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No es Wikileaks, pero son las luces largas del Gobierno

Las revelaciones de Wikileaks están documentando, hasta el momento, lo que es obvio en la diplomacia de los Estados Unidos y las presiones que ejerce a los gobiernos en defensa de sus intereses, nada nuevo bajo el Sol porque forma parte del juego y las relaciones de la primera potencia con sus amigos subordinados y sus potenciales enemigos. Pero la Red nos está aportando a los ciudadanos corrientes un nivel de información, si sabemos buscar, que antes estaba reservado a los especialistas e investigadores en sus rastreos en hemerotecas. A modo de ejemplo, recuperando alguna que otra declaración sobre la visión estratégica de nuestro Gobierno recuperamos la siguiente perla:

“Yo trabajo con una visión del proyecto político a largo plazo; siempre he puesto las luces largas en todas las cosas”, nos decía, en enero de 2007, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Le preguntaron: ¿Vamos a superar a Alemania en renta per cápita? Y respondió: Sí. Claro que sí. SíDe aquí al 2010 les podemos superar perfectamente. Igualar y superar ligeramente. Es que el crecimiento de España está en el 4%. Creando empleo. Es que, insisto, el 60% de los puestos de trabajo que se crean en Europa se crean en España. Sólo con esa cifra uno, como presidente de Gobierno, se siente ya absolutamente reconfortado en el balance de su actuación. Cualquier país de nuestro entorno estaría deseando crecer al 4%. Ya no digo crear tres millones de empleos en una legislatura, y además tener un superávit que en este 2006 va a ser del 1,6%, unos 14.000 millones de euros…

Al poco tiempo llegó el tsunami de la crisis financiera y desnudó las estructuras económicas en los que se había asentado el crecimiento y desarrollo de nuestro país, aflorando la sórdida realidad de unas estructuras económicas y unas políticas que han condenado a cientos de miles de ciudadanos al paro y al empobrecimiento en estos tres años.

Y el presidente del Gobierno, con las luces largas puestas en todas las cosas, el pasado viernes se siente protagonista de la loca carrera del siglo, emulando a los personajes de la película dirigida por Blake Edwards:  “La lucha contra esta crisis sea asemeja a una sinuosa y estrecha carretera de montaña: apenas hemos dejado atrás la ultima curva, conjurando el riesgo de derrapar, nos encontramos con el peligro de la curva siguiente”  y que como el compromiso de España con la consolidación fiscal y las reformas estructurales es “firme y definitivo” confía en estar ya en “la última curva” de la crisis económica.

Un día después, el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, ha asegurado que España aún está “subiendo la montaña” de la crisis y que el presidente del Gobierno “sabe mejor que nadie” que todavía queda un “largo recorrido“.  En fin, que se aclaren entre ellos, porque no saben dónde estamos y, lo más peligroso, no saben a dónde vamos. Mientras tanto, se conduce el país a golpe de metáfora, donde el presidente del Gobierno cada vez se parece más al profesor Fate,  personaje de Edwards interpretado por Jack Lemon en la carrera del siglo, conduciendo el vehículo Hannibal 8 como metáfora de sus reformas estructurales. Y es que… ¿acaso no existen los elefantes alados?… ¡hasta el próximo engaño!

Professor Fate’s Hannibal Twin 8s

Fuente: El País, Entrevista con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero Presidente del Gobierno, publicada el 15 de enero de 2007

De la bomba del Liceo de Barcelona al tiempo de los DDoS

Karl Marx en 1852 escribió :“Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa”.

Una tragedia fue la acción del anarquista Santiago Salvador Franch cuando lanzó una bomba a la platea del Gran Teatro del Liceo el 7 de noviembre de 1893 dejando un balance de 20 muertos y múltiples heridos. Como consecuencia del atentado, el sistema declaró la ley marcial en Barcelona, todos los derechos y libertades civiles fueron suspendidos, cientos de militantes anarquistas inocentes fueron arrestados y torturados, el atentado fue constantemente utilizado como una excusa para la persecución sistemática de la prensa anarquista, los sindicatos y otras organizaciones. Según escribió Santiago Salvador :“mi deseo era destruir la sociedad burguesa, a la cual el anarquismo tiene declarada la guerra abierta; y me propuse atacar la organización actual de la sociedad para implantar el comunismo anárquico. No me propuse matar a unas personas determinadas. Me era indiferente matar a unos u a otros. Mi deseo consistía en sembrar el terror y el espanto”. Esta tragedia fue el reflejo de una época convulsa y de un movimiento con distintas corrientes de pensamiento y acción, pero que compartían algunos puntos en común como el pensamiento de Faure “cualquiera que niegue la autoridad y luche contra ella es un anarquista” o el objetivo de construir una sociedad “sin amo ni soberano” en palabras de Proudhon.

En estos momentos, nos encontramos con una repetición de la historia pero, en palabras de Marx, en su faceta de farsa que podemos observar en la operación PayBack, una serie de “atentados” en la Red contra algunas empresas que cancelaron o denegaron continuar prestando sus servicios a la organización WikiLeaks como PayPal, Visa, Mastercard, EveryDNS, Amazon o el banco suizo PostFinance… o contra organismos y personas relacionadas con las denuncias de acoso sexual contra el propio Julian Assange como la Fiscalía sueca o la Web del abogado de las dos mujeres que lo denunciaron entre otras. Unos atentados que lo único que persiguen es colapsar los servidores Web mediante ataques tipo DDoS.

Unas acciones que están coordinadas por un movimiento denominado Anonymous con un funcionamiento más bien asambleario alrededor de un chat donde discuten estrategias y fijan los objetivos. La cuestión es reunir unos cuantos cientos de internautas que lancen miles de conexiones por segundo a través de sus ordenadores repartidos por todo el mundo contra los servidores donde se encuentran alojada una determinada página Web, algo muy fácil de organizar, porque cualquier internauta puede participar utilizando unas aplicaciones tipo Low Orbit Ion Cannon (LOIC), fácil de descargar en la Red, que  lanzan un número elevado de peticiones de acceso a la página Web en cuestión y que, para el sitio atacado, puede plantear cierta dificultad de resistencia técnica.

Anonymous representa una forma de ciberneoanarquismo, por denominarlo de alguna manera, que persigue convertirse en una fuerza para el “bien caótico” y cuyo objetivo es combatir cualquier censura en la Red recurriendo a acciones de ciberguerrilla.  En su iconografía han incorporado la máscara de Guy Fawkes el conspirador católico inglés que estuvo al servicio del ejercito español y que planeó la “Conspiración de la Pólvora” con el objetivo de hacer volar el Parlamento en 1605 para acabar con las persecuciones religiosas y que adquirió una cierta popularidad con el comic V de Vendetta y la película del mismo nombre.

Aunque más de uno pueda considerar exagerada la comparación entre ambos acontecimientos, existen muchos paralelismos entre la tragedia del Liceo y la farsa del PayBack, la diferencia es que un acontecimiento se escribió en clave de tragedia con víctimas humanas y el otro se está escribiendo en clave de farsa con la paralización durante unas horas de los servidores y algunos daños económicos de poca importancia para unas cuantas empresas. Es una historia donde se comparte una actitud nihilista asumiendo la representación de la mayoría para ir en contra del sistema. En la tragedia el nihilista se jugaba la vida activando la bomba, en la farsa el nihilista está detrás de una pantalla apretando la tecla “Enter”. Con la tragedia el sistema respondió con una represión encarnizada, con la farsa el sistema se establecerá más y más medidas de represión llenas de sutilezas contra las frágiles libertades que disfrutamos en la Red.

En la tragedia, el nihilista asumía un compromiso personal por vida, mientras que en la farsa no hay compromiso, es el vínculo débil y lúdico de un momento determinado que reúne a lammers, algún despistado bien intencionado  y algún que otro personaje aplaudiendo la acción sin abandonar su posición de ideólogo del sistema como el caso de nuestro afamado profesor del IE Business School. Sin embargo, el ciberactivismo para la defensa de las libertades básicas, como cualquier movimiento reivindicativo, requiere la movilización permanente y de acciones ciudadanas masivas que haga llegar su voz al poder utilizando la Red y los espacios públicos. Es el gran reto, pero lamentablemente todavía estamos muy lejos de este escenario. Mientras tanto, en el imaginario de la ciudadanía el tiempo de los DDoS quedará reducido a una simple gamberrada, mientras que para los poderes políticos y económicos  se planteará la necesidad de elaborar una batería de medidas adicionales para defender la seguridad de la Red.

A letter from Anonymous, 9th of December, 2010

Wikileaks o los tres días del Cóndor

3 días del Cóndor

Hace algo más de un mes  vivimos un boom mediático con las filtraciones de cientos de miles de documentos sobre los abusos, torturas y excesos cometidos en Irak que fueron depositados el sitio Web Wikileaks.  Nos hicimos eco en este blog en una entrada titulada “Wikileaks, John le Carré y nuestros hombres en La Red”, se trataba de un boom mediático que parecía que iba a estremecer el mundo, pero, al final,  duro unos pocos días y las supuestas revelaciones se diluyeron como un azucarillo en un vaso de agua. Me quedó la duda de si trataba de una intriga política-mediática al estilo John le Carré o la iniciativa de un joven militar idealista que gracias a La Red como espacio de libertad y comunicación ponía entre las cuerdas a los poderes políticos-militares de la primera potencia mundial. Y me preguntaba: ¿Para cuándo la novela y la película?

Hoy estamos viviendo un nuevo boom mediático con la filtración de otro lote de cientos de miles de documentos sobre las actuaciones de la diplomacia de los Estados Unidos en el mundo, también depositados en el mismo sitio Web. Lo curioso es que los grandes medios de comunicación se hacen eco de informes y cruces de información en el sistema diplomático sobre los perfiles de los líderes políticos del mundo que, por su contenido y profundidad, parecen elaborados por los tertulianos y pseudoperiodistas que pululan en programas de nuestras cadenas nacionales como Tele 5, Antena 3 o Intereconomía. En otras palabras, que nuestros tertulianos podrían homologarse, por su capacidad de análisis con los analistas y expertos al servicio de la diplomacia norteamericana. ¿Dónde está la noticia o la gran revelación?: ¿Putin es autoritario y machista? ¿Berlusconi realiza fiestas salvajes? ¿Se están realizando esfuerzos o acciones para aislar a Chávez? ¿Zapatero es un cortoplacista?, etc, etc….

Según El País, “se trata de una colección de más de 250.000 mensajes del Departamento de Estado de Estados Unidos, obtenidos por la página digital Wikileaks, en los que se descubren episodios inéditos ocurridos en los puntos más conflictivos del mundo, así como otros muchos sucesos y datos de gran relevancia que desnudan por completo la política exterior norteamericana, sacan a la luz sus mecanismos y sus fuentes, dejan en evidencia sus debilidades y obsesiones, y en conjunto facilitan la comprensión por parte de los ciudadanos de las circunstancias en las que se desarrolla el lado oscuro de las relaciones internacionales”, es decir, el no va más de las revelaciones.

Sin embargo, en mi opinión, la información relevante, en todo caso sería, por ejemplo, la documentación con nombres y apellidos y las cifras económicas del entramado económico-político que se ha construido alrededor de la intervención de Irak: hidrocarburos, seguridad, infraestructuras, sobornos, etc., etc.,… O, en el terreno de la diplomacia, la relación con nombres y apellidos de los periodistas, juristas, políticos, empresarios o académicos españoles que colaboran estrechamente con la diplomacia norteamericana de forma “altruista” o como vulgares lacayos a sueldo. Porque, en definitiva, la cuestión es servir angulas, rodaballo y nécoras o presentar la morralla para la sopa de pescado como el manjar de los manjares.

Nadie se debería escandalizar porque los espías de cualquier país se dediquen a espiar y muchas de sus actividades se desarrollen al margen de la ley y la ética. ¿Quién no ha disfrutado con las películas de James Bond, o las novelas de John le Carré?

Por cierto, es asombrosa la coincidencia entre el transfondo de la noticia y la escena final de los tres días del Cóndor.

http://www.youtube.com/watch?v=pkjLGSb7yY8

PD: Los tres días del Cóndor, película de Sydney Pollack rodada en 1975 con Robert Reford y Faye Dunaway en el reparto y cuya sinopsis es: Robert Redford es un oscuro funcionario de la CIA, cuyo trabajo consiste en leer libros con el fin de detectar mensajes cifrados que permitan descubrir operaciones secretas susceptibles de perturbar la estabilidad del país. Un día, cuando vuelve al trabajo después de comer, encuentra a todos sus compañeros muertos. Consciente de que sólo el azar lo ha salvado de una muerte segura, huye tratando de salvarse, pero también para encontrar una explicación a lo sucedido. En su fuga se verá impelido a secuestrar a una bella mujer (Faye Dunaway) con la que, además de compartir sus peripecias, vive una intensa historia de amor.

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