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Facebook. Una mirada a su ecosistema

18 Diciembre, 2009

SPIDERAlrededor de Facebook se está configurando un ecosistema de relaciones sociales, contenidos y aplicaciones que nadie podría haber imaginado a priori. Un ecosistema en plena expansión que ya ocupa la 4ª posición en el ranking de los sitios web más visitados detrás del eterno trío -Google, Yahoo! y Microsoft- y lidera la primera posición de las redes sociales online.

En algo más de 5 años, una red social online que fue desarrollada para uso exclusivo de los alumnos de la Universidad de Harvard,  ha alcanzado la cifra de 350 millones de usuarios registrados convirtiéndose en la red social más extensa del mundo –únicamente el 30% de sus usuarios provienen de los Estados Unidos-.

Pero no son solo los 350 millones de usuarios los que pueden acceder directamente a Facebook, además, con el lanzamiento en diciembre de 2008 de su interfaz de aplicaciones Facebook Connect ha conseguido que cada mes una media de 60 millones de usuarios puedan interaccionar con la red social a través de más de 80.000 sitios webs -entre ellos 50 de los más importantes del mundo- y dispositivos –incluidos iPhone y Xbox-. Una interfaz que ofrece servicios de autentificación a otros sitios web y de publicación directa de contenidos de esos sitios web en Facebook permitiendo  que algunos incrementen de forma sustancial el tráfico hacia su espacio web.

Con el interfaz Facebook está consolidando una red de conexiones entre sitios web y contenidos con un crecimiento espectacular en los últimos meses al pasar de las 15.000 de septiembre de 2009 a los 80.000 de principios de diciembre. Sin olvidar las 500.000 aplicaciones actuales que los propios usuarios o empresas terceras han desarrollado en Facebook y que aportan un cierto valor a los usuarios en el manejo de sus contenidos, entretenimiento y en la relación con terceros. Unas aplicaciones que están teniendo un importante crecimiento en el ámbito del juego social –Playdom, Zynga, Playfish, Scrabulous, Texas HoldEm Poker, Paradise Paintball 3D, etcétera-.

Facebook está consiguiendo con su política de conectividad y desarrollo de aplicaciones la procrastinación de una parte de nuestro tiempo en su red, porque ya no es una simple red social donde una persona simplemente mantiene una red de amigos, conocidos y saludados y se conecta para consultar las actualizaciones de estado o añadir algún contenido a los muros. Es una red que está desarrollando un complejo entramado, una especie de sutil tela de araña donde, las personas pasan más tiempo y, obviamente, es un terreno abonado para desarrollar un nuevo y potente marketing online en un espacio donde se concentra millones y millones de personas, con la posibilidad de identificar sus perfiles personales y el de sus relaciones.

Ciberactivismo. El Manifiesto contra González-Sinde

8 Diciembre, 2009

cyberactivismLas movilizaciones, articuladas en un Manifiesto, de un importante grupo de usuarios de Internet utilizando los medios sociales de comunicación para oponerse a la inclusión, a última hora, en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que pueden afectar al libre ejercicio de libertades básicas en defensa de los intereses del sector de las industrias culturales, pone en evidencia, una vez más, la capacidad de la Web 2.0 para desarrollar el ciberactivismo político, pero, al mismo tiempo, nos muestra debilidades o contradicciones en el encaje mundo real-virtual.

Como parte activa y al mismo tiempo observador, me parece interesante poder compartir mis primeras notas y reflexiones agrupadas en una serie de puntos sobre los acontecimientos relacionados con la movilización. Los puntos:

  • Motivaciones para la movilización. En este punto nos encontramos con una amplia diversidad de puntos de vista y sensibilidades que cubren una amplia gama de grises que van desde el blanco de la defensa de derechos básicos como ciudadanos de un Estado, hasta el negro de la defensa de La Red como espacio al margen de los derechos y obligaciones que rigen a los mortales. Queda para el análisis sociológico la distribución de la gama de grises. A destacar también que es una movilización sin “color” político. Sobre todo si consideramos que en la cultura de este país la mayoría de las movilizaciones siempre se han articulado en la identificación con un determinado “color” político u organizaciones afines.
  • Representatividad social. Desde un punto de vista cuantitativo los movilizados, es decir los que han publicado en sus blogs el manifiesto, los que se han adherido vía comentarios en foros o twitter, y las adhesiones a grupos en redes sociales a favor del manifiesto, por el momento, estaría, a ojo de buen cubero,  entre 1-2 % de los usuarios activos en Internet. En términos de población adulta –con derecho a voto- no llegaría al 0,5-0,7 % -en las últimas elecciones generales el voto en blanco y las abstenciones representaron, respectivamente, el 1,12% y el 24,68%-. De acuerdo con estos datos, la primera conclusión sería que la representatividad social es mínima y, por tanto, se podría presuponer que con un impacto en las decisiones políticas más bien débil. Pero, al mismo tiempo, en términos cualitativos, la representatividad va mucho más allá al concentrar el sector de población más activo y dinámico en la Red con capacidad de influencia en los movimientos sociales y políticos.

  • Cobertura mediática. La movilización ha tenido, además de la cobertura de los medios sociales como agente de movilización, una importante cobertura mediática en los medios tradicionales de masas –prensa, radio y televisión. Una cobertura que si la comparamos con otras movilizaciones en la calle podría considerarse desmesurada atendiendo a los elementos cuantitativos. Un aspecto de gran importancia porque, es la primera vez, que estos medios tradicionales recogen de forma unánime un fenómeno que ocurre en la Red y que va mucho más allá por sus repercusiones. Una cobertura que evidencia que el efecto cualitativo de la movilización online ha sido muy superior al efecto cuantitativo. En Espacio Fílmica podemos encontrar un interesante análisis de cifras y cobertura mediática.
  • Impacto en las decisiones del Gobierno y en la oposición.  Obviamente, dada la cobertura mediática –sociales y de masas- el Gobierno movió ficha de forma precipitada y contradictoria al cambiar de opinión en pocas horas. Por un lado, la Ministra convocando rápidamente a unas pocas personas representativas del mundo Internet por sus actividades o visibilidad para montar el paripé de que se estaba dialogando con el sector,  hacerse la foto y no cambiar nada. Por otro lado, al ritmo como se desarrollaban los acontecimientos, el Gobierno anunciando más tarde que se cambiaría algún detalle de la propuesta de ley –que sean los jueces quienes tengan la potestad de decidir si se cierra o no un sitio web-, un cambio que estaba cantado en el desarrollo de la Ley. Es posible que la decisión precipitada de Zapatero, contradiciendo la posición de Sinde, estuvo provocada por la cobertura mediática y la posición oportunista y contradictoria del Partido Popular que rápidamente salió a la defensa del manifiesto cuando hace poco dio su visto bueno en el parlamento europeo a una directiva que, más o menos, está alineada con la propuesta inicial del Gobierno. Muy pocas veces se ha podido ver que una movilización social pueda provocar, en un espacio de tiempo tan corto, cambios en las posiciones de un Gobierno.
  • Organización del movimiento a favor del Manifiesto. Es un hecho que La Red está cambiando las formas de la actividad política y la movilización –el Ciberactivismo- y, también es un hecho que estamos en las primeras etapas y queda mucho camino por recorrer. Tenemos varios casos donde se ilustra el potencial de la Web 2.0 para la actividad política y las movilizaciones. Entre ellos, señalar que una buena parte del éxito de la campaña de Obama estuvo motivado por un uso inteligente, organizado y planificado de los recursos de La Red para movilizar seguidores o para captar donaciones; o el caso de la cobertura informativa de la revuelta en Irán de este verano realizada por los propios ciudadanos utilizando los medios sociales a pesar de la censura. En el primer caso, hubo organización, estrategia y táctica apoyándose en una cultura asentada en una tradición de redes sociales en el mundo real. En el segundo caso, en un contexto dramático y desesperado, unas personas buscando vías alternativas de comunicación en un contexto de férrea censura. En el caso del Manifiesto, observamos una iniciativa de un pequeño grupo de comunicadores y una adhesión numerosa y rápida –el efecto viral- por parte de los usuarios más activos en la Red que plantea un dilema entre Adhesión y Participación, entre visión 1.0 y una visión 2.0. Asimismo, la cuestión que nos planteamos es ¿Cuánto durará la movilización? pasado el primer pico de la movilización del pasado miércoles y jueves y su cobertura mediática, ¿tendremos nuevos picos?. ¿No se improvisaron, al margen de las loables intenciones, la convocatoria de manifestaciones “físicas” en las principales ciudades la tarde un viernes víspera de uno de los puentes más largo?,  una asistencia a dichas concentraciones que fue testimonial y puso, una vez más, en evidencia el divorcio mundo virtual-real en lo referente a movilizaciones de masas. En este punto, nos preguntamos, en el momento en que los ciudadanos, gracias a la Red, puede manifestar su descontento y aportar su opinión como individuos, ¿Es necesario la movilización en la calle si consideramos que esta forma de acción era la única vía que tenían los ciudadanos para expresar su descontento cuando no existían los medios sociales de comunicación?.

En estas notas, podríamos concluir , en una primera aproximación, que el ciberactivismo en nuestro país está aprendiendo a dar los primeros pasos. Sus bases participativas y colaborativas son inmaduras porque todavía estamos aprendiendo a conversar y en la vanguardia de los usuarios más avanzados todavía se imponen algunos personalismos egocéntricos –forma parte de la condición humana y la cultura dominante. Pero a pesar de la inmadurez, los ciudadanos-internautas han conseguido hacerse oír y demostrar el potencial de la Red y de los medios sociales de comunicación en la movilización social y política. Aspecto que nos lleva a pensar que ya nada será igual.

El Manifiesto. Bolcheviques 1.0 versus Líderes 2.0

2 Diciembre, 2009

librorojoUn número importante de internautas, entre ellos el que suscribe esta entrada,  se han adherido al Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet” publicándolo en sus blogs, adhiriéndose a grupos en las redes sociales o aportando su opinión en foros.

Es una reacción normal en cualquier país democrático a una medida que puede afectar al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura, en este caso, a través de Internet.

Pero al mismo tiempo la génesis del Manifiesto pone en evidencia las carencias y falta de transversalidad de la Web 2.0 española en lo social y político.  El Manifiesto lo piensan, cocinan y ponen en circulación, atribuyéndose la representatividad de una amplia mayoría,  un reducido núcleo de “lideres” de opinión en la blogosfera española, me atrevería afirmar que muy reducido. Una actitud que parecida a la  imagen de los bolcheviques de la revolución Rusa o China, en la que un reducido número de personas se autoproclamó vanguardia de la gran masa e impuso su pensamiento y estrategia para conducirnos a un mundo mejor.

Estos bolcheviques viven una gran contradicción, por un lado son pregoneros y opinadores de los principios de la Web 2.0 –participación, conversación, colaboración….. pero muchos actúan como bolcheviques 1.0, estás conmigo o estas contra mí , rehúyen cualquier conversación, transmiten unidireccionalmente y rápidamente buscan el protagonismo  reflejo de un pensamiento egocéntrico.

Si se hubiesen comportados como Lideres 2.0, hubiesen pensado, cocinado y, aprovechando su visibilidad en los Medios Sociales y en los Medios de Masas, puesto en circulación un anteproyecto de Manifiesto para que la Web 2.0 de nuestro país pudiese discutirlo, reescribirlo y, al final, trasladarlo al Gobierno.

Publicar un Manifiesto y generar adhesiones por el efecto viral de la red es como la lluvia en el desierto, moja la arena pero esta se seca enseguida.

Lanzar un proceso de conversación en la red alrededor del manifiesto es generar dinámicas, o al menos intentar generarlas, para mantener un debate vivo y constructivo durante un cierto tiempo, el tiempo necesario para los brotes verdes…, donde los protagonistas hubiesen sido todos –creadores, internautas 2.0 y líderes 2.0-.

Lamentablemente, en nuestro país , todavía domina la cultura de la adhesión y no la de la participación y colaboración. Que cada uno le ponga rostro a sus bolcheviques.

Prosumidor. Modelización de la cadena de valor

24 Noviembre, 2009

La figura del prosumidor –productor y consumidor de contenidos- está adquiriendo un importante protagonismo en La Red. Son los que alimentan los medios sociales de comunicación –blogs, wikis, redes sociales…. – o impulsan la industria del software abierto.

Un aspecto interesante es poder modelizar y visualizar gráficamente los cambios que provocan en la cadena de valor clásica donde intervienen el productor de contenidos, el distribuidor y el consumidor.

En el excelente análisis del australiano Axel Bruns, plasmado en su libro Blogs, Wikipedia, Second Life, and Beyond: From Production to Produsage”  he recogido algunas de sus ideas  que traslado en esta entrada de forma resumida.

El prosumidor rompe la cadena de valor tradicional. Todo apunta que la amplificación de la componente participativa en la Red es parte de un fenómeno de socialización económica y cultural, rompiendo con la tradicional cadena de valor productor-distribuidor-consumidor e impulsando una transformación que promueve un modelo emergente de la cadena de valor caracterizado por un consumo-productivo y una actitud que puede ser categorizada como la de infociudadano.

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Una cadena de valor que se transforma en un ecosistema prosumidor. el cual utiliza los espacios de desarrollos de contenidos o “Hubs prosumidores” y  las contribuciones iniciales: sean individuales, de dominio público o fuentes comerciales.

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Con una organización heterárquica –la antitesis de las estructuras jerárquicas- y un desarrollo colaborativo, evolutivo, iterativo y palimpséstico –un proceso de escritura y reescritura permanente-  que permite crear valor, a menudo con una gran calidad comercial. Un ecosistema con capacidad de generar otros flujos en la cadena de valor de los prosumidores: actividades comerciales al rentabilizar el efecto colmena, por ejemplo: servicios de soporte, consultoría, venta de contenidos, etc.; el aprovechamiento comercial sin ánimo de lucro de los contenidos generados por los propios usuarios; o servicios comerciales sin ánimo de lucro para potenciar a los prosumidores.

PD: Aunque Bruns utiliza el concepto de Produsage, yo prefiero seguir utilizando el termino de prosumidor. En la web produsage.org, se puede encontrar un amplio material que apoya las tesis de Bruns.

Open Government. La larga marcha

30 Septiembre, 2009

oGovLa primera cuestión es delimitar el concepto de Open Government –oGov-. En una primera aproximación, es un modelo de relación de las AA.PP. y sus gestores con los ciudadanos basado en la racionalización de los procesos administrativos, la transparencia, la accesibilidad y la receptividad.

Si hacemos un poco de historia, desde el famoso manifiesto de David Osborne y Ted Gaebler: Reinventing Government, en el que se planteaba la necesidad del Estado y que una sociedad civilizada no puede funcionar sin un gobierno eficiente; que la gente que está en el gobierno no es el problema, lo son los sistemas en que trabajan… los intentos de racionalizar la operativa de las AA.PP. y sus relaciones con los ciudadanos con las tecnologías de la información y las comunicaciones se remonta a la época de la apertura de Internet a la sociedad y el desarrollo de los discursos sobre Autopistas de la Información, Sociedad de la Información y otros.

Un botón de muestra: cuando en el informe “From Red Tape to Results Creating a Government that Works Better & Costs Less Report”  y la iniciativa “Reinventing Government Online en el marco del programa  National Performance Review del año 1993, liderado por Al Gore durante la Administración Clinton, se establecieron las bases para transformar un modelo de  administración burocrática construido bajo los postulados dominantes en el siglo XIX,  a un modelo de administración electrónica -eAdministración- flexible, interactiva y accesible por la Red.

Desde que se lanzó la iniciativa de Al Gore, hasta hoy, ha llovido mucho, las iniciativas han proliferado –eEuropa o INFO XXI: La sociedad de la información para todos, entre otras-  y hemos vivido algunos cambios. Es cierto que en los últimos 15 años se han producido avances, no los suficientes en mi opinión, en la implantación de servicios online de tramitación para los ciudadanos y se van consolidando iniciativas legislativas para facilitar el desarrollo y la implantación de éstos, por ejemplo, en nuestro país la Ley de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos (LAECSP).

Hoy, en los discursos sobre una Administración más abierta se impone la meme 2.0. En una entrada anterior, decíamos que la “Web 2.0, como filosofía, es una postura mental, una actitud, una forma de concebir las relaciones y compartir la información y el conocimiento y, por tanto, se entiende que cualquier actividad con el sufijo 2.0, debería compartir dicha postura mental”.

Y el concepto de oGov se alinea con la meme 2.0. Javier Llinares, en su blog, publicó una excelente entrada: Open Governement Transformation, donde analizó el concepto desde distintas perspectivas. De su entrada retomo dos de los principios básicos que se manejan en dicho concepto:

  • Administración Transparente: En el sentido de que las AA.PP. aún siendo valedora de la veracidad y la integridad de la información que maneja, no es propietaria de ésta y, por lo tanto, debería poner sus datos a disposición de la sociedad para que cualquiera pueda interactuar mediante el uso de aplicaciones sobre dichos datos, de tal forma que el concepto de servicio público quede liberalizado. Es obvio que este principio de transparencia no implica liberar el acceso a datos personales y privativos de los ciudadanos o aquellos datos que puedan ser considerados sensibles para la seguridad o los intereses del país.
  • Administración Conversacional: Las AA.PP. deben abrirse a los ciudadanos, entablar una conversación con el fin de escucharlos y tomar decisiones basadas en sus necesidades y preferencias,  que facilite la colaboración de los ciudadanos y funcionarios en el desarrollo de los servicios que presta  y que comunica todo lo que decide y lo hace de forma abierta y transparente.

 Asimismo, señalar que en el desarrollo del oGov podemos considerar que, hoy en día, aunque las tecnologías de la información y las comunicaciones son un elemento clave, son herramientas e infraestructuras meramente instrumentales, más bien triviales en el momento en que una parte importante de la sociedad se han apropiado de ellas y todo el mundo las considera como algo natural.

Pues bien, de acuerdo con estos principios básicos del oGov, es decir una Administración transparente y conversacional. La pregunta que nos hacemos es: ¿Cuál es el avance del oGov en nuestro país? Y la respuesta, en mi opinión, es bastante desalentadora, porque, por el momento, quien lidera las iniciativas 2.0 son algunos ciudadanos, nativos o emigrantes digitales, que están interiorizando dichos valores junto con una avanzadilla que actúan como fuerza de transformación.

Una avanzadilla de profesionales del sector privado y del sector público que actúan como evangelizadores o guerrilleros 2.0. Unos calificativos que no los aplico en plan despectivo, ya que yo mismo me considero un evangelizador que lleva más de 20 años dedicado profesionalmente a llevar el mensaje de las bondades de la transformación por esas tierra de “paganos”.  

Por el momento, las iniciativas son escasas, a pesar de lo mucho que se escribe sobre el tema, más bien testimoniales, y es debido a dos motivos:

  • El primero, el más fundamental, es que los poderes económicos y políticos, aquí y allá –efecto globalización ideológica- lo único que persiguen, en estos momentos, es integrar dichas tecnologías en sus procesos de dominación y control, eso si, cambiando o más bien maquillando algunos comportamientos para que nada cambie.
  • El segundo, en nuestra realidad más próxima, es el bajo nivel de confianza que la clase política hegemónica deposita en los ciudadanos. Una clase política donde, salvo raras excepciones, domina la mediocridad, con unas estructuras de partido monolíticas y con una férrea disciplina –el que se mueva no sale en la foto-, sin una visión de país –con proyección de futuro- y que únicamente se dirige a los ciudadanos una vez cada cuatro años en busca de su voto con una “conversación” unidireccional -”mitinera”-, y que, cuando gobierna, si hay algo que no practica es la transparencia.

El camino hacia el oGov, será largo, muy largo. Se requieren grandes cambios políticos y sociales para asentar una cultura donde dominen los valores de una democracia verdaderamente participativa, tanto en los gestores de lo público como en los ciudadanos, para garantizar los dos principios fundamentales de oGov: Transparencia y Conversación. Algo que suena, hoy por hoy, a utopía.

Considerando que las grandes transformaciones sociales, económicas y políticas siempre se han producido por amplios movimientos sociales que van tomando conciencia de la necesidad de dichas transformaciones, pues eso, los “evangelizadores” tenemos que seguir llevando, en una larga marcha, nuestro mensaje a todos los rincones y consolidar espacios, aunque sean pequeños, donde se puedan desarrollar los principios fundamentales de un oGov.