Redes sociales y Oralidad

La oralidad es un sistema simbólico de expresión, es decir un acto de significado dirigido de un ser humano a otro u otros, y es quizás la característica más significativa de la especie. La oralidad fue, entonces, durante largo tiempo, el único sistema de expresión de los seres humanos y también de transmisión de conocimientos y tradiciones y, aún lo sigue siendo en algunas sociedades. Por tanto, la oralidad es la base de toda la experiencia humana, tal como afirma Lance Strate, profesor de comunicación de la universidad de Fordham.

Hace unos meses, el periodista Alex Wright, en un artículo publicado en el NewYork Times, se preguntaba si las redes sociales en la Red comparten los procesos en vigor de los rituales tribales.

En la tesis de Wright podemos observar, por un lado, que los sitios Web de las redes sociales son espacios “participativos, interactivos, colectivos y ponen foco en el presente” una de las principales características de la oralidad. Asimismo, uno y otro tienen como función “unir a las personas y grupos”  y las comunicaciones electrónicas (posts, comentarios, mails, SMS y las mensajerías instantáneas), a menudo, se sitúan más en el campo de la oralidad que en la dinámica y procesos propios de la escritura.

Por otro lado, los signos y símbolos utilizados en estas comunicaciones (avatares, emoticones, videos y chistes enviados por correo o los widgets y gadgests en Facebook y otros) se comportan como  tótems o a como aquellos regalos (herramientas, armas, bisutería, símbolos, etc.) que en las culturas tribales están destinados a que nos acepten en la tribu.

Sin embargo, Wright señala varias diferencias: en las sociedades tribales, los vínculos sociales son una cuestión de vida o muerte, y únicamente se establecen relaciones cara a cara, a diferencia de las redes sociales. Mientras que, en éstas, los participantes se pueden desinhibir y buscar grupos afines al margen de las normas y convenciones sociales que suelen estar muy marcadas en las sociedades tribales.

Al margen de estas diferencias, existen patrones comunes entre la oralidad y las redes sociales. Aproximación a la comunicación en la Red  que se debe insertar en el campo de la ecología de los medios de comunicación, es decir, el estudio de cómo los medios de comunicación influyen en la percepción, la comprensión, sentimientos y valores humanos tal como lo define Neil Postman.

Michael Wesch, un partidario de la ecología de los medios, decidió centrarse en las redes sociales después de haber vivido 18 meses en una tribu de Papua en Melanesia, donde estudió la aparición de la escritura. Para Michael Wesch, existe un cierto paralelismo en la noción de identidad entre las culturas tribales, donde lo que somos es lo que los demás saben de nosotros, y en determinadas redes sociales, donde nos definimos por nuestros amigos.

Por último señalar que establecer un paralelismo entre la oralidad y las redes sociales no es un fenómeno nuevo. Un discípulo de McLuhan, el jesuita Walter J. Ong en “Orality and Literacy: The Technologizing of the Word” publicado en 1982,  calificaba de “segunda oralidad” la tendencia de cómo los nuevos medias electrónicos se hacían eco de las antiguas tradiciones orales.

En mi opinión, estas aproximaciones conceptuales, son herramientas potentes para aproximarnos y comprender los procesos y las dinámicas de las redes sociales.

2 pensamientos en “Redes sociales y Oralidad

  1. Andres
    Twitter: schuschny

    Estimado JLP
    En mi libro La Red y el futuro de las organizaciones.Más conectados…¿Más integrados? planteo que la seducción que hoy sentimos por Internet y las Red sociales reside en el
    deseo atávico y la fascinación por retornar a la oralidad. Dedico casi un capítulo al tema. Según interpreto, e intentando repensar la perspectiva de Ong, la evidente transformación que estimulan las comunicaciones electrónicas, está llevando a las personas hacia una nueva era de “oralidad electrónica”. Una era que ostenta asombrosas similitudes con las culturas tribales de la antigüedad y que forjan una nueva mística de participación comunitaria, mediante el empleo de un lenguaje particularmente emocional (de carácter casi ritual) aunque también integrado a formas objetivamente racionales propias de la escritura. La voz que se desplaza del teclado a la pantalla, del corazón a la mente, es el permiso que nos hemos dado de ser más humanos y de hablar como humanos. Allí donde la oralidad primitiva estimulaba la espontaneidad, porque no disponía del poder de reflexión analítica que aporta la racionalidad de la escritura, la nueva “oralidad electrónica” integra aspectos que parecían antagónicos; así, despierta la espontaneidad, la creatividad y la emocionalidad intuitiva porque, a través de la reflexión analítica, podemos concluir que tanto espontaneidad como emocionalidad son algo bueno y liberador para nuestras vidas. En estos, nuevos medios, la pulsión por crear no tiene que pedir permiso, tan sólo se deja ser…
    Saludos
    Andres

  2. Pingback: Pasión por comunicarse: La oralidad del ciberespacio « Humanismo y Conectividad

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