El ojo que todo lo ve. Cuidado con lo que escribes en Twitter

La noticia según el Daily Mail, es que dos turistas británicos fueron arrestados en el aeropuerto de Los Ángeles y se les prohibió la entrada a los Estados Unidos por bromear en Twitter con “destruir América” y “desenterrar a Marilyn Monroe” cuando simplemente, en el contexto del argot británico, se referían a irse de “fiesta total” en América.  De ser exacta esta noticia tal como la narra el Daily Mail acompañada de evidencias documentales, es una confirmación más de que los flujos de información en la Red son escaneados para detectar informaciones significativas sobre determinadas manifestaciones o acciones que puedan ser consideradas perjudiciales para los intereses de los Estados Unidos.

Es un hecho que el fenómeno de la Web 2.0, con las redes sociales y servicios anexos (Facebook, Twitter, LinkedIn, Google+, Foursquare, etcétera) junto a los blogs y los servicios de mensajería y correo electrónico, permite concentrar y relacionar una amplia información sobre cientos de millones de personas de todo el mundo y, sobre todo, los flujos de sus conversaciones que va mucho más allá de la explotación de los perfiles personales para fines comerciales. Recuerdo que, a principios de los años 80, un jefe de la Policía Local de un ayuntamiento de más de doscientos mil habitantes me comentó la gran cantidad de información que se podía obtener al investigar las bolsas de la basura doméstica de los ciudadanos y que era una práctica habitual en muchas investigaciones.  Hoy en día, con las TIC, las policías y los servicios secretos de medio mundo pueden obtener un volumen de información cuantitativa y cualitativa nunca jamás imaginado en el pasado sentados cómodamente delante de una pantalla escaneando y filtrando la información que transita por la Red sin tener que hurgar en los basureros.

No es nada nuevo, no debemos olvidar que determinadas iniciativas “oficiales o semioficiales” de los gobiernos de algunos países o agencias vinculadas, ya llevan mucho tiempo realizando actividades de vigilancia electrónica en la Red con importantes  repercusiones sociales, políticas, comerciales y constitucionales. Es la cara oculta de las prácticas que algunos gobiernos realizan de forma permanente, la mayoría ilícitas al realizarse de forma indiscriminada, extraterritorialmente y sin contar con las garantías jurídicas pertinentes.  Un dato, en julio de 2000,  el Comité de Derechos Civiles del Parlamento decidió crear un comité de 36 miembros para realizar un seguimiento de las sospechas de que Estados Unidos estaba utilizando sistemas de espionaje informático para, entre otras cosas, beneficiar a las compañías americanas en la obtención de grandes contratos internacionales. En efecto, cuatro meses antes se había difundido el  informe “Development of Surveillance Technology and Risk of Abuse of Economic Information”. que entre otras cosas se denunciaba que las comunicaciones interceptadas por la red Echelon, tenían  unas implicaciones comerciales de primera magnitud: espionaje industrial, contraofertas en concursos, ordenes de compra y venta en los mercados de valores, etcétera. Teniendo en cuenta estas implicaciones, existía una gran preocupación en la Unión Europea por las sospechas que parecían probar la utilización de la red Echelon con fines comerciales para apoyar actividades de competencia desleal por parte de empresas norteamericanas, en detrimento de la industria europea.  Por ejemplo, el Sunday Times del 11 de mayo de 1998 informaba sobre acusaciones en el sentido de que se habían interceptado conversaciones entre la empresa alemana Volkswagen y General Motors; o el caso de la protesta de Francia porque Thomson-CSF, empresa francesa de electrónica, perdió un contrato de 1.400 millones de dólares para el suministro a Brasil de un sistema de radar debido a que los estadounidenses interceptaron detalles de las negociaciones y que transmitieron a la empresa estadounidense Raytheon, la cual posteriormente obtuvo el contrato. Otra acusación fue que Airbus Industrie perdió un contrato por un importe de 1.000 millones de dólares a favor de Boeing y McDonnell Douglas debido a la interceptación de información por el espionaje estadounidense.

Por aquella época, el FBI puso en marcha el proyecto Carnivore, una aplicación de sniffing de correo electrónico que el FBI colocó en los principales proveedores de Internet de Estados Unidos. Esta aplicación, provocó uno de los primeros debates sobre el derecho a la intimidad en Internet, cuando su existencia fue desvelada públicamente por parte de un proveedor y que oficialmente dejó de funcionar en el 2005. Hoy están utilizando sistemas más sofisticados como Autonomy que se está utilizado en el proyecto Homeland Security (Seguridad Nacional). El propio Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos fue denunciado recientemente por crear cuentas falsas en Twitter para localizar  términos “sensible” y realizar un seguimiento de las personas que los utilizan. Leigh Van Bryan y Emily Banting, los dos turistas británicos, tuvieron la mala suerte de utilizar unos términos en Twitter que estaban en la lista negra del Departamento Nacional de Seguridad y que al margen de cualquier contextualización, sea por su uso en un lenguaje coloquial o por las interpretaciones semánticas de éstos, motivó su retención en el aeropuerto y su posterior expulsión del país.

Pues eso, cuidado con lo que escribes en Twitter, Facebook o en el blog, entre otros. El ojo que todo lo ve, te está mirando.

.