La teoría de la pajarita

Aún se sigue pensando que la Red es un fenómeno espontáneo y sin reglas, cualquier persona o entidad puede desarrollar su sitio web y colocarlo en ella, y tendrá más o menos visibilidad según la política de promoción en los principales buscadores y directorios de la World Wide Web y su posición en las listas de estos. La política de promoción y posicionamiento de los millones de sitios web determina, en cierta, medida que la Red no tenga ese carácter espontáneo que se le atribuye.

Hace un días nos hacíamos eco de la tesis de Nicholas Carr sobre el efecto centrípeto de algunos sitios web, hoy retomamos la teoría de la pajarita (The Bow Tie Theory) elaborada hace 8 años.

La teoría de la pajarita estableció que la Red dejaba de ser un fenómeno de desarrollo espontáneo aparentemente sin reglas que explicasen su crecimiento y difusión, para convertirse en una materia mesurable y, hasta cierto punto, previsible. Teoría que desarrollaba un modelo como medio para explicar, a la vez que ilustrar, el comportamiento dinámico de la Web, ayudando a comprender la Red como una organización.

Según las conclusiones del trabajo que fue presentado en mayo del año 2000 por un grupo de investigadores de IBM, Compaq y Altavista, se pudo obtener el primer “mapa” integral de la World Wide Web, descubriendo las fronteras que separaban las diferentes regiones en la Red; fronteras que pueden dificultar la navegación entre sitios y hasta de hacerla imposible. La teoría de la pajarita afloró el carácter rizomático de la Red y echó por tierra uno de los principios fundamentales de Internet: el alto grado de conectividad en la Red que estudios previos basados en pequeñas muestras habían sugerido.

El trabajo se realizó apoyándose en la teoría de grafos y el análisis de cerca de 200 millones de páginas (nodos) y 1.500 millones de enlaces entre estas páginas (arcos). El resultado del trabajo determinó que la World Wide Web no es algo uniforme que se expande como el espacio, sino que está dividida en cuatro grandes regiones, que cada una de ellas contiene un número similar de páginas, y que existen constelaciones enteras de sitios web no accesibles mediante enlaces, el mecanismo más común para navegar en la Red.

De acuerdo con el estudio, aproximadamente el 78 por ciento de la Web se concentraban en tres regiones, las que forman el nudo y los lazos de la pajarita, mientras que el 22 por ciento restante estaban completamente desconectada del grupo anterior. La región del centro, el nudo de la pajarita, estaba altamente conectado y contenía aproximadamente el 30 por ciento de los sitios web. En él, los usuarios podían viajar fácilmente entre estas páginas a través de hiperenlaces. Este gran centro conectado era el corazón de la Red.

Uno de los lazos de la pajarita contenía las páginas origen, aproximadamente el 24 por ciento de la Web. Las páginas origen permitían a los usuarios llegar eventualmente al centro de la Red, pero no recorrer el camino inverso del centro a las páginas origen. El otro lazo contenía páginas término, aproximadamente otro 24 por ciento. Estas páginas eran accesibles desde el centro, pero no contenían enlaces de vuelta. La cuarta y última región contenía páginas desconectadas, cerca del 22 por ciento de la Red. Las páginas desconectadas podían ser alcanzadas desde páginas origen o páginas término, pero no tenían conexiones con el centro conectado.

Según sus autores, la teoría de la pajarita, explicaba el comportamiento dinámico de la Red y ponía en evidencia la compleja organización de ésta. También señalaban la importancia de disponer de una herramienta de modelización de la estructura de la Red, facilitando su compresión y el diseño de mejores estrategias de rastreo e indexación, así como incrementar la eficiencia de la presencia de sitios web, permitiendo el análisis del comportamiento de los algoritmos que utilizan información de los enlaces, la realización de predicciones sobre la evolución de la Red y la creación de modelos matemáticos que permitiesen aplicar una metodología de análisis con el suficiente rigor científico.

Al margen del tiempo transcurrido, el crecimiento que ha experimentado la Red y los cambios en los usos de ésta, las bases que estableció la teoría de la pajarita siguen siendo válidos.

Por último, no debemos olvidar que existe la Red invisible, un tipo de información no accesible a través de los motores de búsqueda tradicionales y que viene determinada por la forma en que los motores de búsqueda recaban información.