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La pedagogía para demonizar los blogs según Promusicae

Bajo la iniciativa de Promusicae, entidad que engloba a las principales productoras musicales españolas, y con el apoyo de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y la Federación para la protección de la propiedad intelectual (FAP) han publicado la edición en español de Música, cine y televisión en Internet, una guía didáctica para que padres y educadores puedan debatir con los jóvenes sobre la correcta utilización de la Red y las nuevas tecnologías.

El documento elaborado bajo el paraguas de la ONG Childnet, más que una guía pedagógica sobre consumos culturales en Internet, es un panfleto donde pone en un mismo nivel pornografía y pederastia con los servicios de intercambio de archivos que según ellos, en la práctica están al servicio de la piratería de contenidos culturales. Al margen del tono sesgado de los argumentos claramente orientados a la defensa de los intereses de la Industria Cultural que invalida la intencionalidad pedagógica de la guía es curioso la valoración que realiza de los blogs.

Según la guía, se define un blog de la siguiente manera:

Abreviatura de «web log», un diario o revista que se publica en Internet. Los blogs a menudo se utilizan para publicar enlaces a archivos, que pueden ser copias ilegales de música, películas u otros ficheros multimedia.

En otras palabras, demoniza un medio de comunicación,  producción y creación  de contenidos en la Red porque, entre las decenas y decenas de millones de blogs de todo tipo, existan unos miles que estén publicando enlaces a archivos considerados ilegales. Sería como, por ejemplo, demonizar a las cámaras de cine o de vídeo porque algunas filman contenidos pederastas.

En fin, un texto lleno de despropósitos, antipedagógico en contra de la creación y a favor de los intereses de una Industria Cultural que, en vez de entender y adaptarse a un ecosistema transversal en la comunicación y en la difusión de la información y el conocimiento como es la Red, actúa como los neoluditas del siglo XXI.

Lamentable panorama… a lo mejor vamos percibiendo intencionalidades en cómo aplicar la Ley Sinde

El derecho a la propiedad intelectual y el derecho del interés común. Reivindicando a Víctor Hugo

Victor HugoVíctor Hugo, uno de los escritores más importante de la literatura francesa del siglo XIX y hombre comprometido con su tiempo, en su discurso de presentación del Congreso Literario Internacional del 1878, refiriéndose a la propiedad intelectual – en el contexto, propiedad literaria-, defendía el derecho de los autores para librarse de las cadenas de las viejas legislaciones monárquicas que negaban el derecho a la propiedad literaria, “¿con qué fin?, con el fin de la esclavitud. El escritor propietario es el escritor libre. Quitarle la propiedad, es quitarle su independencia…. De aquí esta falacia singular, que sería pueril si no fuese pérfido: el pensamiento pertenece a todos, por lo tanto, no puede tener propiedad, por tanto la propiedad literaria no existe. Extraña confusión, en primer lugar, de la facultad de pensar, que es general, con el pensamiento que es individual; el pensamiento, soy yo; a continuación, confusión del pensamiento, cosa abstracta, con el libro, cosa material. El pensamiento del escritor, como pensamiento, escapa a cualquier intento de retenerlo; vuela de alma en alma; tiene este don esta fuerza, -virum volitare per ora-; pero el libro es distinto del pensamiento; como libro, es apropiable, tan apropiable que es a veces apropiado. El libro, producto de la imprenta, pertenece a la industria y determina, en todas sus formas, un vasto movimiento comercial, se vende y se compra; es una propiedad, valor creado y no devengado, riqueza añadida por el escritor a la riqueza nacional y de hecho, desde todos los puntos de vista, la más indiscutible de las propiedades. Esta propiedad inviolable, los gobiernos despóticos la violan; confiscan el libro, esperando así confiscar al escritor. De ahí el sistema de las pensiones reales. Coger todo y dar un poco. Expoliación y sujeción del escritor. Le robamos y luego lo compramos. Esfuerzo inútil, el escritor escapa. Lo hacemos pobre, el queda libre….. “

Para establecer a continuación el derecho del disfrute de la obra por el dominio público:

Señores, entremos en el principio: el respeto de la propiedad. Reconocer la propiedad literaria, pero al mismo tiempo, fundemos el dominio público. Vamos a ir más lejos. Ampliémoslo. Que la ley otorgue a todos los editores el derecho a publicar todos los libros después de la muerte de los autores, con la condición de pagar una tasa muy baja a los herederos directos, que en ningún caso excederá el cinco o diez por ciento de los ingresos netos. Este sistema muy simple, que concilia los incuestionables derechos de la propiedad del escritor con el no menos indiscutible derecho del dominio público……

El principio es doble, no lo debemos olvidar. El libro, como libro pertenece al autor, pero como pensamiento, pertenece –el concepto no es muy extenso- al género humano. Todas las inteligencias tienen derechos. Si uno de los dos derechos, el derecho del autor y el derecho del espíritu humano, debe ser sacrificado, lo cierto es que será el derecho del escritor, porque el interés público es nuestra única preocupación, y todos, yo lo declaro, deben pasar antes que nosotros

Una proclama del siglo XIX que sigue vigente en el siglo XXI, porque el debate de las “descargas ilegales” en Internet, no deja de ser la punta del iceberg de una batalla política en la que los neoliberales y sus acólitos buscan, desde hace tiempo, suprimir el dominio público y hacer de la cultura un producto como cualquier otro. El desarrollo de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, requiere hacer extensible la creación y las obras culturales al dominio público y, por tanto, no podemos contemplar la cultura únicamente desde un punto de vista economicista. Porque al punto de vista de la Organización Mundial del Comercio hay que anteponer la “excepción cultural” promulgada por la UNESCO.

 En mi opinión este es el verdadero debate y no la cortina de humo de las “descargas ilegales”. El verdadero debate es la búsqueda del equilibrio entre los derechos de los creadores, autores, artistas para que puedan vivir dignamente de su trabajo y el derecho del bien común, que como bien decía Víctor Hugo, es el prioritario. Lamentablemente, estamos en una época donde los propios artistas  se confunden con simples mercaderes de libros, discos, películas…., donde muchos de ellos ceden todos sus derechos a sociedades y, por tanto, son dependientes, vendiendo su alma por algunas migajas. Como en las pensiones reales de las rancias monarquías absolutistas que denunciaba Víctor Hugo.

Ley HADOPI. Sarkozy se sale con la suya

Fuente: sguyvarch/Flickr

Fuente: sguyvarch/Flickr

Hoy la Asamblea nacional francesa ha adoptado en segunda lectura la Ley Hadopi con 296 votos a favor y 233 en contra. La derecha francesa, salvo algunas excepciones, ha votado masivamente a favor de dicha ley que tiene como objetivo penalizar con la suspensión de la conexión de Internet en el caso de las descargas consideradas ilegales, después de un proceso de 3 avisos previos: dos correos electrónicos y una carta postal certificada.

 El resultado de la votación ha sido el siguiente: por el grupo de la Unión por un movimiento popular (derecha), han votado a favor 284, en contra 6 y 17 abstenciones; por el grupo Socialista, han votado a favor 1, en contra 190 y 6 abstenciones, por el grupo Nuevo Centro, han votado a favor 11, en contra 6 y 5 abstenciones y por el grupo Mixto, 7 en contra.

El texto tendrá que volver a pasar por el Senado y si los senadores no plantean ninguna enmienda el texto será definitivamente aceptado -si se introducen enmiendas volvería a la Asamblea para una votación definitiva-. A continuación, después de la promulgación de la ley, de aquí a final de mayo, y sus decretos de aplicación -dónde tendrán “mucho trabajo” para intentar hacerla viable- el texto se “consagrará” con la creación de la HADOPI,  es decir, la Alta autoridad para la difusión de las obras y la protección de los derechos en Internet.

Una ley que, en opinión de sus críticos -incluido el que escribe- declara un estado de excepción y de intimidación en la Red, que será ineficaz, porque es retrograda e inaplicable por los inconvenientes técnicos que plantea la propia ley, y que no solucionará los problemas que tiene planteada la creación artística y cultural en la era digital, porque sencillamente no aborda la esencia del problema.

La cuestión que nos planteamos desde aquí es si le Gobierno español va a seguir los pasos de la derecha francesa tomando como modelo una Ley que es, por el momento, el referente de la SGAE y del anterior Ministro de Cultura. La titular actual de la cartera, la Sra. González Sinde, no se ha pronunciado sobre ella.

Fuentes: Liberatión, Le Monde

ACTUALIZACION (13/04/2009): El Senado la ha ratificado. Sarkozy ha lavado su maltrecho honor de hace una semanas cuando el proyecto de Ley fue rechazado gracias al absentismo de los parlamentarios e su grupo y algún que otro “traidor” que voto en contra. Por el momento, una “boutada du Monsieur le President”.

En Francia, el culebrón todavía continuará, por el momento sigue funcionando la democracia y los socialistas van a recurrir al Consejo Constitucional, sobre todo, poniendo énfasis en el apartado de la doble pena -el abonado que sufra la sanción deberá seguir pagando a su ISP- . Asimismo, está el tema la enmienda al paquete telecom aprobada por el Parlamento Europeo, “ninguna restricción se podrá imponer a los derechos y libertades fundamentales de los usuarios finales sin una decisión previa de las autoridades judiciales…” y, por tanto, las disposiciones de la Ley Hadopi quedarían sin valor ya que el derecho europeo se impone al derecho francés. Sin olvidar que las disposiciones de la Ley se tienen que desarrollar con los innumerables problemas legislativos, económicos y técnicos que conllevarán su aplicación