formal representativa actual.

Ley de Transparencia, ¿un brindis al sol?

Hoy el Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto de Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno. Es una ley que este país necesita y que cuesta entender por qué España, después de 35 años de democracia, fuese, junto con Malta, Chipre y Luxemburgo, el único país europeo que carecía de una ley de transparencia que garantice el derecho de los ciudadanos de obtener de la Administración datos e informaciones públicos de su interés.

Conocemos los grandes detalles, entre ellos, que obligarán a todas las administraciones a publicar vía web los datos de todos los contratos, ayudas y subvenciones, e incluye un código de buen gobierno con un régimen de sanciones, así como el establecer un baremo público para retribuir a los cargos municipales.

Tendremos que esperar al trámite parlamentario para conocer los pequeños detalles, lo verdaderamente sustantivo, de la propuesta de la Ley y el vigor que tendrá ésta en un país con una cultura de la opacidad de los poderes públicos, tan arraigada en España, que facilita la proliferación de la corrupción y la resignación de la ciudadanía que acogen como inevitable el oscurantismo de la Administración. Esperemos que la famosa cita del Conde Romanones, “haga usted la ley y déjeme a mí el reglamento”, no esté planeando en el espíritu de los legisladores. Una infinidad de leyes que se han aprobado en este país han quedado reducidas a simples brindis al sol.

Por el momento, me muestre escéptico, muy escéptico, porque puede ser un capote más (formal) para esquivar los envites de los mercados sobre la deuda soberana y la prima de riesgo; y porque aunque persiga la pequeña corruptela, el amiguismo o determinados abusos, sea simplemente una cortina de humo que no evitará la gran corrupción, la cual se maneja y se seguirá manejando en las trastiendas de las grandes instituciones públicas y privadas.

De cualquier forma, bienvenida sea, es un mojón en el largo camino de una ciudadanía que requiere más transparencia de las instituciones, todo dependerá del nivel de exigencia y movilización.

Open Data. Los mejores servicios municipales del 2011

Me ha interesado la selección de las mejores iniciativas de servicios municipales realizada por The Atlantic Cities Matter en su revisión anual. Aunque esté centrada en las grandes aglomeraciones del entorno anglosajón, son servicios simples basados en la apertura de los datos (Open Data) y muy cercanos a los ciudadanos donde, en algunos casos, la transparencia en la gestión es el leitmotiv dominante.  En este punto destacar las iniciativas de Seattle, Washington o Chicago, en esta última, con la publicación de la relación exhaustiva de los sueldos de todos sus empleados públicos con nombres y apellidos. A continuación el ranking:

1. Seattle: Infracciones municipales. Una base de datos que permite buscar y seguir paso a paso, los expedientes de denuncias sobre infracciones urbanísticas y el medio ambiente.

2. Washington: Pago a los proveedores municipales. Acceso a los datos que permiten identificar a los proveedores del gobierno local y los importes de las transacciones.

3. Edmonton: Seguimiento de los mosquitos en la ciudad. El tema puede parecer pueril, pero los mosquitos son una molestia y en algunos casos una amenaza para la salud, sólo pensar en el mosquito tigre para los que vivimos en Cataluña, ya vale la pena. Esta base de datos, que está operativa durante la primavera y el verano, permite obtener las listas de las capturas de mosquitos y para cada captura su identificación como especie. Datos que nos permite realizar un seguimiento de la evolución de las plagas en los diferentes distritos de la ciudad.

4. Nueva York: El consumo eléctrico. A través del código postal podemos consultar el consumo de energía eléctrica de la ciudad. (datos 2010)

5. Toronto: Vías de un solo sentido. Los canadienses están en la línea de construir una “ciudad que piensa como la web”. En este sitio web se pueden conocer todas las vías de sentido único útil para los profesionales del taxi o los repartidores para planificar sus rutas.

6. Londres: La población en un día normal. Mediante la recopilación de diversos datos (empleo, demografía, escuelas,…), distrito por distrito se puede  conocer el número de personas realmente presentes en una zona de la ciudad durante un día normal según tipo de actividad . (datos 2010).

7. Chicago: Los vehículos desplazados de su estacionamiento original. Tan simple pero tan útil: una base de datos que identifica los vehículos que han sido desplazados de su estacionamiento original por la grúa y el motivo, desde la infracción por aparcamiento a los desplazamiento en la calle por obras y otros actividades de los servicios municipales.

8. Chicago: Los salarios de los empleados municipales. La transparencia llevada hasta sus últimas consecuencias. La relación de todos los empleados municipales con los nombres, apellidos, cargo, departamento y salario anual.

9. San Francisco: Los parquímetros y su ubicación. Este servicio se relacionan todos los parquímetros de la ciudad, las restricciones de estacionamiento y los tipos de ubicación.

10. Vancouver: Los semáforo. Para aquellos que deseen modelar el tráfico, una base de datos con todos los semáforos de la ciudad y su localización.