Temas etiquetados como: ‘Redes Sociales’

Flujos de contenidos, economía de la atención y retos para la publicidad

7 Enero, 2010

Karnataka (India)

La socióloga Danah Boyd, investigadora de Medios Sociales en el Centro de Investigación de Microsoft en Nueva Inglaterra realizó una interesante presentación “Streams of Content, Limited Attention: The Flow of Information through Social Media”, en la última conferencia de la Web 2.0 Expo de Nueva York, sobre las consecuencias de vivir en un mundo de flujos informativos.

A continuación paso a presentar de forma resumida –no es una traducción literal del inglés- algunas de las ideas planteadas por Boyd.

La primera idea es que vivimos en los flujos flows- de un mundo donde la información está en todas las partes. Es decir, un concepto que sugiere que vivimos permanentemente en una corriente: añadiendo cosas, consumiéndolas y reorientándolas.

El flujo como potente metáfora de la adaptación del comportamiento humano a los cambios del entorno. Aunque Boyd no lo cita, en este punto enlazamos con Mihaly Csikszentmihalyi, el autor del modelo del “Reto Optimo”, el cual analiza como un sujeto llega a la llamada “Situación de Flujo”, situación que consiste en una experiencia tan intrínsecamente placentera que el sujeto repite la actividad con frecuencia con el fin de volver a experimentar, a sentir “flow“, dándose una implicación absoluta en la conducta ejercida o en la actividad desarrollada. La Red, es un entorno propicio para experimentar algunas situaciones de flujo,

Una segunda idea es que las tecnologías Internet están desmantelando y replanteando las estructuras clásicas de distribución de la información. Porque el poder ya no está en manos de quienes controlan los canales de distribución, está en manos de aquellos que controlan los recursos limitados de la atención. Se están construyendo nuevas formas de difusión de la información. Las personas en la Red están actuando como mediadores de contenidos al hacerse eco de los enlaces y, a la vez, difundirlos.

En este punto decir que es una de las consecuencias de la transformación de los medios de comunicación de masas en medios de comunicación sociales. Es pasar de una economía basada en la distribución a una economía basada en la atención.

Una tercera idea es que si nos sumergimos en los flujos de información tenemos que entender cómo fluye la información. Boyd destaca que en el nuevo paradigma, colisionan las expectativas con la realidad tecnológica y surgen importantes desafíos en ámbitos como a democratización del conocimiento, la estimulación cognitiva, la homofilia conductual y los centros de poder.

Democratización. Pasar de la economía de la distribución a la de la atención plantea una transformación, pero eso no significa una democratización automática. Porque pasar a un estado donde cualquiera puede obtener información en el flujo, no significa que la atención se reparta en partes iguales. Abrir el acceso a las estructuras de distribución no significa democratizarlas sobre todo cuando la distribución ya no es la función organizativa.

Estimulación. Las personas consumen los contenidos que les estimulan sus sentidos y su mente. Esto no significa que el contenido que se selecciona es el más adecuado o es el más informativo porque le retiene su atención, sino porque le provoca una reacción. Para Boyd, esto no es bueno en sí, ya nos puede llevar a consumir los contenidos que son los menos beneficiosos para nosotros mismos o la sociedad en su conjunto. Según ella es un comportamiento equivalente a la psicología de la obesidad. Además argumenta la proliferación de las relaciones parasociales de la siguiente manera:  Somos adictos a los chismes por un motivo. Queremos saber lo que sucede a los demás ya que esta información nos acerca a las personas. Cuando sabemos algo acerca de alguien, uno tiene la sensación de haber establecido una conexión con él. Sin embargo, el ecosistema de la información en Internet lo gira todo. Aunque pueda controlar todos los detalles de la vida de Angelina Jolie, esto no significa que ella sabe que yo “existo”.

Si la estimulación crea conexiones cognitivas, es posible que tengamos muchas más estimulaciones. Pero para Boyd, el hecho de que tengamos   estimulaciones más fuertes y más intensas no significa que nos dirigimos a una sociedad más conectada y más igualitaria.

Homofilia. La tendencia es que las personas, en un mundo en red, se conectan con las personas que se les asemejan –un mismo perfil socioconductal- para compartir los mismos valores. Por tanto, no es fácil encontrarse con personas con puntos de vistas distintos a los nuestros. Porque la combinación de la autofragmentación con los flujos de información en red significa una perdida del terreno retórico común que nos permite conversar con personas con puntos antagónicos. La tecnología no está desintegrando las divisiones sociales, por el contrario, las están reforzando. Únicamente un pequeño porcentaje de personas tienden a buscar opiniones o ideas de otras culturas  o puntos de vista distintas a las suyas.

Poder. En el modelo de la economía de la atención, el poder radica en la capacidad de retener la atención, de influir en los otros y de transformar la información en tráfico. “Nosotros damos el poder a las personas cuando le acordamos nuestra atención y las personas obtienen poder cuando actúan de puente entre dos mundos diferentes y determinan que informaciones serán trasladadas a las redes”. La hipótesis de que la Red da el poder a los creadores y los libera de los que controlan los canales de distribución, por el momento no se está verificando. Porque los que obtienen la atención de las personas son una pequeña minoría de privilegiados.  Por el momento,  la distribución de contenidos no está en manos de sus creadores, sino en las manos de los nuevos intermediarios.

Para finalizar su análisis, Boyd considera que para ser pertinentes hoy en día, se requiere entender conceptos como contexto, popularidad y reputación. En la era de la difusión, se daba por supuesto que la persona que difundía una información organizada lo hacia porque tenía un destinatario con un perfil determinado. En la era de las redes, no existe el destinatario, sino más bien una red de contenidos y personas. Cuando consumimos la información vía las herramientas sociales, las personas consumen, según sus intereses y motivaciones chismes sociales junto con noticias y la producción de contenidos. Esto, por el momento plantea un inmenso lío. La clave no radica en establecer distintos destinatarios organizados en torno a temas, la clave es encontrar las formas en que el contenido pueda surgir en el contexto, con independencia de dónde se encuentre.

Producir contenidos en la era de las redes, requerirá vivir en los flujos, consumir y producir al lado de los “clientes”. Consumir para comprender, producir para ser pertinentes.

Todo esto va requerir innovaciones tecnológicas. Por ejemplo, herramientas que permitan a las personas contextualizar más fácilmente los contenidos pertinentes y de herramientas que les permitan explorar y manipular los contenidos con el fin de no sentirse abrumados por la información. No se trata de simplemente de agregar o adecuar contenidos para crear sitios personalizados de destino, porque las  herramientas que se necesitan son las que permitan entrar en el flujo, que permitan vivir dentro las estructuras de información dondequiera que estemos con independencia de lo que estemos haciendo. Herramientas que permitan captar fácilmente lo que necesitan y mantenerse en la periferia del flujo sin sentirse abrumados.

Para Boyd, en este nuevo contexto debemos repensar los modelos económicos, porque, según ella, este cambio cultural no es sostenible ni por el mejor modelo publicitario. La publicidad funciona a través de la captura de la atención, en general, interrumpiendo el mensaje en difusión o estando inserto en el propio contenido. En el momento en que las informaciones compartidas tienen una naturaleza social, la publicidad es percibida como una perturbación. Por tanto, la monetización de la sociabilidad es un problema y no únicamente para Internet.

Imagen de previsualización de YouTube

Web 2.0 Expo NY 09: Danah Boyd, “Streams of Content, Limited Attention”

Referencia:

Boyd, Danah. 2009. “Streams of Content, Limited Attention: The Flow of Information through Social Media.” Web2.0 Expo. New York, NY: November 17.

Facebook. Una mirada a su ecosistema

18 Diciembre, 2009

SPIDERAlrededor de Facebook se está configurando un ecosistema de relaciones sociales, contenidos y aplicaciones que nadie podría haber imaginado a priori. Un ecosistema en plena expansión que ya ocupa la 4ª posición en el ranking de los sitios web más visitados detrás del eterno trío -Google, Yahoo! y Microsoft- y lidera la primera posición de las redes sociales online.

En algo más de 5 años, una red social online que fue desarrollada para uso exclusivo de los alumnos de la Universidad de Harvard,  ha alcanzado la cifra de 350 millones de usuarios registrados convirtiéndose en la red social más extensa del mundo –únicamente el 30% de sus usuarios provienen de los Estados Unidos-.

Pero no son solo los 350 millones de usuarios los que pueden acceder directamente a Facebook, además, con el lanzamiento en diciembre de 2008 de su interfaz de aplicaciones Facebook Connect ha conseguido que cada mes una media de 60 millones de usuarios puedan interaccionar con la red social a través de más de 80.000 sitios webs -entre ellos 50 de los más importantes del mundo- y dispositivos –incluidos iPhone y Xbox-. Una interfaz que ofrece servicios de autentificación a otros sitios web y de publicación directa de contenidos de esos sitios web en Facebook permitiendo  que algunos incrementen de forma sustancial el tráfico hacia su espacio web.

Con el interfaz Facebook está consolidando una red de conexiones entre sitios web y contenidos con un crecimiento espectacular en los últimos meses al pasar de las 15.000 de septiembre de 2009 a los 80.000 de principios de diciembre. Sin olvidar las 500.000 aplicaciones actuales que los propios usuarios o empresas terceras han desarrollado en Facebook y que aportan un cierto valor a los usuarios en el manejo de sus contenidos, entretenimiento y en la relación con terceros. Unas aplicaciones que están teniendo un importante crecimiento en el ámbito del juego social –Playdom, Zynga, Playfish, Scrabulous, Texas HoldEm Poker, Paradise Paintball 3D, etcétera-.

Facebook está consiguiendo con su política de conectividad y desarrollo de aplicaciones la procrastinación de una parte de nuestro tiempo en su red, porque ya no es una simple red social donde una persona simplemente mantiene una red de amigos, conocidos y saludados y se conecta para consultar las actualizaciones de estado o añadir algún contenido a los muros. Es una red que está desarrollando un complejo entramado, una especie de sutil tela de araña donde, las personas pasan más tiempo y, obviamente, es un terreno abonado para desarrollar un nuevo y potente marketing online en un espacio donde se concentra millones y millones de personas, con la posibilidad de identificar sus perfiles personales y el de sus relaciones.

Prosumidor. ¿Cuáles son sus motivaciones?

9 Octubre, 2009

online-gamesUna de las preguntas que nos planteamos es sobre las motivaciones de los prosumidores –esos usuarios que han asumido un doble rol en la red, consumen contenidos pero al mismo tiempo aportan o crean nuevos contenidos- para participar activamente en los medios sociales –Web 2.0- .

¿Qué es lo que les motiva a dedicar tiempo a la Wikipedia, escribir en blogs –descartando a los profesionales-, colaborar en el desarrollo de software libre o compartir enlaces en Delicious o Digg, entre otras actividades?

De acuerdo con una entrada de Kayser-Bril, publicada en OWNI.fr, a primera vista y según estudios como los realizados el Instituto Tecnológico de Georgia en el 2005 – Why Do People Write for Wikipedia? Incentives to Contribute to Open-Content Publishing- o los realizados  por investigadores Universidad de las Naciones Unidas - Wikipedia Survey – First Results, 9 de abril de 2009-  la pertenencia a una comunidad, la reputación, el reconocimiento, etc, pueden ser gratificaciones que se consideran muchos más satisfactorias que las monetarias. El caso de Google Knol –la “Wikipedia de Google”, creada a finales 2007,  que paga con una parte de los ingresos de la publicidad –AdSense- a los autores, está demostrando que la motivación monetaria, por el momento, tiene poco éxito de acuerdo con el análisis de Schonfeld en TechCrunch.

Pero además de las gratificaciones aludidas, parece ser que existe otro factor que incita a los prosumidores a contribuir: el juego en su sentido más amplio. Una gratificación lúdica inmediata que se obtiene por el placer de jugar y la excitación de la competición en la comunidad. Es la tesis que defiende el investigador chileno José Pablo Zagal de la Universidad DePaul de Chicago.  Para Zagal, en el seno de la comunidad de Wikipedia, algunos prosumidores contribuyen motivados por el amor al conocimiento, pero existen grupos muy competitivos, en el momento que se produce un acontecimiento, éstos deben ser los primeros en escribir sobre el tema, igual que ocurre en los blogs con las primicias. El usuario exhibe su capacidad y rapidez, en el sentido de mostrar su valor a los demás. O el caso de los usuarios que mantienen actualizadas permanentemente, con los últimos detalles, entradas de grupos musicales y otros. Según Zagal, un típico comportamiento “harcore game”.

La verdad es que podemos observar, de forma empírica, ese componente competitivo para estar en la “pole” de las actividades en los medios sociales: “amigos” en Facebook o Tuinti, followers en Twitter o número de tweets constante, karma en Menéame, ranking en la blogoesfera,… etc, etc, etc… Pues eso, un claro componente lúdico.

Social Media. ¿Dr. Jekyll and Mr. Hyde?

26 Septiembre, 2009

Jekyll_Hyde01Con la noticia del proyecto Gaydar del MIT, un experimento que permite identificar la orientación sexual de un grupo de estudiantes mediante el análisis de sus datos en Facebook y las conexiones con otros miembros a través de sus redes personales, se plantean cuestiones de gran calado acerca de la privacidad online.

En principio, el proyecto Gaydar se ha utilizado simplemente como un elemento para plantear una discusión sobre ética y derecho –eso afirman sus autores-. Asimismo, puede ser discutible la fiabilidad del resultado al fundamentarse en análisis estadísticos sin series históricas que permitan establecer patrones en base a tendencias. Pero, al margen de estas consideraciones, el experimento pone en evidencia el potencial del Data Mining –Minería de Datos- para preparar, sondear y explorar las masas gigantescas de datos en las plataformas Web 2.0 para sacar información no trivial que reside de forma implícita en los datos y poder abordar problemas sobre predicción, clasificación y segmentación.  

Como en la novela “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde” de Stevenson, un relato sobre una psicopatología de desdoblamiento de personalidad, la mayoría de las plataformas tecnológicas que dan soporte a las redes sociales tienen una cara bondadosa y una cara “maléfica” por el uso que podrían – o pueden estar haciendo- de los millones y millones de datos que los usuarios de estas plataformas están aportando día a día.

La cara bondadosa parece evidente. Estas plataformas tecnológicas están incidiendo de forma significativa en nuevas formas de sociabilidad de millones y millones de personas. Además están facilitando el desarrollo de ecosistemas colaborativos y cooperativos de información y conocimiento y están convirtiendo capital tecnológico en capital social.

La cara “maléfica”, en términos de explotación de la privacidad y la intimidad de las personas, no está tan clara, aunque se puede deducir por donde van los tiros. Si tomamos el caso de Facebook, esta plataforma nos permite, como garantía de nuestra privacidad con respecto al exterior, aportar el máximo de información sobre nosotros y señalar que datos pueden ser compartidos –visibles- con terceros. Pero, además de los datos que hemos suministrado –los visibles y los no visibles-, están los datos que suministran indirectamente sobre nosotros los amigos y familiares, configurando un banco de informaciones que pueden ser explotados a fondo con modelos de inteligencia artificial y los análisis estadísticos de la Minería de Datos. Un arte de exploración practicado desde hace tiempo por múltiples servicios de marketing.

No perdamos de vista que las plataformas que dan soporte al Social Media son iniciativa empresariales –negocios- con el objetivo de maximizar sus ingresos. Los modelos actuales de publicidad en la Red tienen los día contados, sobre todo en las plataformas sociales –los usuarios casi la ignoran-, sin embargo, todo apunta a que la explotación de los datos de los usuarios será –es- uno de los principales objetivos como fuente de ingresos –caso de Facebook-.  

Como ciudadano de a pie, me preocupa el uso de la información personal aportada directamente o por terceros. Así como el potencial de cruce con las informaciones en otras plataformas o bases de datos gubernamentales –paranoia del Gran Hermano-.

Como profesional de las TICs, no deja de ser excitante el potencial que se abre con las tecnologías para la predicción, clasificación y segmentación con amplias aplicaciones en el Marketing. No hablamos de “conversación” –trabajar la marca- con nuestro cliente en las redes sociales, hablamos de un conocimiento de nuestros clientes llevados a la mínima expresión de segmentación –individuo a individuo- conociendo, en muchos casos, detalles que el propio interesado puede ignorar.

Fui presa de los más terribles tormentos: un crujir de huesos, una náusea mortal y un horror del espíritu que no podría ser superado ni en la misma hora del nacimiento o de la muerte. Esta agonía pronto empezó a pasar, y, como quien sale de una grave enfermedad, me fui recobrando. Había algo nuevo en mis sensaciones, algo indescriptiblemente nuevo y, a causa de esta misma novedad, increíblemente dulce. Me sentía más joven, más ligero, más feliz en lo físico; interiormente, tenía conciencia de una fuerte temeridad, en mi imaginación se atropellaban desordenadas imágenes sensuales, los lazos del deber se aflojaban y experimentaba un desconocido, pero no inocente, sentimiento de libertad en el alma.”  The Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde‎

Un modelo de negocio 2.0-Según Jaime Castelló

4 Septiembre, 2009

 

youtube-length-limitAcabo de leer la entrada “Un modelo de negocio 2.0” de Jaime Castelló en su blog Management 2.0 en  CincoDías.com y, la verdad me ha provocado algún que otro sarpullido neuronal considerando sus credenciales: “Director Asociado del Executive MBA de ESADE en Madrid”.

Sarpullido porque plantea, en mi opinión, un análisis precipitado y poco fundamentado y me recuerda ciertas líneas argumentales en la línea de los que provocaron la burbuja de las punto.com hace casi una década.

Según la argumentación de Castelló, al margen de que el debate de los modelos de negocios de las plataformas sociales (la Web 2.0) está centrado sobre la manera de conseguir ingresos, para él, posiblemente la clave está “en los costes, en la bajada constante y previsible de los costes en los que incurren estos servicios” y fundamenta dicha tesis en tres tendencias:

La primera: “Coste de ancho de banda, el coste más importante, y que ha ido cayendo un 20% anual en los últimos 5 años”.  Cierto, el coste de ancho de banda ha caido en los últimos años, pero olvida algo elemental, lo que se reducido drásticamente es el coste del Mega en los últimos 5 años pero se ha incrementado de forma exponencial su consumo.  Se estimó que en el año 2007, YouTube consumió tanto ancho de banda como toda Internet en el año 2000. La explicación es simple: un usuario de las plataformas sociales –prosumidor- visualizando y cargando contenidos pesados (fotos, videos,…) está consumiendo un ancho de banda importante y, considerando la concurrencia y los niveles de calidad que deben dar estas plataformas –simplemente por fidelizar-  esta partida de gastos es importante y seguirá siendo importante.

La segunda y tercera: “Almacenamiento, que puede ahora ser alquilado (sin costes fijos de servidores y su mantenimiento)” y “Hardware, que cada vez es más barato, y que también puede ser alquilado”.  Cierto, las plataformas sociales pueden ahorrarse fuertes inversiones en infraestructuras y su mantenimiento y trasladarlas a gastos por servicio de terceros. Pero los costes continuaran creciendo porque los prosumidores van aportando, día a día, miles y miles de Gigas con sus contenidos pesados.

Para finalizar, Castelló, concluye que en la Economía 2.0 -hasta donde llego yo, únicamente existe una economía basada en la oferta y la demanda, otra cuestión son el (los) modelos que regula dicha economía – “la clave no estará ya tanto en conseguir importantes ingresos para cubrir costes enormes, ya que estos últimos cada vez serán más pequeños. En un mundo en el que los costes se reducen, las empresas tienen libertad para independizarse de los anunciantes y ser realmente únicas y originales”.  En este punto, decir que la ecuación coste/ingresos opera globalmente y cualquier modelo de negocios sin unos ingresos que permitan cubrir, como mínimo, los costes está abocado al fracaso –lección de la burbuja.com-. La clave de la cuestión sigue siendo el cómo las plataformas sociales, la Web 2.0, además de la publicidad, puede generar ingresos para garantizar su viabilidad.

Por último, señalar que aunque Chris Anderson defiende en su último libro –Free. The future of a radical price- la tendencia de la era de lo gratuito, esto no quiere decir que la desaparece la ecuación coste/ingresos.