Temas etiquetados como: ‘Sociedad’

Alakrana. Un país hambriento y una crónica de piratas y corsarios en el Océano Índico

20 Noviembre, 2009

somalia

Foto de Dan Elton

La liberación de los 36 tripulantes del atunero español Alakrana capturados por los piratas somalíes el pasado día 2 de octubre es una buena noticia.  Ahora, lo correcto, lo políticamente correcto, son las explicaciones y los análisis. El Gobierno debería explicar con detalles su gestión del secuestro  y la oposición fiscalizar dicha gestión. Aunque al Partido Popular no le ha faltado tiempo, menos de 24 horas y sin el menor análisis, para lanzarse a la yugular del Gobierno pidiendo la dimisión de una serie de ministros.

También, hemos tenido la oportunidad de disponer de un amplio seguimiento mediático del secuestro, desde las continuas retrasmisiones de las conversaciones con el patrón del Alakrana o con los propios secuestradores, hasta las movilizaciones y angustias de los familiares de los 16 tripulantes de nacionalidad española, pasando por el trasiego en España de los dos piratas capturados en el Indico.

Pero, en todo este tiempo, salvo alguna carta al director en los diarios y algún foro marginal en el universo mediático, no se ha opinado, reflexionado y analizado la cuestión clave: ¿Qué hacía un pesquero con bandera española a miles de kilómetros de las costas españolas?.

Pues bien, aunque sea políticamente incorrecto afirmarlo, estaban actuando como corsarios modernos saqueando los recursos naturales de otros países.  Porque tanto el Alakrana como el resto de los pesqueros que faenan en aguas somalíes pertenecen a flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada (INDNR o IUU en sus siglas en inglés).   Es decir, una actividad pesquera que no está sometida a ningún control, acuerdo de pesca o contraprestación, aprovechándose de la incapacidad del precario estado somalí de vigilar y controlar sus propias aguas y zonas de pesca.

Unos pesqueros que después de haber explotado hasta el agotamiento nuestros propios caladeros se han ido a las aguas de Somalia, ricas en recursos aprovechando el desgobierno que vive el pueblo somalí desde hace 18 años y el limbo jurídico de la INDNR que les da patente de corso para la pesca ilegal.

La diferencia, entre los piratas somalíes y los pesqueros actuando como neo corsarios es, simplificando, que los primeros están proscritos en todas las naciones mientras que los segundos cuentan con inmunidad legal.

Sin justificar para nada a los piratas somalíes, nos encontramos  con un saqueo en toda regla de los recursos de un país pobre. La Unión Europea ha cerrado parte de su zona de pesca que necesita de 5 a 15 años para la regeneración de las distintas especies, mientras tanto, nuestros pesqueros, junto con los de otros países, se dedican a saquear una inestimable fuente de proteínas de uno de los países más pobre del mundo.  Se estima en más de 200.000 toneladas al año en capturas tanto por la pesca industrial como la artesanal. Una pesca que obtiene más de 450 millones de dólares destinados a los bolsillos de unos pocos que no respetan las normas básicas de la pesca regulada: compensar a los pescadores locales, pagar  impuestos y respetar las normas de conservación y medio ambiente. Eso sí,  nuestro Estado donará 75 millones de euros al Programa Mundial de Alimentos (PMA), que se encargará de su utilización y distribución en distintos programas de ayuda contra la pobreza y el hambre en los países de la zona y seguirá contribuyendo a la seguridad de los neocorsarios y la lucha contra los piratas. Los desastres los pagamos entre todos, los beneficios se los quedan unos pocos.

La realidad se impone aunque no merezca unos minutos de los telediarios: África es un continente permanentemente saqueado. Hoy Somalia es noticia por las acciones de sus piratas pero, según la FAO,  el país está condenado a la hambruna por la extensa sequía que azota el sur y el centro del país. Entre 10-12.000 personas al mes morirán si no se pone remedio.  ¿Tendrá la misma cobertura mediática que el secuestro del Alakrana?.

PD: Para profundizar en el tema del saqueo de los recursos pesqueros véase el análisis publicado en Ecologismo.

Economía Altruista en la Red

28 Septiembre, 2009

EconomiaAltruistaLa Economía Altruista se caracteriza porque el comportamiento racional de quienes la practican apela a valores de solidaridad interpersonal, deber-compromiso o simpatía, en contraposición con el individualismo metodológico de la Ciencia Económica que establece que el homo economicus es, por naturaleza, egoísta al defender sus propios intereses personales.

La mayoría de los economistas interpretan el altruismo como un comportamiento irracional desde el punto de vista de la economía y, por este motivo, la teoría económica ha encontrado pocos apoyos para incorporar y valorar las actividades altruistas por los límites establecidos por el supuesto neoclásico de la maximización del interés particular. Pero, aunque todavía no forme parte del PIB, el nivel de bienestar ético-moral de los individuos es una variable que cada vez tiene más peso en la sociedad.  Un dato significativo para una sociedad liberal y conceptuada de individualista  como la de los Estados Unidos, cerca de 62 millones de los ciudadanos  -26,4 % de la población adulta- realizan trabajos de forma altruista, con una dedicación de más de 8.000 millones de horas anuales valoradas en 162.000 millones de dólares.

Al margen del altruismo organizado que se canaliza a través de las organizaciones sin ánimo de lucro, desde las ONGs a Entidades Financieras que operan a precio de coste, gracias a las TICs, en la Red, están apareciendo muchas iniciativas que persiguen los principios básicos de la Economía Altruista, donde el ejemplo de mayor transcendencia altruista es la donación de tiempo de ocio propio para ayudar o colaborar con el prójimo.  

A continuación presento algunos ejemplos que ilustran la Economía Altruista en la Red:

  • Wikipedia. Posiblemente el caso más paradigmático de la elaboración colaborativa de la enciclopedia más extensa en la historia de la humanidad.
  • NetMums. Una red social que agrupa a una comunidad de madres y padres para compartir sus  experiencias y conocimiento sobre los niños, impulsando, a la vez, los encuentros en la  vida real. Cubre el territorio del Reino Unido y cuenta con más de 500.000 usuarios que se ayudan mutuamente.
  • Couchsurfing. Una comunidad global online de viajeros y personas dispuestas a acogerlos en sus  casas ofreciendo alojamiento gratis –compartir el sofá-. Estamos hablando de cerca de un millón y medio de miembros de más de 65 mil ciudades del mundo y con más de 3 millones de experiencias, tanto por el que ofrece su alojamiento como por el beneficiario,  valoradas como positivas (99,8 %).
  • OpenEverything.  Un espacio global de conversación acerca del arte, ciencia y el espíritu del “Open”. Reúne  a personas interesadas en la cultura del “abierto” para crear y mejorar software, educación,  medios de comunicación, arquitectura, comunidades locales, etc.
  • SlicethePie. Una productora musical gestionada desde el Reino Unido, pero abierta a todo el mundo, que recoge la opinión  y valoración de miles de personas sobre artistas o grupos  musicales emergentes y facilita a los aficionados la posibilidad de invertir en la producción  de discos.
  • Cultura 3.0. Una plataforma donde un grupo de intelectuales e investigadores españoles propician lo que denominan la tercera cultura, es decir,  una cultura realmente “popular”, que no requiere intermediarios, místicos o intelectuales, sino que posibilita a cualquier ser humano a responder por si mismo a las grandes preguntas de siempre.

El crecimiento y funcionamiento de la Red, en buena medida, se está basando en la generación colaborativa y cooperativa de contenidos por parte de los usuarios, sin un afán, al menos inmediato, por recibir una recompensa económica o material directa, junto con determinadas iniciativas de prestación de servicios o intercambio de bienes sin mediar una compensación económica.

Esta tendencia, rompe, en cierta medida, con el “hecho natural” de convertir en mercancía todos los factores de producción –tierra, naturaleza, trabajo, seres humanos- en beneficio del capital, tesis que los teóricos liberales de la economía han defendido en la institución de un mercado libre, por ejemplo, Adam Smith en la Teoría de los sentimientos morales veía esta dimensión del concepto de mercancía como un hecho natural.

Hoy por hoy, es un hecho de que existe una Economía Altruista en la Red en pleno crecimiento, y que implica a millones y millones de seres humanos. Unos prestando servicios directos a terceros, y otros generando contenidos y conocimientos de los que nos podemos aprovechar todos. Obviamente es difícil determinar el valor económico actual, ni el peso que podrá a adquirir esta economía en un futuro. Así como, las transformaciones sociales, económicas y políticas que pueda conllevar. Transformaciones que pasan por un debate de gran calado, sobre todo en las sociedades occidentales, entre la  predisposición “natural” del género humano hacia el altruismo o hacia el egoísmo y la codicia.

Web 2.0. ¿El huevo o la gallina?

21 Septiembre, 2009

Huevo_GallinaEl fenómeno de la Web 2.0 es como el dilema de ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina? En algunos círculos se va asumiendo que la Web 2.0 es algo más que la  evolución de las aplicaciones web en la Red.

La Web 2.0, como filosofía, es una postura mental, una actitud, una forma de concebir las relaciones y compartir la información y el conocimiento y, por tanto, se entiende que cualquier actividad con el sufijo 2.0, debería compartir dicha postura mental. Por ejemplo: Empresa 2.0, Marketing 2.0, Administración 2.0, Turismo 2.0, Educación 2.0, y un largo etc.

Conversación, colaboración, cooperación, identidad, reputación, transparencia, entre otros, son conceptos que se manejan alrededor del término 2.0. Son conceptos que, en principio, socavan el modelo institucional “norma-control-represión” que se fue gestando a partir de la  primera Revolución Industrial. Un modelo vigente actualmente, aunque en crisis, donde el poder funciona y se ejercita en una organización reticular donde circulan los individuos que están siempre en situaciones de sufrir o ejercitar ese poder a nivel macro (estado-ciudadano) o a nivel micro (jefe-empleado, profesor-alumno, hombre-mujer, adulto-adolescente, experto-amateur, médico-paciente….). Un poder que transita transversalmente, que no está quieto en los individuos.

En la Red, con las herramientas Web 2.0, millones y millones de personas empiezan a conversar, y algunas de ellas van más allá colaborando y cooperando en las plataformas sociales (los prosumidores)  estableciéndose, de forma espontánea, un ecosistema regulado por aspectos como la identidad, reputación o la transparencia. Un ecosistema que choca frontalmente con el modelo institucional “norma-control-represión” vigente y que está provocando un replanteamiento de dicho modelo hacia un nuevo sistema de norma-control-“represión”, donde los conceptos tradicionales de autoridad son incapaces de entender y criticar. Un poder que en vez de ser represivo directo, realza la vida abogando por los derechos individuales y por el libre mercado. No tenemos que olvidar que esta tendencia está imbricada en los discursos y políticas liberales y neoliberales.

Con un ecosistema donde surge la figura del ciudadano 2.0, algunos de los poderes institucionales intentan posicionarse y dar una respuesta. Por ejemplo, la empresa o la administración pública. Para ambas instituciones, el nuevo ecosistema social-cultural 2.0 requiere que estas instituciones cambien sus estrategias y tácticas para dirigirse a esta nueva figura de ciudadano que está incorporando los valores 2.0 y, al mismo tiempo, incorporen estos valores en sus estructuras internas.  La mayor dificultad que están encontrando es que los propios dirigentes, salvo raras excepciones, no han asimilado los valores 2.0 y, por tanto, con la simple incorporación de las nuevas tecnologías y  las herramientas 2.0, sus resultados son más bien pobres. La visión 2.0 en las instituciones son, en definitiva, soluciones a viejos problemas.

Al margen de las promesas de los chamanes digitales, lo que parece claro es que más temprano que tarde, se consolidará un Poder 2.0, cuyas normas y controles, posiblemente, se articulará en la información y el conocimiento,  y está por dilucidar cuales serán los mecanismos coercitivos y sus agentes en una Sociedad 2.0.

Por el momento, quien lidera las iniciativas 2.0 son los ciudadanos, nativos o emigrantes digitales, que están interiorizando dichos valores junto con una avanzadilla que actúan como fuerza de transformación. Mientras que los poderes económicos y políticos lo único que persiguen es integrar dichas tecnologías en sus procesos de dominación, eso si, cambiando algunos comportamientos para que nada cambie.

¿El huevo o la gallina?: La primera cosa viva que podemos calificar de cómo gallina sin temor a equívocos es el primer huevo. Profesor John Brookfield, especialista de genética de la evolución de la Universidad de Nottingham (Inglaterra).

El Toro de la Vega. La crueldad elevada a la condición de interés sociocultural

16 Septiembre, 2009

Tordesilla-FestejoHoy no se trata de hablar de la sociedad de la información y el conocimiento, hoy toca denunciar uno de esos dispositivos socioculturales donde se cultiva la crueldad en una encerrona trágica: el victimario protegido en su pretensión de impunidad y la victima desprotegida de todo auxilio.

En Tordesillas (Valladolid), acaban de celebrar, una vez más, el festejo del Toro de la Vega. El festejo ha consistido en soltar a Moscatel, un astado de 540 kilos y pelo negro para que decenas de caballistas y mozos portando lanzas lo persiguieran, lancearan y matasen jaleados por un gentío de más de 25.000 personas. Este año, el caballista que le ha dado el lanzazo mortal no ha podido recoger su premio –el Ayuntamiento otorga al ganador una insignia de oro y una lanza de hierro forjada- porque el caballista “picó” al toro cuando todavía estaba sobre el asfalto –hasta para ejercer la crueldad existen normas-.

Eso si, algo se ha mejorado en la orgía de acoso, tortura y sangre. Hasta hace unos pocos años, el mozo que conseguía darle el lanzazo mortal tenía el derecho de cortarle los testículos al toro y mostrarlos orgulloso en el extremo de su pica.

Bajo el eufemismo  “el famoso y único espectáculo taurino de LA LIDIA DEL TORO DE LA VEGA”, es un festejo calificado de “Interés Turístico Regional” por la Junta de Castilla y León y cuenta con el respaldo de la mayoría de vecinos y, obviamente, de los aficionados taurinos.

Significativas las palabras de la alcaldesa de Tordesillas, Milagros Zarzuelo:  el animal dio “mucho juego”, la gente “se apartó debido al miedo que infundía” y que “sólo ha podido con él un lancero a caballo”. La alcaldesa insiste en que se trata de “un torneo limpio en el que el toro no sufre”.

Véase el vídeo para corroborar las palabras de la “edil” (sic).

Imagen de previsualización de YouTube

Moscatel, no es el único, se ha unido a los más de 13 mil toros y novillos que murieron en las 3.295 celebraciones  taurinas -corridas, festejos, festivales- que se llevaron a cabo el año pasado.

Con la excusa de que es una ancestral tradición se sigue alimentando la demostración de  brutalidad, crueldad y salvajismo de todo un colectivo humano que basa su diversión en la tortura y la muerte con la complicidad activa de las “autoridades”. En las sabias palabras de Gandhi “Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”.

Transformación con IVA

25 Junio, 2009

spanishLiderazgo de personas con IVA –léase Ideas, Valores y Actitudes-“ y la necesidad de que las instancias políticas lo que deben hacer es crear un entorno favorable para que “las miles y miles de decisiones diarias de las empresas  y los empresarios” puedan conducir a España a protagonizar un cambio de modelo que le permita salir de la crisis actual, son, en mi opinión, dos ideas fundamentales expresadas por Carlos Losada, director general de ESADE, en su conferencia en la sesión de Tribuna Barcelona, el lunes pasado.

Que España necesita transformar su modelo económico, es una necesidad incontestable a tenor de como nos está sacudiendo la crisis mundial actual. Hace un año y medio, según las instancias políticas del gobierno: el país iba bien, era el Estado de la UE que mejor había crecido estos años y que más había ahorrado, convirtiéndose en un país prospero y con una economía sólida. Y ahora nos vemos como un púgil en el ring recibiendo devastadores ganchos –de izquierda y de derecha- en cada round.

Al vuelo, el diagnostico no es favorable. La crisis financiera mundial tiene paralizado el flujo crediticio y las empresas y consumidores se las ven y desean para conseguir los recursos para realizar su actividad de compra e inversión. La explosión de la burbuja inmobiliaria en España, que se venía venir desde hacía tiempo, un sector con una gran incidencia en el empleo y en la economía -casi el 18% del PIB o, según estimaciones más reales, casi el 40% si se contabiliza el sector servicios relacionado con el mercado de la vivienda-.  La aceleración de la crisis en el sector turístico, otro de los sectores fundamentales de la “economía sólida” con un modelo “playa, sol y sangría” agotado desde hace bastante tiempo, el segundo sector por su aportación directa al PIB –más de un 12%, sin contabilizar otros sectores relacionados-. O, entre otros, la crisis del sector del automóvil, un sector que se desarrolló con la implantación de fábricas, a finales de los años 70 por empresas extranjeras, aprovechando los bajos salarios y una serie de condiciones favorables, pero que a fecha de hoy es inviable por el ajuste de la producción internacional y la deslocalización en regiones con costes salariales por hora y trabajador muy inferiores en países del Este de Europa o el Norte de África.

No hay que ser un gran experto para observar que la “economía sólida” de este país está noqueada con un futuro muy sombrío. Transformar el modelo económico va a requerir muchas ideas para impulsar sectores con potencial de crecimiento donde se pueda aportar valor añadido en una economía cada vez más global. Se identifican sectores como el aeronáutico, las biotecnologías, las energías renovables y el sector de las tecnologías de la información y el conocimiento. Obviamente son sectores de futuro, con un gran potencial de crecimiento en una economía basada en el conocimiento y, lo importante, tenemos experiencias y personas cualificadas. Pero también se van a requerir muchas ideas para transformar algunos de los sectores “clásicos” de la economía española aplicando criterios de sostenibilidad, diseño y calidad.

Asimismo, transformar el modelo económico va a requerir transformar los valores y las actitudes. Llevamos muchos años asentados en una cultura basada en el “pelotazo”, el éxito fácil y en un consumo desmesurado. Una cultura que ha impregnado a mucha gente, sean empresarios o simples consumidores, y de aquellos polvos vienen estos lodos. Millones de parados que difícilmente se incorporaran al mercado de trabajo, ciento de miles de familias que arrastraran durante años las cadenas crediticias, etc… Una cultura que ha propiciado, por activa y por pasiva, la visión cortoplacista y electoralista de las instancias políticas, tanto en el gobierno como en la oposición.

La visión, mi visión no es optimista, pero tengo la esperanza de que la situación pueda cambiar. No vale recurrir al falso optimismo de  los “diminutos, frágiles y precoces brotes verdes” y otras monsergas, porque la psicología económica –cuando falla la teoría y la práctica de la ciencia económica-  nos diga que la creación de un entorno de optimismo, incita a la inversión y el consumo y, por tanto, favorece la salida de la crisis actual.              

El liderazgo de personas con IVA es posible. Hay un gran potencial de ideas y proyectos,  y hay excelentes referentes para transformar los valores y las actitudes. Entre ellos, a modo de homenaje, el gran legado de Vicente Ferrer, el economista intuitivo, inteligente y visionario que nos ha demostrado que se puede transformar radicalmente una realidad con ideas, valores, actitudes y escasos recursos económicos.