Un mándala vivo. El planeta y su sistema nervioso central

Es un hecho que la Red es cada vez es más tupida, más interconectada. No paran de conectarse personas, objetos –Internet de las cosas- y sistemas de información, estableciéndose conjuntos complejos de relaciones entre todos estos sistemas a su vez complejos que, en cierta medida, nos permitiría afirmar que en el planeta está creciendo de forma exponencial un sistema nervioso central de datos que pueden constituir informaciones, la cual, correctamente asimilada, puede ser usada como conocimiento y que nos abre las puertas de la sabiduría si los utilizamos de la manera mas provechosa y justa posible.

Es lo que nos propone el video de IBM “Internet of Things” publicado hace tres meses con una excelente calidad en su composición y acompañamiento musical de Lee Feldman: un planeta más inteligente con dos dimensiones, una de ellas es ser más eficiente, menos destructiva, para conectar los diferentes aspectos de la vida que nos afectan a cada uno de una forma más consciente y deliberada, e inteligente. La otra, la posibilidad de generar nuevas ideas, nuevas actividades y nuevas formas de relaciones sociales. Por tanto, según IBM, podemos visualizar nuestro planeta como un sistema de información, creación y transmisión.

Es decir, el planeta como un mándala vivo y, por lo tanto, un talismán e instrumento mágico que toca a la totalidad de sus habitantes. Un enfoque que nos recuerda el tratado utópico renacentista “La Ciudad del Sol” del filósofo y dominico Tommaso Campanella, escrito en el año 1602, donde se describe una sociedad teocrática universal donde se registran, ya sabidas, todas las ciencias; “ahí están los nombres de todos los astros y de todos los animales, el remedio para todos los males, un lugar de perfección y racionalidad pura”.

Sin embargo, a pesar de los discursos utópicos y deterministas tecnológicos se impone la realidad obtusa que nos rodea. Vamos hacia un planeta cada vez más interconectado con más datos, informaciones y hasta conocimiento, Pero somos incapaces de detectar, gestionar y resolver la mayoría de las crisis de cualquier tipo. El botón de muestra: la crisis actual en la que estamos inmersos.  Será porque las puertas de la sabiduría todavía se mantienen cerrada para la mayoría de la humanidad y, por tanto, no nos servimos  del conocimiento adquirido de manera más provechosa y justa.

3 pensamientos en “Un mándala vivo. El planeta y su sistema nervioso central

  1. sonia

    Totalmente de acuerdo con la expresión “la realidad obtusa que nos rodea”. Sociedad interconectada, inmenso conocimiento, avances etc… todo lo que queramos, pero cómo lo empleamos, que beneficio sacamos de ello. Tristemente poco, hasta que no cambiemos nuestro sistema de valores, no pasemos de una cultura del tener a la del ser, hasta que no cultivemos la generosidad… no avanzaremos.

    He descubierto tú blog en esta tarde de domingo y ya tengo materia para aprender ( cómo me gusta saber que sé sólo un poquito para así cada día seguir descubriendo y aprendiendo cosas)Ah he descubierto tú blog vía Jose Miguel Bolívar-Optima Infinito.

    Saludos.

    sonia

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  2. JoseLopezPonce Autor

    @sonia
    Sonia,

    Pues sí, coincido contigo que una de las claves es el cambio del sistema de valores, del tener al ser, pero tengo que la impresión que es un largo camino.

    Es todo un honor que hayas llegado a Rizomática vía José Miguel, una persona consistente-coherente en el panorama de la blogosfera hispana.

    Un cordial saludo y gracias por tu tiempo
    Jose

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  3. Jose Zabaleta

    Hola Caminantes.

    “ahí están los nombres de todos los astros y de todos los animales, el remedio para todos los males, un lugar de perfección y racionalidad pura”

    La mente humana nunca reconocerá que la perfección no se encuentra en la racionalidad (ni impura ni pura) sino más allá de ella.

    Respecto al largo camino que nos separa de la transición del tener y hacer al ser, he recordado una entrevista en la que preguntan a Eckhart Tolle, si desidentificarse del ego es difícil. Es fácil, responde. Pero la mente nunca lo reconocerá.

    Abrazo Eterno.

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