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Transformación : Espacios colaborativos autogestionados o los Hacker Spaces

7 Abril, 2009

nycresistorUn hacker es alguien que se divierte con el ingenio, que usa la inteligencia para hacer algo difícil. Alguien que le apasiona el conocimiento, descubrir o aprender nuevas cosas y entender el funcionamiento de éstas. No tiene que estar centrado únicamente en las tecnologías de la información y las comunicaciones, aunque este neologismo se ha generalizado en dicho sector, es posible ser un hacker de los objetos y de los servicios.

Lo más próximo es nuestro ámbito cultural es la  popular figura de “el manitas”,  esa persona, individualista y autosuficiente, que suele ser solidaria y generalmente nos ayudará cuando precisemos su ayuda. Esa persona que arreglará la avería doméstica o solucionará el problema con el ordenador que nosotros mismos hemos agravado con nuestra torpeza y que hundirá nuestra autoestima cuando lo soluciona y nos dice: Esto estaba “chupao”….  

Pero si “el manitas” es un autodidacta y un experto individual de la “chapuza”,  en el buen sentido del término, la creación de espacios colaborativos colectivos o Hacker Spaces, para que nuestro castizo “el manitas”  o el hacker  pueda compartir sus conocimientos y aprender a programar, construir dispositivos electrónicos o desarrollar cualquier objeto que podamos imaginar,  son un elemento transformador que potencia el “Hágalo usted mismo“.

HackerSpaces, tiene censados cerca de un centenar de espacios en todo el mundo -obviamente no están todos- 15 de ellos en España (29 en los Estados Unidos). Es una tendencia en auge según la revista Wired, localizados en estudios, lofts, espacios semi-comerciales o espacios ocupados, están gestionados por el consenso de sus miembros guiados por el espíritu de cooperar y compartir espacios, herramientas y proyectos.  Estas iniciativas, por sus objetivos, actividades y fines, forman parte, a todas luces, de la Economía del Conocimiento pero, la mayoría de ellos, actúan y trabajan al margen del sistema.

Muchos de estos espacios ya se han convertido en referentes mundiales como el caso de Metalab en Viena, c-base en Berlin, Chaos Computer Club en Hannover y otras ciudades de Alemania, Noisebridge en San Francisco,  NYCResistor en Nueva York o HACDC en Washington, por citar algunos.

En nuestro país, los Hacker Spaces, muchos de ellos son iniciativas vinculadas a  movimientos de okupas y antisistemas, se dedican  fundamentalmente  a realizar formación sobre aplicaciones y software libre  y otras actividades como, por ejemplo: la Biblioteca Pública Digital, un taller abierto para aprender a hacer radio por Internet o montar una cabina telefónica de bajo coste para hacer llamadas gratuitas (proyectos de Hamlab Maravillas); o por citar otro proyecto que nos ha parecido interesante, la wiki para la investigación de temas diversos (delirium corporation).

Todos estos colectivos son denostados por no compartir la lógica de un sistema en crisis, por ocupar espacios físicos no utilizados y por declararse antisistemas. Pero, aunque minoritarios, están demostrando capacidad de organización al impulsar talleres para compartir conocimiento y experiencias, están demostrando que pueden poner su creatividad al servicio de las personas y están buscando vías alternativas transformadoras sin ánimo de lucro. Y lo más importante, están demostrando que son mucho más responsables que los directivos y dirigentes de un sistema donde ha primado la especulación y el beneficio rápido y que han permitido, en nuestro país, que el sector inmobiliario acumule una deuda de 470.000 millones de euros con una importante bolsa de activos tóxicos que en cualquier momento nos puede estallar,  que han gestionado mal un sistema que expulsa masivamente a cientos de miles de trabajadores del mercado de trabajo (la previsión es que en unos cuantos meses el desempleo pueda llegar a superar el 20% o más de la población activa) y que han conducido al país a una recesión técnica con un producto interior bruto (PIB) que ha pasado de un alegre crecimiento del 3,7% (2007), a un discreto avance del 1,2% (2008), para desembocar en un decrecimiento que puede llegar al 2% o más en el 2009.

Nos preguntamos: ¿Quiénes son los verdaderos antisistemas?, ¿Quiénes están construyendo, desde la base, la Economía del conocimiento?……

Transformación: ¿Podemos construir un mundo mejor con la filosofía Open Source?

6 Abril, 2009

recession03En el momento actual de recesión económica, con una crisis financiera sin precedente, con millones de personas expulsadas del mercado laboral y que, muchas de ellas,  difícilmente volverán a él porque todo apunta a que unos de los efectos de la salida de la crisis vendrá acompañado de grandes cambios estructurales en los sistemas productivos, sobre todo las deslocalizaciones,  avalados por las sacrosantas consignas de “competitividad-productividad”. Es interesante observar que surgen iniciativas transformadoras que plantean sólidas alternativas a un destino marcado por la mano no tan invisible.

En efecto, Victor Keegan en “The Guardian” se preguntaba hace unas semanas si podemos construir un mundo con la filosofía “Open Source” en un artículo titulado “Can we build a World with open source?. Según, Keegan, hasta hace poco, el Open Source se ha limitado al software en proyectos comunales como la Wikipedia, el navegador Firefox (con una cuota del 21,5% del mercado mundial) o el sistema operativo Linux, entre otros. Pero, estamos observando que el movimiento se empieza a extender hacia otros campos en la producción de bienes y servicios.

Por ejemplo, el caso de Vinay Gupta, un ingeniero escocés de origen indio, diseña casas de bajo coste para las regiones pobres o zonas siniestradas y las pone en Internet para que otros puedan construirlas. Su proyecto insignia es el refugio Hexayurt, un sistema que cuesta unos 200 dólares. Para sus proyectos emplea materiales comunes de construcción, incluidos paneles aislantes. El modelo de negocio es reducir el precio de los bienes y servicios esenciales hasta el nivel que pueda ser asumido por los pobres. Para Keegan, Gupta es sólo un  ejemplo de un movimiento mundial que ofrece una alternativa a las historias sobre la  escandalosa rapacidad de los bancos que saturan los medios de comunicación.

Otros ejemplos Open Source, que podemos encontrar, son: el teléfono móvil Neo FreeRunner de  Openmoko.com ; la posibilidad de construir un modelo diferente de coche en el proyecto  OsCar;  el desarrollo de una ecociudad de acuerdo con la propuesta de Open Source Ecology; los proyectos para saneamiento e higiene de Akvo para el tercer mundo, el desarrollo de una placa base de Arduino ;  el proyecto embrionario para fabricar una vivienda que podemos ver en el repositorio de fotos de Flickr;  la propuesta, presentada en Wired  del diseñador Ronen Kadushin que libera y ofrece gratis sus diseños de muebles y objetos en su propuesta “Open Design” e incita a los consumidores a descargarse los archivos con las instrucciones, fotos y diseños AutoCAD necesarios para la realización de su trabajo; el proyecto Barefoot collage, en la India, un lugar para aprender y desaprender, donde el profesor es el alumno y el alumno es el profesor, y que tiene como objetivo, por ejemplo y entre otros, enseñar a las mujeres las técnicas de los paneles solares para que sean autónomas en la gestión y mantenimiento de las instalaciones de sus poblados; o las herramientas gratuitas para una educación online reseñadas en Lifehacker.

Todos estos ejemplos, son una pequeña muestra de lo que está ocurriendo en nuestro mundo, y que los grandes medios, rara vez se hacen eco y como bien señala Keegan, a menudo se nos dice que las mejores cosas de la vida son gratis, pero pocos han intentado traducirlo en un modelo de negocio. Mientras que el capitalismo financiero está colapsado globalmente, es curioso constatar que una actividad emprendedora completamente diferente  (podemos denominarla comuna-ismo) está en pleno crecimiento. Un acto de hacer las cosas por el bien común, por nada: sea por una motivación altruista, sea porque se espera recibir una compensación mediante el esfuerzo voluntario de los demás.

Keegan, remarca que curiosamente, este tipo de productos no aparecen en las cifras del Producto Interior Bruto (PIB), salvo que no esté incorporado en otro producto comercial que se pueda vender-comprar, por ejemplo, los PCs de bajo coste con el sistema operativo Linux. Según él, es una riqueza no registrada y si el movimiento crece, tendremos que reconsiderar nuestras formas de medir la riqueza de las naciones. Porque el Open Source es un movimiento y uno de los aspectos más interesante es que se está propagando a los componentes materiales y con una expansión sin precedentes de las redes sociales y, por tanto, en la actual recesión mundial, se debería darle un gran impulso para transformar el nuevo modelo en una fuerza global.

Aunque los componentes materiales Open Source no tienen las mismas características que el software porque el producto final, a diferencias de las creaciones digitales, no se pueden duplicar sin costes suplementarios, puede representar un potencial diferente que puede utilizar las redes para liberar, en el mundo entero, las energías creativas de trabajadores insatisfechos o de parados para poder fabricar productos realmente deseados por las personas y que se correspondan con las realidades locales, incluyendo la disponibilidad de los propios componentes.

Es un paradigma que se ajusta a la era de las redes, donde la fabricación real de mercancías se externaliza, Si los gobiernos del mundo se inquietan por el origen de nuevos productos y empleos cuando finalice la recesión, entonces ellos deberían incentivar la fabricación de bienes por las personas, para las personas. Es apostar por el desarrollo de una Economía del Conocimiento generalizando y liberando para la sociedad: las formas, métodos y maneras de abordar y resolver problemas, y las herramientas o medios de producción para producir a su vez, o más conocimiento o productos y servicios con un valor añadido, útil y cuantificable para la sociedad.

La Ley Nokia: un paso más para regular la Red

5 Marzo, 2009

mafalda_poliEs seguro que la aprobación por el Parlamento finlandés, principalmente por los diputados de la coalición gubernamental de centro-derecha,  de la ley que autoriza a las empresas y organismos públicos a investigar los registros del correo electrónico de sus empleados para evitar la filtración de secretos industriales va a generar un sinfín de artículos y comentarios en la Red.

Hasta ahora, la legislación finlandesa garantizaba el secreto de las comunicaciones y en caso de actividades sospechosas se podía investigar el correo electrónico de los trabajadores mediante la correspondiente orden judicial. A partir de ahora, las empresas podrán controlar datos del correo electrónico de sus empleados, como el destinatario y el remitente, el formato y tamaño de los archivos adjuntos, la fecha y la hora de los mensajes, aunque no podrán acceder al contenido de los mismos. Además de las empresas, la nueva legislación permite el control de las comunicaciones electrónicas a los Ministerios, las bibliotecas, los centros educativos e incluso a las comunidades de vecinos que compartan un mismo servidor de Internet.

El texto legal fue bautizado como “Ley Nokia” debido a la presión que ha estado ejerciendo la compañía finlandesa de telefonía móvil para su aprobación, después de sufrir varios presuntos casos de espionaje industrial.

La iniciativa finlandesa junto a otras, como el control y penalización de las descargas consideradas ilegales o la censura de webs con contenidos políticos o sociales considerados peligrosos y que aplican mas de 40 países (véase la OpenNet Initiative), nos tiene que hacer ver que la Red se ha ido consolidando como una de las infraestructura fundamentales de los sistemas socioeconómicos (es un medio de producción), políticos y culturales dominantes en el mundo y, a pesar de sus principios fundacionales (neutralidad de la red, espacio abierto, etc…), ésta acabará subordinada a dichos sistemas.

La Red será abierta y realmente democrática si los sistemas socioeconómicos, políticos y culturales se transforman. La “Ley Nokia”  se ajusta a los principios fundamentales del sistema capitalista: titularidad privada de los medios de producción; una estructura económica en la cual la titularidad de los medios de producción operan principalmente en función del beneficio y en la racionalización en función de la inversión de capital y hacia la consecuente competencia por los mercados de consumo y trabajo asalariado; y un orden económico en el cual predomina el capital sobre el trabajo como elemento de producción y creación de riqueza como causa o como consecuencia del control sobre los medios de producción por parte de quienes poseen el capital.

La Red, por sus características es un espacio que puede facilitar la lucha, para conquistar espacios que faciliten la autonomía de cada individuo y espacios de libertad y democracia participativa, pero no tenemos que olvidar que, sin las necesarias  transformaciones políticas, sociales, económicas y culturales, es una utopía neoanarquista pensar, sin cuestionar lo esencial, que podemos tener una Red basada en el autogobierno de personas y asociaciones contraria al gobierno o autoridad obligatoria que emana de los Estados como garante de los sistemas dominantes.

La transformación como proceso de construcción creativa

18 Febrero, 2009

mafalda02Nos hicimos eco de las tesis de Bruce Nussbaum en un par de entradas en este blog: “La innovación ha muerto, viva la transformación” y “La transformación: un concepto para afrontar la crisis“. Y seguimos dándole la vuelta a los conceptos de “innovación” y de “transformación”, porque estamos convencidos que la mayoría de los conceptos no son neutros,  se manejan según contexto e ideología en el discurso dominante y, por tanto, se plantean problemas de delimitación y definición conceptual. Parafraseando a Hegel: el concepto, para nosotros es como un mediador entre el ser y el devenir, entre lo inmediato y la reflexión.

Estamos inmersos en una profunda crisis y seguimos constatando que nadie es capaz de vislumbrar su profundidad, tuvimos la ilusión de que un golpe de timón a lo mejor nos permitía ver la luz al final del túnel pero, lamentablemente, cada día que pasa, nos desayunamos con una mala noticia, sea un nuevo pufo trilero en el sector financiero, más cierres de empresas o la eliminación de miles de puestos de trabajo. Una crisis de un sistema que durante años ha privatizado los beneficios y que, hoy en día, quiere socializar las pérdidas y los fraudes. 

La única solución que nos queda es transformar a nivel macro el sistema y sus instituciones, y transformar a nivel micro las empresas, las organizaciones y, los individuos (nosotros). Pero tengamos claro que no hay transformación sin deseo de cambio. Cambio para potenciar un sistema más ético, más social, considerando lo que estamos viviendo. La transformación no es una finalidad ni un resultado, es algo muy sencillo y muy complejo a la vez porque, como dijo Krishnamurti, requiere que podamos ver lo falso como falso y lo verdadero como verdadero y, también, ver la verdad en lo falso, y ver lo falso en aquello que ha sido aceptado como la verdad.

 Transformar es entrar en un proceso continuo donde debemos enfrentarnos a retos para rediseñar las funciones de usos y prácticas en cualquier actividad, porque nada está fijo. No es una apuesta para el futuro, sólo se puede dar ahora, de instante en instante. Es ética, visión, diseño, movilización, catalización, conducción, materialización, participación, gestión de la emoción, gestión de las relaciones de poder, gestión del conocimiento, formación y comunicación.

La innovación como proceso de destrucción creadora (sic)

18 Febrero, 2009

trilerosEn general, se considera que, hoy en día, la innovación es la piedra angular de toda empresa porque se considera el elemento clave de la competitividad. Lo oímos continuamente, cualquier líder empresarial que se precie, incorpora en su discurso el concepto y, a la menor oportunidad, nos habla de sus últimas innovaciones. La cuestión que nos planteamos es: ¿Qué es innovación para un líder empresarial?.

Pues bien, puede ser la  introducción en el mercado de un nuevo bien o de un servicio o una mejora que aporte nuevo valor añadido; o la introducción de un nuevo método productivo o metodología organizativa, ya existente en un sector, que no deriva de algún descubrimiento científico; o la apertura de un nuevo mercado; o la obtención de una nueva fuente de suministro de materias primas o productos semielaborados; o el establecimiento de una nueva organización en una determinada industria o mercado. Es decir, fuerzas definidas por el  economista austriaco Joseph A. Schumpeter y que, según él, son las  responsables del proceso de destrucción creadora que constituye el dato de hecho esencial del capitalismo.

Y acotado el concepto de innovación, nos preguntamos, considerando el estado actual de nuestra economía y las sombrías perspectivas, ¿Cuáles han sido esas innovaciones que han desencadenado un proceso de destrucción nada creador?. Si uno de los elementos claves de la globalización ha sido la “innovación” financiera como vector decisivo de los cambios de estos últimos años desde la desaparición del sistema de Bretton Woods y la gran inflación de los años setenta, en estos momentos, con la situación de crisis en la que estamos inmersos, vemos que muchas de las iniciativas consideradas innovadoras son las que nos han conducido a la situación actual. Por ejemplo: las hipotecas a los clientes Ninja (no income, no job, no assets), una “innovación” que Leopoldo Abadia la explica con una gran clarividencia; la “innovación” de Bernard Madoff, expresidente del Nasdaq, una burda estafa piramidal, eso sí, arropada por el glamur de pertenencia a un club selecto de inversores con la complicidad de intermediarios que recomendaron o colocaron a sus clientes (los fondos “Optimal” ofrecidos por el Grupo Santander, Banco Safra y el Fairfield Greenwich Group); o, entre otras “innovaciones”, el último caso que acabamos de conocer: la venta de certificados de depósito del Stanford International Bank Ltd.

Sin olvidar las “innovaciones” del sector industrial que nos está conduciendo a una crisis medioambiental (cambio climático, agotamiento de los recursos naturales) sin resolver los problemas crónicos de nuestro mundo (hambrunas, epidemias y falta de atención sanitaria básica, etc.)………

Posiblemente, la transformación es la clave, pero nos preguntamos: ¿Los líderes actuales disponen del ADN necesario para abordar las transformaciones necesarias para corregir los desastres de la innovación como proceso de destrucción creadora del capitalismo?.No estoy seguro.